El Primero de Mayo de 1900

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En este artículo nos acercamos al Primero de Mayo en la capital de España del año 1900. El Socialista publicó el 30 de marzo de 1900 una resolución del Comité Nacional del Partido Socialista, de 26 de marzo, firmada por Pablo Iglesias, como presidente, y Juan José Morato, como secretario, relativa a la celebración del Primero de Mayo de ese año, que refleja la posición socialista no sólo en relación con esta cuestión, sino también su estrategia política y social, por lo que merece nuestra atención. Los socialistas señalaban que, como se vivía en un régimen político dominado por los reaccionarios, los obreros no podían manifestarse en los espacios públicos, un derecho reservado solamente para los privilegiados o los partidos que representan sus intereses. Había que celebrar, por lo tanto, el Primero de Mayo en locales cerrados. En este sentido, conviene que hagamos un poco de Historia sobre lo ocurrido en la década final del siglo XIX.

En algunos momentos se habían producido actos violentos asociados al Primero de Mayo, especialmente, en el primero de ellos, diez años antes en Cataluña, pero donde el protagonista anarquista había sido evidente. Barcelona fue declarada en estado de sitio con presencia de tropas y de la Guardia Civil. Muchos patronos cerraron las fábricas. La presencia anarquista en Valencia derivó también en altercados. Eso mismo ocurrió en las zonas de control anarquista en Andalucía, especialmente en Cádiz y en Córdoba. Pero, por otro lado, el éxito de la jornada del 1º de mayo en otros lugares provocó que los socialistas decidieran repetirlo al año siguiente y se celebraron reuniones por todas las ciudades europeas. Los socialistas españoles tomaron la decisión en Bilbao. Los anarquistas se reafirmaron en su defensa de la huelga general para esa fecha. El gobierno español, ahora en manos de Cánovas, ante la experiencia vivida, decidió prohibir las manifestaciones públicas, aunque permitió los mítines y reuniones en locales cerrados. Los socialistas optaron por respetar la legalidad y decidieron que la fiesta se limitase al cese del trabajo y la celebración de actos. Eso provocó que el 1º de mayo de 1891 no tuviera nada que ver con el entusiasmo y la movilización del celebrado el año anterior. Destacaron los incidentes en Cádiz, y que influyeron en posteriores hechos sangrientos ocurridos en Jerez. Al año siguiente se decidió que el 1º de mayo sería una manifestación anual internacional. Los socialistas españoles analizaron la situación: los sucesos de Jerez, la posición anarquista y la postura del gobierno, que, independientemente de su signo político, liberal o conservador, siguió siendo contraria a las manifestaciones públicas. En consecuencia, tomaron la decisión de que, a partir de entonces, la jornada debía ser un día de afirmación plena de la lucha obrera pero no de la revolución social. Habría que organizar actos conmemorativos, siempre con ánimo pacífico. Los anarquistas decidieron que, al no poder realizar la revolución ese día, no tenía mucho sentido la jornada. A mediados de la década de los 90 dejaron de tener interés en el Primero de Mayo.

La celebración del Primero de Mayo en la España del primer cuarto del siglo XX se desarrolló entre la autorización y la prohibición gubernamentales. A comienzos del siglo fue autorizada por el gobierno, pero las autoridades provinciales no siempre fueron favorables a las manifestaciones. En este sentido, en el mitin madrileño de 1900 se aludiría a los temores infundados del Gobierno, aunque se señaló que el gobernador civil no había desplegado en ese año un gran alarde de fuerzas.

En la resolución del Comité Nacional se insistía en la importancia de que en ese día no se trabajase, y que todo debía transcurrir en paz y orden. El empleo de la violencia era inevitable para conseguir la emancipación, pero ese momento no había llegado aún. El empleo de medios violentos solamente era deseado por los explotadores. Se consideraba que sería una torpeza caer en esa provocación porque les permitiría acabar con el movimiento obrero, restringiendo los derechos conquistados de reunión y asociación, impidiendo la defensa de los intereses de los trabajadores. Estaba claro que los socialistas diferían claramente de la estrategia seguida por los anarquistas en relación con el Primero de Mayo. La fuerza había que demostrarla, siempre siguiendo la resolución, en el poder mismo de la organización, de la conciencia de clase, en la acción común y en la “seriedad y sensatez que se revelen” en todos los actos que se realizasen.

Ese debía ser el camino para arrancar conquistas sociales, como una legislación favorable a los intereses de los obreros, especialmente el respeto de la jornada de ocho horas, pero también en favor de los que vinieran después, y contra las guerras “donde tantos proletarios sucumben”. El Partido Socialista animaba a seguir en la lucha para conseguir los objetivos de los trabajadores. El Primero de Mayo era un momento capital en esa lucha.

En varios números del periódico obrero socialista de los días previos a la celebración se publicó una proclama sobre el Primero de Mayo llamando a los trabajadores para que participasen de tan importante fecha para los socialistas. Por otro lado, se sucedieron las reuniones de las distintas Sociedades Obreras para adherirse a los actos que se iban a celebrar. “El Socialista” publicó una sección para informar de estas decisiones, tanto para el caso madrileño como para el del resto del país.

En el número 739 (4 de mayo de 1900) apareció la crónica de lo acontecido en Madrid capital. La mayoría de los trabajadores pararon, tanto en la construcción como en los talleres. Todo comenzó de forma optimista, porque hasta la lluvia de días anteriores había dejado paso a un día soleado.

Se celebró un mitin multitudinario en el Frontón, lleno de las banderas de las distintas Sociedades obreras y de la Agrupación Socialista de Madrid. En el mitin hablaron destacados líderes, entre los que hay que citar a Largo Caballero y a Pablo Iglesias. Recordemos que Largo había ingresado en la Sociedad “El Trabajo” de albañiles de la UGT en 1890, y en la Agrupación Madrileña en 1894.

Es interesante destacar que el periódico reseñaba que la nota dominante de los discursos había sido la de recomendar “templanza” a los obreros, mientras la clase obrera no fuera lo suficientemente fuerte. Todos los oradores condenaron el empleo intempestivo y prematuro de la violencia que solamente podían ofrecer “frutos de sangre, víctimas para los inquisidores”. Se insistió, pues, en las decisiones tomadas en el Comité Nacional.

Los discursos también ahondaron en el relato de los progresos de la clase obrera en los últimos años, además de resaltar la importancia del Primero de Mayo. Destacada fue también la apelación al internacionalismo, a la fraternidad entre todos los obreros y al deseo de que terminasen todas las guerras.

El acto terminó con una actuación del Orfeón. Todo se desarrolló de forma ordenada y sin alteraciones, algo que, como hemos comprobado, siempre fue una preocupación de los socialistas. En el exterior se tuvieron que quedar muchas personas que no cabían en el Frontón. Los cálculos de El Socialista nos hablan de que entre asistentes en el interior y en el exterior se llegó a una concentración de unas 17.000 personas, aunque no tenemos otras fuentes para contrastar el dato.

La fiesta vespertina se desarrolló en la Fuente de la Teja sin incidentes, en un ambiente puramente festivo, con banda de música, cohetes y una breve actuación del Orfeón.

La celebración concluyó con un tercer acto en el Teatro Novedades donde se realizó una representación teatral con varias partes, destacando una en la que unas jóvenes representaron la Verdad, la Ciencia, el Arte, la Libertad y la Industria. El Orfeón cerraría el acto. Pero, aunque el día había comenzado con poca presencia de la fuerza pública, terminó de forma contraria, ya que el gobernador desplegó muchos efectivos en la zona donde estaba el teatro.

En conclusión, para El Socialista los obreros habían demostrado lo que de ellos podía esperar “la noble causa del Trabajo”.

En el siguiente número de El Socialista (en ese momento era semanario) se hacía un repaso a lo que la prensa madrileña había publicado sobre la celebración del Primero de Mayo.

Al parecer, el Heraldo de Madrid había dedicado abundante espacio a recoger artículos de los principales socialistas españoles, algo que se agradecía desde El Socialista porque, efectivamente, era una tribuna de amplia difusión, demostrando la tolerancia del medio. Recordemos que el Heraldo de Madrid se había creado en 1890, y que en los primeros años del nuevo siglo había alcanzado una amplia tirada, siendo muy popular. Unos pocos años después de los hechos que estamos relatando se dedicó a apoyar la labor de Canalejas.

