LA HERIDA DE NEVENKA

Lola

Se cumplen 20 años del la primera gran sentencia condenatoria por acoso sexual en España. Hace 10 años, en 2011, leí el libro de Juan José Millás que habla sobre Nevenka Fernández, la mujer que denunció a un político por acoso sexual, cuando era extrañísimo denunciar, ya que el contexto social no era nada propicio. A continuación, las reflexiones que me suscitó la lectura de aquel libro en aquellos años.

El “caso Nevenka” sirve de ejemplo paradigmático para analizar la clase de lazo destructutivo que une, a veces, algunos tipos de relaciones supuestamente amorosas.

De lo que voy a hablar hoy es de lo que un novelista dice en un libro sobre lo que le pasó a una mujer hace 10 años, en 2001. Hay varias razones por las que escogí este caso. Desde el punto de vista del novelista es:

-porque es Juan José Millás, ilustre periodista y escritor, que colabora en revistas sobre psicoanálisis y,  además, como le he escuchado en alguna ocasión, ha pasado por el diván y eso se nota a la hora de enfocar el tema del libro en el que hoy me baso.

-Ese enfoque del libro me facilita el hecho, o me da la coartada para decir, que aunque ni Juan José Millás como autor, ni la mujer protagonista son analista ni analizante, hay algo en el tono que creo que nos sirve para aprender algo sobre lo que supone desde el psicoanálisis  “las relaciones amorosas destructivas”. Este tipo de relaciones siempre suponen un precio afectivo, que desde fuera, parece que no compensan desde ninguna perspectiva vital, pero que bajo el prisma del análisis nos lo hace más accesible.

-Como dice el propio autor, no es que este libro sea un novela, en el sentido de que cuente una historia de ficción verosímil. En este caso es al revés, es una historia de la realidad que podría pasar por una novela…. esto de la realidad supera a la ficción. Ejemplo paradigmático sobre la referencia de Freud a “la novela familiar del neurótico”.

Desde el punto de vista de la protagonista de la historia:

– Es un caso que ocurrió hace 10 años aproximadamente en España, y que hace mes y medio volvió a salir a la luz en relación a la crisis política que vivimos en nuestro país, y eso hace que todas lo conozcamos o hayamos oído hablar de ello.

-Entre los terapeutas que la tratan durante su calvario, uno es psicoanalista y es mientras que está en tratamiento con éste, que ella decide poner la denuncia.

El libro se titula “Hay algo que no es como me dicen: el caso de Nevenka Fernández contra la realidad”

Yo no voy a entrar a comentar los aspectos políticos, sociales, jurídicos del caso. El libro sí plasma todos estos aspectos que completan la visión general del caso. Yo me voy a centrar en el aspecto que, a nivel del psicoanálisis, más nos puede aportar y es intentar responder a la pregunta de en dónde hirió Ismael a Nevenka para que lo denunciara no solo públicamente sino jurídicamente, en contra de la opinión de todos los que estaban a su alrededor, pero incluso en contra de sus propios intereses y en contra de sus propios afectos. Con respecto a esto último de ir en contra de sus propios afectos, me refiero al alto precio que ha tenido que pagar,  porque en la realidad esta persona se ha tenido que marchar fuera de su entorno, fuera de España, pero como ella misma dice, “lo volvería hacer”.

Millás lo enfoca diciendo que Nevenka sufrió un proceso de extrañamiento que le llevó a romper con su mundo, porque ella debido al acoso sexual que sufre por parte de Ismael, toma conciencia de la hipocresía de su entorno (de ahí el título hay algo que no es como me dicen), pero en el momento de la denuncia todavía no tenía construida otra realidad. Pero hay algo en ella y en esa herida que le provoca Ismael, que hace que sea insoslayable la ruptura total. Su armadura se rompe totalmente y no tiene otra de repuesto. Ha creido tan a pie juntillas que nunca le iba a hacer falta otra cosa, otro mundo, ha confiado tanto en los seres que tenía a su alrededor, por lo menos a nivel consciente, que no tenía una armadura de repuesto. Es el suceso con Ismael, que le va a abrir su propia caja de Pandora y le va a romper su status quo. No va a haber nada ni nadie de su vida pasada, hasta los 23-24 años que tiene en la época de la denuncia, que vaya a mantenerse  tal y como fue.

Para entender en dónde Ismael hirió a Nevenka, pienso que podemos intuir qué patrón de relación tuvo Nevenka con Ismael… Evidentemente Ismael es un representante de su padre. Y hay un momento que Nevenka dice “yo he gustado a todos los hombres menos a mi padre”.

El primer recuerdo que nos ayuda a entender la herida de Nevenka es que a los 5 añitos hojea el libro de familia y ve que la anotación de la fecha de la boda de sus padres es dos meses antes de su nacimiento. Las fechas no cuadran. Pregunta a su abuela paterna y esta se puso roja y le arrancó el libro a la niña. La situación es más conmovedora cuando sabemos que la profesión que elige Nevenka es la de “auditora económica”, donde lo capital es que los números cuadren.