Por su parte, El Liberal dedicó uno de los concursos literarios que convocaba al Primero de Mayo, y que ganó el socialista Matías Gómez Latorre, que había sido redactor de El Socialista. Al parecer, se habían presentado unos doscientos escritores. Matías Gómez es un personaje fundamental en la Historia del PSOE desde su fundación hasta el final de la Guerra Civil, ya que, a su longevidad (91 años tenía cuando murió en el exilio), se unió un intenso compromiso. Fue uno de los grandes tipógrafos del Partido, contribuyendo a su fundación en la comida del 2 de mayo de 1879. Para acercarnos a su vida conviene consultar la extensa ficha que le dedica el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

Los socialistas se sentían muy agradecidos con ambos medios de comunicación, pero consideraban que los elogios, como las críticas no modificarían su actitud. Al parecer, algunos pensaban que la mayor atención que la prensa nacional había dedicado a los socialistas era interesada, aunque no en los dos casos citados. En enero de 1900 se había creado la Unión Nacional, impulsada por los regeneracionistas, destacando en este empeño Joaquín Costa. Algunos medios, supuestamente, habrían querido contrarrestar la fuerza de esta nueva formación con la de los socialistas. En todo caso, la Unión Nacional sería un experimento político fallido.

En el mismo número 740 del periódico socialista se realizó un repaso destallado de la celebración del Primero de Mayo en distintos lugares de la geografía española.

Eduardo Montagut es Historiador

Eduardo Montagut

REFLEXIONES SOBRE LA DISCORDIA EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

Alfonso

El insulto no es una táctica política recientemente inventada. Cinco siglos antes de Cristo la retórica clásica había acuñado el término “argumento ad hominem” para referirse al uso del argumento personal, el ataque verbal a un individuo como expresión de un vacío argumentativo en el pensamiento.

Escojo el insulto como manifestación contemporánea sobresaliente de la degradación de la vida, por la sencilla razón de que su empleo ha invadido la vida política a extremos que carecen de antecedentes. Por supuesto, la degradación conoció etapas infinitamente más extremas y espantosas. Pero precisamente no es a ellas a las que quiero referirme, sino a las que han convertido el lenguaje que forma parte de la contienda cotidiana, corriente, y el aprovechamiento de la disolución entre lo íntimo y lo público, en un instrumento de descalificación que recorre todo el espectro social: líderes políticos, influencers, opinólogos, comentaristas anónimos en las redes sociales. El insulto integra lo que denominamos “la nueva normalidad”, es decir, la siniestra comprobación de que solo se requiere tiempo para que una aberración cobre carta de ciudadanía y se integre al paisaje, y que pasemos de largo, indiferentes o anestesiados frente al rebajamiento moral de los discursos.

¿Por qué surge con tanta virulencia el insulto en estos tiempos de confinamiento en las redes sociales? ¿Por qué tan difícil es la sana dialéctica?

Nosotros no nos vamos a olvidar de estos momentos de pandemia, de este momento de apocalipsis. Ni en la ciencia ficción se pudieron imaginar que este aire, este gas virulento de virus, ha invadido el planeta tierra. Es impresionante. Está todo el planeta invadido. Sin embargo, lo más maravilloso es que reaccionamos globalmente muy bien. No obstante descubro en los grupos de las redes sociales que el confinamiento despierta nuestras pulsiones más primitivas. Son las pulsiones de amor, sexo, de autoconservación y también las pulsiones agresivas. Las pulsiones más primitivas son las que nos acercan al otro y las que nos separan del otro, y una forma de expresión de la agresividad es el insulto al otro ante la discordia.

Curiosamente estando confinados a veces nos reímos mucho y, a veces, hay también miedo. Hay tres sentimientos: el sentimiento de la dificultad de convivir, el del sonreír, del estar contentos, de pasar un momento bien. Como me decía un paciente: ”Yo estoy maravillado, encantado, hago lo que quiero». Y después tenemos el otro sentimiento, que es del miedo. El miedo viene cuando uno va a la televisión y ve las cifras de los muertos. Piensa en uno o en aquellos que queremos mucho, sobre todo las personas de edad. Allí tenemos miedo. Son los tres sentimientos: amor, miedo y, a veces ,dificultad, desafíos y peleas. A veces detrás de la expresión de esas pulsiones agresivas se esconde precisamente ese miedo y vulnerabilidad ante lo que nos sucede y es un caldo de cultivo para su expresión las redes sociales donde a modo de una falsa masa, porque los mensajes quedan escritos y se puede filtrar uno a uno, alguien puede pensar que en la soledad de su casa y su ordenador y como parte de una turba digital, puede agredir verbalmente a otro sin consecuencias. Las personas, en muchas ocasiones, prefieren seguir un proceso mental sencillo ante un estímulo, como una información, que un análisis más crítico, y esta comodidad a la hora de actuar se puede traducir en insultos o agresiones. Se utiliza el concepto de “eco digital” para explicar estas situaciones.

«Para entender el concepto se puede poner el ejemplo del fútbol. Si yo soy seguidor del Real Madrid, solo sigo a perfiles del Real Madrid, y leo prensa deportiva exclusiva de Madrid, es evidente que mi opinión y mi relación con otras personas es muy sectaria. Si en ese momento un aficionado del Barcelona, que sigue mis mismas pautas, se cruza en mi camino, es más que probable que entable una conversación en términos muy desagradables, ya que se trata de alguien que intenta ir contra todo lo que yo pienso», a partir de ahí la dialéctica es imposible.

En ese sentido se está produciendo en la sociedad española una división con relación al manejo de la situación sanitaria, creándose grupos confrontados donde la opinión intragrupo diferenciada no es escuchada y es agredida y censurada.

En España vemos que hay muchas deficiencias en el sistema sanitario y de prevención, lo cual ha producido una desagradable confrontación política, de nuevo una España dividida cuando más unida debía estar.

No se busca la verdad,  con relación a lo que ha sucedido para ser uno de los países mas afectados por el coronavirus, se produce una lucha por miedo a la perdida de poder, un no reconocimiento de errores, baluartes defensivos incluso ante la crítica interna en los partidos políticos, como si se tratara de una disciplina de voto, que muy a menudo lleva al insulto y descalificación del otro.

El discurso científico en dialéctica pierde valor frente a un discurso político muy empobrecido. Una colega amiga trabaja como internista en un Hospital de Madrid y me decía que en algunos momentos la situación era terrible porque hay que elegir a qué paciente se trata. Y es cierto que la mayor parte de los pacientes con patología que pueden esperar, que no son una patología urgente, son delegados para poder atender a aquellos que en este momento tienen un riesgo de vida o de muerte.. ¿Cómo puede confrontar la sociedad esa real posibilidad que es la muerte por falta de medios, por selección, por darwinismo? ¿Qué sienten los políticos en sus debates ante estas situaciones?. Pienso que ese darwinismo de circunstancia es lo que se impone cuando hay situaciones de emergencias graves. Pienso en el accidente de avión que tuvo lugar en la montaña, en Los Andes, donde efectivamente se discutía quién se comía a quien en ese momento tan trágico y tan final, tan extremo.

Esta experiencia de la pandemia va a ser inolvidable.

Todo va a ser cuestionado tras esta crisis por la gente: la globalización, la concentración económica, el poder de las grandes potencias, las decisiones que adoptaron los gobiernos, las políticas sanitarias, la protección.

Desgraciadamente pienso que los países dominadores van a volver a ser dominadores. Que esta macroeconomía que vivimos, donde hay mucho dinero en el mundo, mucho, mucho dinero, va a seguir.  Espero que cambien los sistemas sanitarios, que se pueda debatir ampliamente lo sucedido, es incuestionable que algo no ha funcionado bien, pero que ese cuestionamiento no se confunda con la agresividad y luchas de poder políticos, sino con una mejora del ciudadano y una mayor protección que la que ahora hemos tenido.

Que la grandeza de miras pueda ante la mezquindad, seguramente va a haber una preocupación mayor en las organizaciones de los hospitales, de las clínicas, de los sistemas de prevención.

Espero que desde el punto de vista médico y sanitario estemos reforzados. Vamos a aprender de esta lección, pero sobre todo que en el caos pueda, al final del túnel, retornar la armonía, que del insulto y agresividad se pase a la ironía, que recordemos que el fanatismo no lleva a ningún buen  puerto, que podamos pensar libremente lejos de las ataduras, que un partido político no se convierta en una confusión entre ideales compartidos y ausencia de sujeto individual, el cual es excluido o visto como enemigo interno, y dando lugar a una ausencia de diálogo posible donde al disidente solo le quedaría como oportunidad ante la falta de escucha el grito en el que se anuncia un saber que escapa a la universalidad, siendo señalado con la amenaza implícita de ser un conspirador que intriga a conciencia, para ser mas exactos a mala conciencia, con mala intención, de ahí a la agresividad e insulto al “disidente” solo hay un paso, que se franquea en estos momentos de confinamiento por la pulsión de muerte, donde al oponente interno se le convierte, de un modo paranoico en conspirador malintencionado y dividido literalmente, puro desecho, pura basura en el colectivo grupal.

Que la ideología no se vuelva loca, bajo la máscara del progreso o la libertad a modo de perversión, donde la creencia se vuelve en certeza y no se la pude refutar por la vía dialéctico-reflexiva con ayuda de la crítica, que el significante amo no se esconda de forma encubierta tras el telón de la democracia, que se mantenga una autonomía de cada sujeto, que ahora en estos momentos tan confusos y duros donde a veces parece que el soporte de nuestro mundo venga a desvanecerse no caigamos en el síntoma ideológico que obture la búsqueda del saber y la verdad y nos permita reconocernos como sujetos libres en nuestro discurso.

Alfonso A. Gómez Prieto

Médico y Psicoanalista. Presidente de la Agrupación Ángel Garma del Ateneo de Madrid. Director del Arco Psicoanalítico de Arco Europeo

 

El horror de las cenizas mezcladas

 

CRISTINAAndré Comte-Sponville, filósofo francés (que fue mi profesor en la Sorbona y con quien tengo una gran transferencia de trabajo) ha comentado que lo que le sorprende de la pandemia de la Covid 19 no es la gravedad del virus sino la locura mediática que lo acompaña como si los periodistas y las personas en general se percataran de repente que somos mortales. Como si eso fuera una novedad.

Por otro lado el filósofo Zizek ha dicho que él cree que cuando todo esto pase, puede haber un giro donde surjan nuevos sistemas con tendencias más comunistas o socialistas.

Mucho se está hablando y discutiendo de todos los problemas que están surgiendo y que son terribles, y también de las fallas en los sistemas actuales. Las fallas a nivel de la salud pública y privada, las fallas a nivel económico, los problemas por el cambio climático, la cuestión de las guerras, la problemática del sistema capitalista neoliberal, el colapso de los hospitales…

También hay mucha disputa en torno a lo que dicen los presidentes o mandatarios en todos los países. Hace unos días, por ejemplo, aquí en España, Pedro Sánchez dijo en una ocasión que «pronto regresaríamos a la normalidad» y muchos fueron los que lo criticaron ferozmente diciendo que ¡de ninguna manera debemos volver a la normalidad! porque la normalidad es lo que ha creado precisamente el problema.

Todos estos temas me parecen muy importantes y son puntos a debatir de manera profunda. Es por ello que me reuní con Jesús Muñoz, director de editorial Ledoria en España y juntos acordamos publicar un nuevo libro llamado COVID 19: REFLEXIONES Y VIVENCIAS para que las personas pudieran expresar lo que piensan y sienten con motivo de esta crisis terrible que está azotando nuestro planeta.

El libro se publicará a principios de mayo y contará con 90 autores. Lo presentaremos en diversos eventos vía ONLINE para que podamos seguir hablando de este momento histórico sin precedentes que todos estamos viviendo.

Pero en esta conferencia yo quiero centrarme en la labor que tenemos los psicoanalistas en este momento. Creo que es una labor vital porque si bien es cierto que hay consecuencias de orden general, también es cierto que las personas, nuestros analizantes necesitan ser escuchados desde sus historias propias y personales.

Muchas personas se cuestionan si se puede hacer análisis virtual. Yo creo firmemente que e dispositivo analítico ocurre en el momento en el que hay un encuentro entre el analista y su analizante. En esta contingencia no hay otra manera. La escucha analítica se está haciendo de tres maneras: vía telefónica (solo la voz) frente a frente en pantalla o vía correo electrónico.

Debido a que escuchamos todos los días cifras de fallecidos, la muerte está siendo protagonista. Sabemos que no es la primera vez, ya ha habido otras pestes que han dañado al mundo. Los pueblos han tenido que realizar actos desesperados cuando se han visto rebasados en la capacidad para enterrar a los fallecidos. Los aztecas, por ejemplo, cuando fueron infectados de viruela en 1520 echaban cal viva a los muertos o incluso quemaban sus casas con los cadáveres dentro para evitar tocarlos e infectarse. Hay por lo tanto, la necesidad de hablar del horror ante la muerte. El horror ante esas cifras de fallecidos.

Quiero comentar un suceso muy interesante que podré transmitir a través de un caso clínico: El analizante me contactó porque estaba teniendo una angustia insoportable, era la idea de que después de incinerar a su padre, le entregaban las cenizas mezcladas. El horror a las cenizas mezcladas lo sumergió en una angustia que le era imposible aplacar.

En la escucha analítica se pudo articular que había ocurrido un suceso en 1920. Resulta que en esa época, aquí en España se estaba pasando por una epidemia que fue devastadora: la gripe española. El abuelo de este paciente murió de la gripe española y en el discurso se dijo que a la hora de incinerar su cuerpo (como se hacían incineraciones colectivas) le entregaron a su abuela las cenizas mezcladas de su abuelo.

El padre de mi paciente se infectó del coronavirus y estuvo grave en un hospital. En ese momento surgió la angustia, producto de un recuerdo reprimido de otro momento donde ocurrió algo similar en su historia.

Las cosas que escuchaba en las noticias le aumentaba la angustia. Pensaba que si su padre moría iban a llevarlo al Palacio de Hielo en Madrid y seguramente iban a confundir los féretros e iban a entregarle el cuerpo de otra persona que no era su padre. Vivía el horror a los cuerpos mezclados.

Esta historia reconstruida en la escucha analítica ha podido calmar la angustia y disminuir la pesadilla.

No obstante, quiero transmitir que una de las cosas más dolorosas que estamos atravesando en estos tiempos aciagos, es la imposibilidad de hacer el duelo.

El no poder despedirse de los seres queridos que han muerto sin que se les haya podido acompañar. Los rituales de los entierros y las muertes no se han podido realizar y esto está acarreando problemas psíquicos muy intensos porque no se han podido simbolizar.

Por ello, en mi opinión, hoy más que nunca, se necesita de la escucha psicoanalítica.

Y por ello, en mi opinión, hoy más que nunca, el psicoanálisis se tiene que reinventar.

 

Esta conferencia se transmitió vía ONLINE en un Congreso llamado El psicoanálisis en tiempos de pandemia: efectos psíquicos organizado por Lapsus de Toledo México.

Cristina jarque es psicoanalista en Toledo, fundadora y presidenta de Lapsus de Toledo Internacional, vicepresidenta de la Fundación Europea para el Psicoanálisis, presidenta de EnsoñArte, representante de Criva en España, creadora de los Monólogos Femeninos.

Los pájaros microscópicos

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Por Adrián Jarque

Recuerdo una reflexión que tuve con un compañero tras visionar la famosa obra audiovisual “Los Pájaros” de Alfred Hitchcock. En esta reflexión, analizamos la brillante e innovadora técnica que Hitchcock utilizó para “engañar” a su audiencia. Durante el primer acto, pensamos que la historia va a seguir los tópicos del cine negro que el famoso director siempre utiliza, y que observamos en sus otras películas. Una misteriosa y atractiva mujer está a punto de sobrellevar una aventura romántica, envuelta en drama y suspense, con otro hombre que conoce. Una premisa bastante conocida y rutinaria en este género, eso sí, hasta que de repente los pájaros se vuelven locos, y comienzan a atacar a la gente. La historia queda interrumpida e inacabada por completo, ya que los personajes son puestos en confinamiento, y se declara el estado de alarma.

Este gran giro es casi una ruptura de la cuarta pared en naturaleza. Es casi como si los personajes supiesen que ese ataque no es parte del show principal, y no saben cómo reaccionar; como si por sus cabezas pensasen “Esto no estaba en el guión”.

Esa es la forma en la que me siento, tras verme atrapado en estas cuatro paredes y su techo, durante este mes y medio, el cual se asemeja más a año y medio en mi cabeza. Todos mis compañeros, al igual que yo, teníamos planes que llegaban a extenderse hasta el próximo invierno. Seguíamos nuestras vidas, día tras día, sin mayor conflicto; secuencia por secuencia, como el guión de una película. Nunca imaginamos que esta rutina podría verse tan brutalmente interrumpida por algo que no estaba si quiera contemplado en este “guión”.