A este recuerdo se une la historia su nacimiento, la madre de Nevenka, Paquita, era hija de un panadero de Ciudad Real que por la enfermedad de su esposa se van a vivir a Madrid y se gastan todo el dinero en la bomba de cobalto. Conoce a Juvencio, estudiante en Madrid pero de Ponferrada,  y al poco tiempo se queda embarazada de Nevenka. A Paquita la echan de su casa y coge el autobús y se presenta en Ponferrada en casa de los padres de Juvencio, reconocidos empresarios del lugar. Se casan rápidamente y cuando es la hora del parto, inscriben a Paquita en el hospital como criada de sus suegros. Nevenka nace fuera de fecha y fuera de lugar, además nació con una hernia, era poca cosita, feilla y la madre cuando la vio, decepcionada dijo “¿Y para esto he sufrido yo tanto?”

Su nombre, Nevenka, otro descoloque, tanto como si encontramos a una Mari Carmen en la estepa rusa. La madre se empeña, lo único que puede imponer, en  ponerle el nombre de Nevenka, en recuerdo de una amiga suya rusa que tuvo cuando pasaban modelos en El Corte Inglés. Luego no se supo nunca nada más de aquella amiga de la madre.

Con todo esto, Nevenka intuye, a nivel inconsciente, desde pequeña que tiene que hacer méritos para conseguir un lugar en aquella familia, sobre todo de cara al padre. Esta situación la hacer mostrarse como una “comprensiva patológica”, con excesiva capacidad de empatía, que le hace adaptarse, ceder mucho como medio de defensa para no sentirse aislada, fuera de lugar. Y para mostrar eso, Nevenka es la buena chica de la familia, nunca dice no a sus padres, una noche olvida las llaves y se queda toda la noche en la puerta de la casa, es citurón negro como su padre a los 14 años, es zurda pero escribe con la derecha….Todo para agradar al otro.

Vamos ahora al momento en que entra en contacto con Ismael. Hemos dicho que su padre es un empresario de segunda generación muy reconocidos en Ponferrada. Parece ser que colabora en la confección de las listas del PP, porque su contacto directo no es Ismael sino su segundo, Carlos, que fue empleado del padre de Nevenka, muy querido por él. Está claro que para un empresario, tener contactos en el ayuntamiento de la ciudad donde reside es algo fundamental. Así entra Nevenka en las listas; que luego sea concejal de Hacienda, es porque la belleza y juventud de Nevenka deslumbra a Ismael. Nevenka es deslumbrada por Ismael, porque encuentra en él al padre que sí puede amarla. Nevenka vive el ofrecimiento de Ismael de la concejalía como el regalo que simboliza el amor del padre, además Ismael se presenta como apenado viudo reciente, y esto toca en la comprensividad patológica de Nevenka,  que unida a la necesidad de agradecer ese regalo recibido, hace que ella se acueste con él.

Pero en realidad ella no quiere seguir con esa relación y la rompe. Pero ya Ismael no la quiere dejar escapar y comienza el acoso, que está muy bien contado en el libro. Con ese acoso Nevenka poco a poco se va dando cuenta en su análisis que tanto el “ni caso” del padre hacia Nevenka como el “acoso” (demasiado caso) de Ismael hacia ella esconden lo mismo: el desprecio, el abuso, la conducta perversa, retorcida e interesada de ambos hacia ella. Y es ese descubrimiento la herida que inflige Ismael a Nevenka; porque Ismael le ha servido a Nevenka para desnudar a su padre. Y la denuncia es la manera de Nevenka de pagar el precio de su libertad interna.

En el fondo, ella no quiere seguir la relación con Ismael, porque realmente no quiere a su padre, realmente a nivel inconsciente siempre le ha odiado por no darla su lugar: aquí está la ambivalencia de Nevenka, en los primeros momentos de la corta relación.

A lo largo de su tratamiento va tomando conciencia de que hay algo que no es como la dicen, va descubriendo el lado perverso, mentiroso de la transmisión familiar:

-el padre odia a los homosexuales y en la facultad tuvo un amigo homosexual que era encantador, justo y servicial.

-fumar porros era ser drogadicto sin remedio, y veía en la facultad compañeros que fumaban y seguian estudiando, yendo a misa y cumpliendo sus obligaciones.

-si una mujer se acostaba con dos hombres ya era una ninfómana, y tenía compañeras que habían hecho eso y no habían acabado en un burdel.

-Y sobre todo que el amor verdadero era el flechazo pasional, como les había ocurrido a sus padres y por eso el embarazo de ella, y que una penetración lenta del amor no valía tanto….

De las primeras cosas que hace como signo de rebeldía consciente y de autoafirmación es tatuarse un Piolín, y ella dice que es porque aunque siempre está enjaulado y el gato le quiere hacer mal, el pajarito siempre sale del peligro, sale indemne, se va de rositas…

Lola Burgos, Directora del Área de Psicología de Arco Europeo

Febrero 2021.

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