Así como Hitchcock transmitió en su famosa película, la monotonía de nuestros calendarios, la cual a veces llegamos a despreciar, no es más que una mera ilusión sobre la que basamos nuestras vidas. La naturaleza puede revelarse en cualquier momento, y sin ningún tipo de aviso previo; poniendo fin a esa predecible rutina sobre la que girábamos. En este caso, en lugar de unos pájaros locos, se trata de un organismo tan simple que la ciencia no sabe si llamarlo vida, pero tan complejo que es capaz de paralizar las vidas de los demás, en el mejor de los casos, y en el peor de ellos, destruirlas por completo.

Es ahora cuando decido profundizar sobre este último punto que acabamos de mencionar: La destrucción de las vidas. He de admitir que alguien joven y sano como yo, no llegó a imaginarse la catastrófica pérdida de vidas que ha supuesto esta aflicción internacional. Incluso tras ver las noticias y escuchar el creciente número de bajas, dicho número no se llega realmente a procesar en la mente de uno mismo hasta que no llegas a ponerle un rostro. Ese número es casi abstracto en su naturaleza, hasta que alguien en tu círculo se vuelve parte de ese número. En mi caso, fue una profesora del centro en el que desarrollé mi educación secundaria. Todos los recuerdos, emociones y vivencias que dicha profesora ha compartido con mis compañeros y conmigo, así como aquellos que compartió con su familia y seres queridos, son parte de ese número ahora. Fue entonces cuando tras ver que una pequeña parte de todas estas personas que ella conocía (incluido yo) desapareció con ella que, en efecto, pude contemplar el número por lo que realmente significaba.

Disciplina, propósitos laborales, eventos sociales, trabajo sobre la salud y el bienestar, incontables planes y esquemas, todo ello que pertenecía al futuro construido en mi cabeza, perdido ante este conflicto mundial. Si antes pensaba tanto en el futuro, ahora que me hallo confinado no dejo de caer en el pasado y en cómo echo de menos mi vida cotidiana. Hoy en día, tan solo sacar la cabeza por la ventana y sentir el sol sobre mi ser es suficiente para sentirme mejor. Nunca antes he anhelado tanto el contacto humano como ahora. Las risas, conversaciones y compañía de los demás son esenciales para la salud mental. Miro por la ventana el mismo horizonte que vi ayer y que veré mañana, como si a nuestro alrededor nos envolviese una burbuja en la que el tiempo no avanza; y al final, lo que más ataca a mi alma es, evidentemente, en cómo será la gestión de mi vida cuando todo esto acabe. Me recuerda a la cómica e irónica situación de Gregor Samsa, en la que se pregunta cómo demonios va a conseguir ir a trabajar una mañana en la que se ve convertido en un insecto gigante.

El mundo seguirá girando, sin embargo. Es simplemente de esperar a que en uno de esos giros, pueda caminar sobre las calles de mi rutina otra vez.

Adrián Jarque es cineasta y técnico de post-producción por la TAI (Universidad Rey Juan Carlos) en España, miembro de Lapsus de Toledo España.

 

 

 

Sobre apostasía y socialismo a fines de los años veinte

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Por Eduardo Montagut. Es historiador.

Dentro de nuestras investigaciones sobre el socialismo español ante el hecho religioso y la Iglesia en la época del reinado de Alfonso XIII nos hemos encontrado con una iniciativa de la que no conocemos su desenlace, aunque no creemos que prosperase, pero que tiene su interés porque fue un intento de promover la apostasía a finales de la década de los años veinte, en los tiempos finales de la Dictadura de Primo de Rivera. Los socialistas siempre fueron muy respetuosos, en general, con las creencias personales, y su ataque a la Iglesia solía ir encaminado a denunciar su poder como institución que sostenía el régimen capitalista y político, aunque, bien es cierto que no dejaron de atender a la necesidad de fomentar el librepensamiento, como lo atestiguan sus escuelas laicas en las casas del pueblo. En todo caso, estaríamos hablando de un documento que, creemos, no es muy conocido, a pesar de que fue público en su momento.

Efectivamente, en el número del 8 de febrero de 1929 de El Socialista se incluía un artículo que llamaba por el título a defenderse frente los “desmanes del clericalismo”.

El trabajo planteaba que se producían muchos abusos clericales en España, como denunciaba el propio periódico obrero, pero también otros periódicos de signo liberal. Se aludía a casos concretos del momento sobre la imposición de las prácticas religiosas católicas en establecimientos hospitalarios sobre pacientes que no eran católicos. Se aludía también a cómo en el Heraldo de Madrid se había publicado un artículo que recordaba que el Código Penal castigaba a quienes coaccionaban en materia religiosa, ratificando el derecho constitucional a opinar libremente en cuestiones religiosas. No debemos olvidar que, por nuestra parte, hemos encontrado muchas denuncias desde finales del siglo XIX en las páginas del periódico socialista sobre conflictos no sólo en este tipo de instituciones sanitarias y/o asistencia, sino, sobre todo, en la hora de la muerte con intentos por parte de párrocos y religiosos de imponer sepelios católicos a fallecidos socialistas que, en muchos casos, habían declarado en vida su negativa a recibir exequias religiosas, o habían tenido una vida apartada de la Iglesia.

Ante esta situación el artículo llamaba a la defensa frente a un clericalismo calificado de audaz y violento. Un medio podía pasar por hacer lo mismo que se practicaba en Alemania y Austria, es decir, desligarse “de todo vínculo legal con el clericalismo”, una forma de considerar la apostasía, término que no aparece como tal en ningún momento del artículo. De ese modo, siempre según el texto, se crearía un “estado de derecho” que permitiría defenderse mejor frente a la Iglesia, de la “tutela clerical”. Esta separación de la Iglesia era considerada, por lo tanto, como un medio eficaz para poder llevar a los Tribunales a quienes pretendieran atropellar las propias opiniones, ya que, según nuestra opinión se podría aplicar la legislación que combatía la imposición de opiniones y comportamientos, al vulnerar libertades personales. El periódico consideraba que los abogados socialistas debían buscar la fórmula legal para conseguir este objetivo, es decir, volvemos a insistir en que en ningún momento se explicita la regulación de la apostasía, pero, en realidad era lo que se estaba demandando.

Una vez alcanzada la fórmula se presumía que se abriría un movimiento en toda España al que se sumarían muchas familias que indebidamente aparecían dentro de las filas del catolicismo, aunque no lo eran de hecho, pero sí de derecho.

Hemos empleado como fuente el número 6240 de El Socialista.

 

 

 

La convivencia en el confinamiento

CRISTINA

Cristina Jarque es una Psicoanalista de prestigio internacional. Cofundadora de la Asociación psicoanalítica Lapsus de Toledo.

Vivimos tiempos aciagos desde que la terrible crisis por la pandemia de la COVID 19, el llamado coronavirus, azotó al planeta entero, de la noche a la mañana. Aquí en España el confinamiento empezó el 13 de marzo. Debido al confinamiento hemos tenido que recurrir a nuevas alternativas para trabajar, a estas nuevas alternativas se les ha denominado «el teletrabajo». La mayor parte de las personas que acuden a mí, lo hacen desde la desesperación y la angustia. Yo diría que el motivo principal que está agravando síntomas antiguos y despertando miedos que estaban apaciguados es la intensa incertidumbre. Sabemos que por el simple hecho de ser mortales no tenemos control sobre muchas cosas. No obstante saber que no hay certezas, de alguna manera la vida humana se ha ido rigiendo por ciertas situaciones que producen la idea de que hay ciertas cosas que están bajo control.

Creo que el horror al que nos está confrontando esta pandemia es al hecho de que esa idea, la de tener las cosas bajo control, es simplemente eso: una idea, una falacia. Hemos perdido el control… Y ahora ¿qué?

La incertidumbre aparece e invade el alma de las personas, aumentando la impotencia, la intolerancia y la agresividad. Emociones todas ellas ligadas a la intolerancia a la frustración. En un mes de confinamiento he escuchado la recaída de varios pacientes que habían logrado mantenerse sobrios, algunos por más de 25 años. El encierro se está viviendo de muy diversas maneras… Nadie lo vive igual, cada quien lo vive a su manera. Esa particularidad es la que observamos todos nosotros, los que investigamos la naturaleza de la psique humana. Cada familia tiene sus propios códigos para afrontar el problema del confinamiento y la frustración ante la incertidumbre.

La convivencia familiar es algo muy complejo. Hay algunos profesionales que dan ciertas pautas para ir llevando mejor el confinamiento, tales como son el hacer rutinas, el alimentarse de manera sana, el tener horarios de comidas y hora de dormir, no quedarse en pijama, hacer ejercicio, yoga, meditación… Yo quiero concentrarme en decir que la escritura puede ser un remedio muy adecuado para la convivencia familiar porque permite que la persona logre ponerse en contacto con sus sentimientos y al escribirlos le da palabra a esos pensamientos. Esto permite que pasen a ser dichos. De esa manera podemos tener la posibilidad de sacar afuera lo que vamos sintiendo sin que se quede acumulado dentro. Escribir, ya sea un diario o en forma de cartas puede ayudar mucho a resistir la problemática de la convivencia porque es una parcela propia que nos permite desconectar de las obligaciones que tenemos para con el resto de los integrantes de la familia. De esa manera cuando estemos con ellos, podremos convivir mejor pues ya hemos tenido nuestro propio espacio. También he visto que en estos momentos hay una especie de revelación de deseos inconfesos, por ejemplo las parejas que habían postergado los divorcios y en la crisis toman la decisión, o jóvenes que dudaban qué estudiar y en la crisis toman la decisión. Las crisis hacen surgir los deseos más profundos y muchas veces son las crisis las que resuelven dudas que de otra manera nunca se hubieran resuelto. Para enfrentarnos a la convivencia en el confinamiento me resulta muy importante compartir las cinco etapas del duelo descritas por Elisabeth Kübler-Ross. No siempre se presentan en el mismo orden, pero han estado presentes durante esta terrible crisis que nos afecta a todos por igual, en todos los casos que he escuchado en este mes de confinamiento. Aprender de estas etapas puede sernos de mucha utilidad.

1) Etapa de la Negación: se niega la realidad para amortiguar el golpe. Al principio todo mundo lo negaba (incluso los gobernantes) «no es más que una gripita» «no pasa nada»…

– Etapa de la Ira: surge la agresividad como resultado de saber que ha ocurrido algo terrible y que no se puede hacer nada para cambiarlo. En esta etapa empiezan a surgir los culpables. «La culpa la tienen los chinos… el gobierno… las religiones…».

– Etapa de la negociación: se empieza a vislumbrar la posibilidad de encontrar soluciones. «Seguramente aparecerá alguna vacuna… algún medicamento… alguna cura…». «No hay mal que por bien no venga». «Todo pasará».

– Etapa de la depresión: la realidad del confinamiento hace que surja una sensación de vacío que confronta al sujeto a una crisis existencial. En este caso particular (el que estamos viviendo a nivel mundial por la pandemia) se agudiza la tristeza y se puede caer en melancolía profunda, debida a la incertidumbre del futuro laboral y de la situación económica que es absolutamente crítica y difícil para todos. «Cómo voy a mantener a mi familia». «He perdido el trabajo»…

– Etapa de la aceptación: es el momento en el que se logra seguir viviendo, aceptando que hay un problema y tratando de encontrar nuevas alternativas y salidas. Cada quien irá encontrando de manera individual las suyas.

Hay que tener la valentía de poder reconocer estas cinco etapas e irlas viviendo conforme se presenten. Hay que encontrar la sabiduría para aceptar que todos estamos pasando por las mismas etapas y que a nivel psíquico, todos estamos afectados. Entonces y solo entonces podremos decir que hemos logrado sobrevivir (a nivel psíquico). Y entonces… seguramente ¡algo surgirá!

 

 

Las socialistas madrileñas frente al hambre y la represión en 1918

Eduardo Montagut

Eduardo Montagut es Historiador

La hambruna que sufrió España en el invierno de 1918 provocó multitud de motines. En estas protestas tuvieron un gran protagonismo las mujeres, especialmente en Málaga y Barcelona, pero no solamente. Algunas de esas mujeres que luchaban por el abaratamiento de las subsistencias, y contra los acaparadores que encarecían productos básicos, ya de por sí muy caros a consecuencia de la guerra mundial, lo pagaron con su vida. Esta situación provocó la reacción de las organizaciones obreras y del Partido Socialista. En ese contexto, las socialistas madrileñas quisieron solidarizarse con los protagonistas de los motines, y, sobre todo, con las mujeres que protestaban.

El Comité de la Agrupación Femenina Socialista acordó visitar a José Bahamonde y de Lanz, a la sazón ministro de la Gobernación, para protestar contra la conducta seguida por los gobernadores de Alicante y Málaga contra las mujeres manifestantes, y exigir su cese.

La visita tuvo lugar el 25 de enero de 1918 a primera hora de la tarde. Allí se presentaron Carmen González, Concepción Aranda, Faustina González, Elena Norabuena y Herminia Fanego, que expusieron al ministro el objeto de su visita. Exigieron la destitución del gobernador de Málaga, porque, al parecer, ya lo había sido el de Alicante. Pero el comportamiento del ministro no fue muy atento, porque intentó despedir a las socialistas rápidamente. Ante la respuesta de Bahamonde, las mujeres socialistas replicaron al ministro que creían su deber enseñarle “una libreta de pan” que habían comprado, y a la que faltaban 120 gramos. La escena debió ser dura, porque el ministro insistió en no atenderlas más, pero tuvo que escuchar la protesta de las socialistas, que consistió en expresarle que como no se perseguía el fraude de los panaderos, no debía extrañar a nadie que el pueblo, harto de tener que comprar un pan tan caro y adulterado en el peso, se amotinase.

El hecho de la protesta femenina socialista trascendió a la prensa, generando un bulo que el órgano de expresión del PSOE desmintió, explicando lo que había ocurrido en realidad, dentro de un clima de alta tensión entre la opinión pública. Al parecer El Liberal y El Sol aseguraban que la Agrupación Femenina Socialista de Madrid había tomado el acuerdo de secundar la actitud de las mujeres en Barcelona, que, como bien sabemos, estaban protagonizando un intenso motín contra la carestía. Además, se daba una fecha, el 28 de enero para que se pusieran en marcha. Los socialistas se indignaron porque la noticia era falsa, y achacaban la misma a un intento de justificar el empleo de la represión ante cualquier protesta que se pudiera generar en Madrid. Lo que, en realidad, había ocurrido, se había circunscrito a la mencionada visita al ministro.

Para conocer lo que supuso aquel invierno nos podemos acercar a las siguientes fuentes:

La revuelta de las faeneras malagueñas tuvo lugar a mediados del mes de enero de 1918. Para conocer este conflicto se puede consultar el trabajo de Mª Dolores Ramos, “Crisis de subsistencia y conflictividad social en Málaga: los sucesos de enero de 1918”, en Baena. Estudios de Arte, Geografía e Historia, nº 6, (1983), pag. 441 y ss.

Sobre el caso barcelonés, “El motí de les dones de 1918: la vaga de subsistències, per Soledad Bengoechea y María-Cruz Santos”, en Catxipanda. Diari no Diari d’Història.

Pero también hubo revueltas en otros lugares, como las que protagonizaron las mujeres ferrolanas. En este sentido, podemos consultar el artículo, “La rebelión de las mujeres ferrolanas en 1918 contra la carestía de la vida”, en Mundiario (juni de 2016). Siguiendo en Galicia, Xosé Alfeirán, publicó en febrero de 2018 en La Voz de Galicia, “Los motines del hambre azuzados por las mujeres”.

Hemos consultado el número 3103 de El Socialista. Conviene consultar también el Diccionario Biográfico del Socialismo Español para conocer las trayectorias de las protagonistas de este hecho histórico.

 

¿Nos hemos olvidado que era el año de la rata?

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El horóscopo chino tiene miles de años. Es un calendario lunar, en el cual también hay 12 signos como el calendario occidental, con la gran diferencia que cada signo chino reina un año entero, comenzando con el nuevo año nuevo chino, que en este año fue el 25 de enero. Cada signo está representado y representará a las características del año y sus características. El orden de los signos es rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro, cerdo. Todos animales conocidos y queridos por los chinos. Todos, siguiendo el Ying y el Yang, con sus cosas positivas y negativas. Siguiendo el Ying y el Yang el número de garras de cada animal nos dira si es Ying o Yang (un número par es Ying, un número impar es Ying). Y los animales se ponen en orden intercalado Ying Yang, el que no es ni Ying ni Yang es la rata, porque no tiene el mismo número en sus patas traseras que en sus patas delanteras. También hay otra explicación, posterior, que el orden en que los animales se presentaron ante Buda es el orden de este horóscopo. Para el destino individual también los chinos contemplan el momento del nacimiento del sujeto y su relación con la posición de las constelaciones, pero eso solo sirve para ver la fortuna, la suerte, de esa persona. Seis de estos calendarios, de 12 años cada uno, nos dan un ciclo.

El anterior ciclo había empezado en 1960. Ahora empieza un nuevo ciclo. Y el año de la rata tiene una característica, es muy movido y descoloca muchas cosas. Y también se dice que si no has hecho tu esfuerzo antes de su inicio, no te irá bien, porque siempre se mueve y descoloca el mundo. Si no has trabajado en los que debías antes del 25 de enero, no podrás aprovechar el nuevo año. Covid 19. No tiene sentido comentar lo que todos sabemos. O creemos que sabemos, en días nos hemos convertido en biólogos, médicos, enfermeros, etc. Veamos a las dos grandes aproximaciones al tema. Una generalizada por los países europeos, una medicina medieval, la cuarentena. China no se planteó la cuarentena de todo su territorio, con relativo tiempo aisló el foco principal, el país siguió funcionando. Lo ha parado, pero se enfrenta a que hacer después. Tanto Rusia, como Corea del Sur como Taiwan y Hong Kong, hicieron lo mismo. Cada país de este grupo cuando los casos fueron pocos, se aisló (se cerraron fronteras y aeropuertos), se controló enfermos asintomáticos, entierro y test y test, seguimiento de casos y su entorno.

Esto es lo que en Europa se ha copiado, con una gran diferencia, se aísla cuando el virus ya está extendido. Las condiciones de salida no son las mismas. La otra opción de inmunización de grupo. A los virus nadie los mata. De hecho se calcula en unos 320.000 virus desconocidos que infectan a los mamíferos (el próximo virus puede venir de un gato). Y aquí estamos, vivos. Porque algunos miembros de nuestra especie, el homo sapiens, son inmunes, por eso en este planeta hay reproducción sexual, preferimos la resistencia, en todos los seres vivos con reproducción sexual a la eternidad (bacterias y virus son eternos, mientras haya planeta). Esta fue la posición de partida de Boris Johnson, en cierto sentido Donald Trump y algunos pocos más. La idea detrás de esta idea de inmunización es esta, alrededor de un 20% no será afectado, del restante 80% será asintomático o lo pasará como una gripe leve (no es una gripe, es un virus corona) y de este 80% de la población, como máximo un 2,5% tendrá complicaciones graves que en la mayoría de los casos terminará con la muerte del enfermo. Hoy día hay tres países que mantienen esta posición, Holanda, Suecia y México. Esperemos que lo puedan sostener hasta el final, para ver las cifras globales y finales de mortalidad entre estos países y otros similares. Opciones de política. El tema político es el siguiente: casi ningún presidente de sociedades desarrolladas con el peso de la comunicación puede resistir que le tiren sobre la mesa mil muertos mientras que se intente explicar la inmunidad de grupo.

Además se ha visto que al partido gobernante, sea del color político que sea, esta idea de todos contra el virus, todos confinados, fortalece a los presidentes gobernantes. El ciudadano se siente participe con esta opción. Tema repetitivo en los medios hasta el hartazgo. Los primero días, como cuando se inicia una guerra, la mayoría que hace bullicio tapa toda objeción o comentario. Al medida que pasan los días, y la estrategia del confinamiento va para largo, aparece el cansancio y las dudas. Los presidentes dan discursos por la televisión y hay partes gubernamentales cada tres o seis horas, donde una plana mayor, más de una guerra que de un tema sanitario grave, nos alecciona una y otra vez.

¿Por qué Suecia y México hacen la otra estrategia? Es de señalar que cada año la gripe mata a miles personas en cada país, principalmente ancianos con complicaciones clínicas. La mayoría de ciudadanos esta inmunizado, en las edades críticas con la ayuda de la vacuna anual, y la vida sigue su ciclo. En el caso de México el tema, como para muchos países de bajo y mediano ingreso, no se puede confinar a la población muchas semanas, ya que no tienen recursos financieros suficientes para aguantar semanas en casas, que en muchos casos son precarias.

En México, como en muchos de estos países, una gran parte del trabajo es informal y los ingresos son diarios. Si en los países de mayor renta se tienen que implementar aportes financieros extra para el 20 o 30% de la población, ¿cómo se podría hacer en países donde se tendría que subsidiar al 80%? Es importante señalar una cuestión. La población más vulnerable a la enfermedad, en este caso los más ancianos con complicaciones si pueden y deben ser atendidos en los sistemas de salud (como así gente más joven con su salud comprometida por otras enfermedades como cáncer, pulmonares, diabetes, etc.). Apoyar la inmunidad de grupo no significa desatender a los más débiles, sino todo lo contrario. Es poner los recursos escasos a colaborar con los que tienen una situación mayor de riesgo.

El modelo de atención general pone recursos en personas de riesgo bajo. ¿Y la economía? Con la opción del confinamiento, crecientemente paralizada, en caída. Los déficits públicos desbocados. Ya veremos cuando vuelva cierta normalidad como se enjuagan los niveles de deuda y que tipo de interés habrá que pagar. ¿aguantará el euro?¿hasta que nivel se puede emitir dólares sin que la desconfianza aparezca? El nivel del crecimiento del PIB chino se encuentra al mismo nivel que cuando Mao Tse Tung falleció. El motor del planeta en los últimos 20 años se mira para adentro, para desarrollar su mercado interior. Que el resto del mundo tome nota. ¿Una conspiración? Siempre que pasa algo que no entendemos, nuestro cerebro tiende a construir explicaciones. Cuando ese ámbito es social, económico o político, muchas de estas explicaciones recaen en la idea de una conspiración.

Y así es, la historia esta llena de conspiraciones, desde la construcción de un libro como La Iliada, donde a Aquiles lo matan con una flecha guiada por el dios Apolo (información crítica, infidencia, plan planificado, etc.), las maquinaciones del hermano de Luis XVI, el duque de Orleans, en medio de lo que se transformaría en la revolución francesa (a leer en un libro maravilloso como María Antonieta de Stefan Zweig), al asesinato de J.F Kennedy (¿o vamos a creer que fue un acto individual de un perturbado?). En resumen, las conspiraciones han existido y probablemente ahora hay muchas en marcha. Más, dado la cantidad de dinero que estados y empresas dedican a este tema. Ahora bien, muchas cosas ocurren y es difícil asegurar los resultados. Cuando Hitler invade a la Unión Soviética no tiene en su plan estratégico que los rusos llegarán hasta su bunker y él se tendrá que suicidar para escapar a su egolatría golpeada por le derrota.

Desde un punto de vista taoista, la base del razonamiento chino de comprensión del universo, no se recomienda actuar con planes. Si estar en el presente y responder en ese presente, por eso la figura tan común en el taoismo del maestro que le pega una patada al discípulo. Una cuestión que ocurre es confundir un resultado con un plan previo. Ocurre un fenómeno aleatorio, como que un virus muta y se dirige a esta especie, el homo sapiens, que cada vez tiene más miembros. Un segundo después de esto y conocido el echo, cada grupo, partido político, empresas, empresa gigantes, sindicatos, agentes implicado, etc., todos comienzan a jugar. En ese juego alguno o varios sacarán ventaja entre la situación anterior y la posterior.

Y entonces se confunde el resultado con un plan previo, con una provocación del suceso primero. Para comentar las principales explicaciones conspiratorias tenemos 3 posibles candidatos presentes y 2 posibles nuevas teorías.

1.Plan chino.

Principal beneficiada Huawei, todo el tema del teletrabajo y uso de redes se vincula con el plan de implementación del 5G. En un momento de tensión entre Estados Unidos y China respecto a esas redes en Europa los dos países más afectados, Italia y España, tenían en carpeta permitir o no el funcionamiento pleno de la red de Huawei. Además, si China logra la vacuna antes que nadie, gratitud del mundo y pleno posicionamiento del imperio celeste sobre el imperio reinante, Estados Unidos. Importancia de China en la solución del problema, principal proveedor de elementos de contención de virus, mascarillas, guantes, respiradores, etc. Pero toda conspiración también tiene elementos negativos entre los cuales se pueden destacar dos aspectos, uno económico y otro político. En lo económico, el principal motor de su economía ha sido el sector exportador.

Este parate del mundo no solo reduce y reducirá el comercio mundial, sino que también va a cuestionar las inversiones extranjeras en China. Con lo cual el gobierno chino ya ha comenzado una mirada más profunda hacía su propio mercado interior, pero esto lleva tiempo. En el terreno político, tanto la enfermedad como las consecuencias en China, abren la caja de pandora en esa caja negra que es la dirigencia del Partido. ¿En que sentido sería conveniente para el Secretario del Partido, Xi Jinping, subornido a este cargo tanto la dirección del Estado y las fuerzas armadas?. Si la tradición china valora la estabilidad, esta situación que habría generado el propio régimen chino, atenta gravemente contra ese objetivo.

2.Conspiración de Estados Unidos.

Hay que detener el crecimiento chino porque estan reduciendo las distancias en las principales variables económicas y sociales. Hay que dinamitar el motor de crecimiento, el intercambio de mercancias y servicios. Además, sembrar profundas dudas sobre la conveniencia de un socio que su pueblo come proteinas sin control sanitario. En el sentido contraproducente, también el crecimiento estadounidense se detiene. Y hay elecciones en Estados Unidos, en forma irónica uno pregunta, ¿este plan lo prepararon los demócratas? Además, para lo que es uno de los pilares de la dirigencia norteamericana, el no tener un sistema de salud público. Se promociona el sistema privado de salud, tanto en Estados Unidos como en el exterior, principalmente mediante el sistema de pago a un seguro. Esta crisis vuelve a potenciar la adopción por parte de Estados Unidos del modelo europeo, o canadiense, de salud pública.

  1. La confabulación privada por grupos económicos.

Lo que circula por las redes para sostener esta interpretación del mundo es una conferencia y reunión en la última reunión de Davos. En dicha reunión se hablo de una posible pandemia y de una posible modelización de la John Hopkins University (todo esto esta a confiirmar). La cadena de sospecha es que algún laboratorio o conjunto de bancos estarían detrás de esta situación: estos laboratorios ya tienen la vacuna y en un momento dado, lo presentaran al público. Venderan la solucion por mucho dinero y controlaran el mundo. Sin comentarios.

4.La eutanasia y el Vaticano.

Las teorías sobre conspiraciones mezclan algunos datos con supuestos intereses y beneficiarios que ayudan a explicar lo que ha ocurrido. Ante el envejecimiento de la población y el sistema de salud, ha ido apareciendo la situación de personas aquejadas de terribles enfermedades que a pesar de estar bajo tratamiento, o quizas porque esos tratamietnos se van volviendo más dolorosos para el paciente, que solicitan su propia muerte. Esta solicitud puede ser o tener una tramitación a priori, una persona define las situaciones en las cuales se solicita que no se reciba tratamiento médico. Es claro que en esos estados, de tener tratamiento a no tenerlo, se debería ayudar al paciente a que tenga el mínimo de dolor, tanto psíquico como físico. En resumen, las legislaciones a favor de la eutanasia se encuentran en las propuestas de leyes en varios países, por ejemplo España.

Después de esta pandemia, de este acción de retrasar a la muerte, especialmente en las personas de más edad, parece difícil que se pueda plantear estas propuestas a favor de la eutanasia en el presente cercano. En todo caso, los proyectos pueden ser alterados por el clima de dolor de cada sociedad. Si la reflexión anterior es correcta, es una suerte que no se hayan generado teorías conspiratorias en la línea de razonamiento, quien se beneficia, en este sentido en un sentido de defender una visión del mundo, es quien ha generado la situación primera o desencadenate de la nueva realidad.

5.Microsoft, Google, etc.

En la misma línea que lo anterior. Estas empresas en Europa afrontan grandes multas y nuevos impuestos en relación al pago de impuestos en las jurisdicciones nacionales donde venden sus productos y no en las sedes sociales. Además, y esto si es impotante, después de esta pandemia todos los gobiernos van a impulsar mucho más teletrabajo a domicilio y formación (educación reglada y no reglada) en todos los estados. Apuesten, apuesten señores, que el mundo es azar. El sistema político en lo que supone que tome una decisión es una combinación de cálculo estrictamente político, de conveniencia o no, y un aspecto técnico. Esta pandemia ha tenido una respuesta por parte de los distintos países que ha sido en general copiar al que primero lo afrontó, en unas condiciones particulares. Las autoridades chinas han explicado que cuando cierran la ciudad de Wuhan, esta ciudad y su entorno se ven apoyadas por el resto de provincias chinas en lo que hace a provisión de bienes y mano de obra (enfermeros, médicos, soldados, etc.). Entonces, el confinamiento tiene una lógica de éxito. Este esquema de abordar el problema ha sido copiado por países enteros. No esta demás indicar que en todos los casos, las distintas opciones, la buena voluntad, los buenos deseos de traer el mínimo dolor y número de muertos debe haber estado instalado en la mente de los distintos decisores (no solo del gobierno) que han ido configurando las respuestas de cada sociedad.

En este sentido lo acaecido en Reino Unido es bien ilustrativo, en un primer momento, inmunidad de grupo. En un segundo momento, ante nuevos estudios que como conclusión hablan de muchos más muertos, el gobierno de Boris Johnson copia lo hecho al otro lado del canal. Hemos de decir, a 27 de marzo, que la situación esta lentamente cambiando. Si bien al inicio de esta pandemia eramos muy pocos los que hablabamos de una aproximación de foco para atender a los enfermos, lentamente va apareciendo esta opción, pero bajo el nombre de aproximación vertical. Probablemente el artículo de Thoma Friedman ha abierto la legitimidad de tener una posición diferente al tratamiento igualitario (en terminología del artículo de Friedman es la aproximación horizontal). Esto planteado hace unos diez dias , defender la aproximación vertical, llevaba a ser tratado como un apestado, una persona que no consideraba los muertos, millones de los mismos, que iban a venir, etc.. El paso del tiempo y los datos permiten que lo que sabemos, que el tener o no tener razón no es un tema democrático, de mayorias, sino de corrección en lo que se dice. Otro Thomas, en este caso Kuhn, nos explicó en 1962 que al principio el que viene con una nueva teoría será rechazado por lo que es el saber constituido.

En lo que estamos discutiendo, más que un saber, es una discusión de que política es mejor implementar. Volviendo al artículo del famoso intelectual T. Friedman (tres pultitzer y varios libros best seller) apareció en el New York Times del 22 de marzo bajo el título de “Un plan para que América vuelva a trabajar” (A plan to get America back to work). Ese mismo artículo apareció en español tres días después con un título más general, para poder ser incluido en distitntos países , “Coronavirus, ¿existe una mejor alternativa que cerrar todo?” (Diario Clarín).

Las situaciones perduran, pero lo que cambia es nuestra forma de entender que hay que hacer en cada momento. Y entonces cambian nuestros actos. Porque la aproximación horzontal tiene un gran inconveniente, que todos los países tiene que tener éxito a al vez, al mismo tiempo. Sino el problema que enfrenta China ahora se irá replicando, ahora los contagios vienen de fuera y la única y segura solución es volver a cerrrar puertos, fronteras terrestres y aeropuertos. Entonces, lo que parecia una estrategia de semanas se convierte en un nuevo modelo mundial, un empobrecimiento de cada uno, que obviamente llevará a tensiones muy difíciles de controlar, en el sentido que no desencadenen una guerra.

El cierre del comercio que supone este modelo es peor que lo acaecido en los años 30 del siglo veinte. ¿Nuestros líderes no ven esto? Seguramente lo saben, pero no dicen donde podría residir el éxito de lo actuado hasta ahora, encontrar una vacuna. Pero esto es jugar al más puro azar, ¿se ha encontrado una vacuna para el SARS o la mal denominada gripe española? Esto puede retrasarse años, nadie sabe. La segunda fuente de suerte para este tema es que el propio virus vuelva a mutar y por ejemplo el próximo año no sea pernicioso, no se manifieste. La aproximación vertical es confinar a la población en riesgo. Cuidar de ella.

Que no tengan contacto con gente más joven,especialmente de sus propias familias. Que tanto la cruz roja, soldados, agentes sociales, los atiendan. Si su salud empeora, lo cual no es obligatorio, entonces llevarlos al hospital, estudiar sus contactos reales y hacer seguimeinto. Y que el resto de la población, incluido niños, vuelva a la vida normal. Razones para el optimismo Ha habido pandemias y seguiran habiendo pandemias. Los virus son mucho más antiguos que nosotros, los homo sapiens, que somos unos recien llegados al conjunto de la vida en este planeta. De pasada no esta demás indicar la presencia en cada una de nuestras células de un RNA. Dejemos esto, que un profesor de biología de enseñanza secundaria lo explique para la población. Esta primer pandemía que se ha tornado realmente global, es relativamente benévola. Mis respetos para todos los fallecidos, familia y amistades, pero dado que pertenezco a la población de riesto por edad, más de 60 años, me permito afirmar esto.

Es un virus que no ataca a los más pequeños, a los humanos de menor edad. Por esto debemos tomar esto como un aviso que nos debe llevar a mejorar por un lado, los sistemas de salud. Y por el otro, mejorar la red mundial. Porque afortunadamente ya se ha venido conteniendo pandemias, como el SARS en 2009. Tal vez más mortiferá pero con menor grado de factor de contagio, y por esto, más el azar, pudo ser contenida sin un efecto general y destructivo sobre la economía mundial. Otra razón para el optimismo son los cientos o miles de centros de investigación, laboratorios, y científicos y personal de salud activos, que buscan soluciones, correlaciones, procedimientos, para parar esta pandemia.

Nunca la humanidad había tenido tantos recursos concentrados para parar una pandemia. El comportamiento de la gente de la calle también da lugar al optimismo. No todo es bueno, en el sentido que cuando se va al supermercado a comprar se percibe cierta hostilidad de unos frente a otros, pero es lo que toca. Pero lo general en todos los países se constatan comportamientos de ayuda a los otros, trabajadores que se ha encerrado en los centros de ancianos para atenderlos, sin salir hasta que esto pase, cerrando el acceso a otros que pueden traer la enfermedad. Gente desocupada que ha ido con sus herramientas a ayudar a construir las instalaciones de los nuevos hospitales, desinteresadamente, anónimamente. Los trabajadores del sector salud, las fuerzas de seguridad de cada estado, la lista es larga. Si vamos al tema en sí, disponemos de un conocimiento de medicamentos en enfermedades similares que nos permiten abrigar la expectativa que en pocos días se presentará un cocktail de drogas que reducirá mucho la mortalidad de los más débiles.

Porque en general el desenlace es de muerte en gente mayor de 60 años con patologías previas y a menores años de esta edad, en personas con problemas principalmente pulmonares. Y podría ser que en un futuro evaluado por los expertos en dos años, que se encuentre una vacuna eficaz. Epílogo En el artículo de T. Friedman hay una frase que tiene que ver “con que mundo vamos a dejarle a las nuevas generaciones”. Claramente, con el enfoque horizontal si no aparece el cocktail de drogas efectiva o la vacuna vamos a un contexto peor que los años 30, lo cual sería un gran fracaso para nuestra generación. Digo, Friedman que tiene 66, yo que tengo 62 y cualquiera que quiera sumarse, por edad, a esta última reflexión.

Nuestra generación ha peleado y ha dejado las cosas mejor, si, no se asombre. Jamás hemos dispuesto de tanto bienestar material, tanta libertad, de tanto conocimiento, de tanta colaboración internacional y por último, de incorporación de más y diferentes poblaciones a oportunidades. ¿Falta mucho por hacer? Si, claro, pero el cambio se sustenta en datos, no en opiniones. El peligro que deberá sortear la nueva generación es no confundir deseos con realizaciones, opiniones con conocimiento científico. En resumen, no podemos dejar el planeta sumido en una crisis global, por eso el enfoque vertical es el que nos permitirá salir más rápido para adelante, no empantanarnos. Pero es también la hora de entender que debemos retirarnos, nosotros como generación, de los trabajos, toma de decisiones, y protagonismo. Esta pandemia es un aviso general, lo tan antiguamente conocido por los romanos, que la vida de breve y que los buenos momentos, aún más breve, debemos tomarlo en serio. Dejemos los puestos de trabajo a tantos jóvenes bien educados y capacitados en todos los niveles, con ganas de trabajar y que no encuentran lugar hoy día, especialmente en Europa, este continente envejecido. Demos lugar a que formen sus familias y tengan sus hijos. Un murciélago es muy parecido a una rata con alas. ¿Hay una imagen más precisa que una rata como el elemento de contagio de una pandemia? Creer o reventar.

Alejandro Brocato Cardoso es Economista

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Coronavirus

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Cristina Jarque en el centro de la foto

Por Cristina Jarque 

Cuando la enfermedad se convierte en una crisis mundial porque el contagio es inminente, podemos observar un gran número de posturas subjetivas. En este texto me gustaría comentar algunas que han llamado mi atención y que pueden ayudarnos a reflexionar juntos en este tema que nos concierne a todos por igual:

Hace algunas semanas, aún no había estado de alarma en España pero ya se sabía lo que estaba pasando. Me tocó ser testigo de una escena:

En un café, había dos personas hablando en italiano y de pronto una persona se acercó a ellos y empezó a agredirlos verbalmente. Los insultaba diciéndoles que deberían irse a su país para no traer los bichos al nuestro. Resultó que esas personas eran, efectivamente, de origen italiano pero eran vecinos del barrio y vivían en Toledo desde hace 25 años. Ellos se defendían diciendo que no habían viajado a Italia, que solamente estaban hablando en italiano, porque eran italianos.

Actitudes parecidas me han comentado algunos chinos que son amigos míos y que viven en Toledo hace más de 30 años.

¿Qué puede decir el psicoanálisis de lo que estamos viviendo?

Creo que lo primero que podemos plantear es que el psicoanálisis rompe con la idea de la inocencia porque busca llevar al sujeto a encontrar las verdades de su deseo inconsciente para que logre responsabilizarse de su posición de sujeto frente a las contingencias que le presenta la vida.

Podemos decir que el psicoanálisis es un quehacer que busca analizar los propios actos, porque son los propios actos los que hablan en un sujeto y esos actos son su responsabilidad. Esa responsabilidad subjetiva es precisamente lo que está en juego en un momento de crisis como la que, lamentablemente, estamos viviendo ahora mismo, a nivel mundial.

¿Qué hacer? ¿Cómo actuar?

¿Podemos acaso seguir alzando la voz desde nuestro confinamiento responsable y voluntario?

¡Sí! ¡Hagámoslo!

Podemos hablar por medio de la escritura para poder decir lo que sentimos.

Yo, personalmente, me siento profundamente abatida. Desde hace más de un año, varios colegas y yo misma, hemos estado planeando, organizando y coordinando (desde España, Brasil, Washington, Puerto Rico, Chile, Perú…) un viaje de trabajo a México. Teníamos ya organizados varios eventos culturales para la difusión del psicoanálisis que es la causa que nos agrupa alrededor de nuestro grupo llamado Lapsus de Toledo Internacional. Tanto mi querido colega José Tappan como yo, estábamos muy ilusionados con este proyecto y trabajábamos arduamente en su realización. El entusiasmo, ilusión y deseo de todo nuestro equipo de trabajo, tanto en Europa como en América, eran enormes, y de pronto… de un día para otro, todos esos planes se han derrumbado.

Esta mañana he leido un comunicado de Jesús Muñoz (director de editorial Ledoria) donde habla con gran pesar de sus propios sentimientos en relación a lo que estamos viviendo. Lo que ha escrito Jesús me ha conmovido profundamente porque yo, al igual que él, me siento muy apesadumbrada. No obstante, como escritora que soy quiero alentar a todos nuestros colegas que así lo deseen, a utilizar el confinamiento para escribir. ¡Alcemos la voz desde nuestros hogares! ¡Hablemos por medio de la escritura de todo lo que estamos sintiendo en esta terrible crisis! Creo que es una manera estupenda de poder hacer lo que llamamos una rectificación subjetiva. Sabemos que el psicoanálisis gira siempre en torno a la rectificación subjetiva. Quizá sea momento de reflexionar sobre la posición propia ante esta crisis. Analicemos profundamente nuestros actos y si pensamos que hay que hacer una rectificación de nuestros actos, tengamos la valentía de hacerla. Nadie tiene el poder de curar su sufrimiento psíquico sin trabajar lo que le aqueja.

Freud nos enseñó que el psicoanálisis es un quehacer imposible porque al no lograr dominar la pulsión de manera completa siempre deja un resto.

Por esa razón no tenemos una fórmula universal (a nivel psíquico) que nos diga cómo enfrentarnos a la crisis del Coronavirus.

Para finalizar diré que, en este triste y difícil momento, solamente tenemos una certeza: que cada uno de nosotros, en tanto sujetos no tenemos más remedio que enfrentarnos a esta crisis (a nivel psíquico) de manera personal, única, individual, es decir con la perspectiva del uno por uno.

Intentemos ser conscientes de que esa, es por ahora nuestra gran responsabilidad.

No olvidemos que, como nos lo enseñó Lacan, de nuestra posición de sujetos somos siempre responsables.

El confinamiento aumenta las probabilidades de depresión, melancolía profunda, incertidumbres, fobias, paranoias e incluso delirios. El encierro puede causar y provocar agresividad, ira, angustia, tristeza, miedo…

No obstante, escribir puede ayudar.

¡Escribe! Ya estamos empezando a recibir algunos textos.

Queridos colegas ¡mucho ánimo para todos en estos difíciles momentos!

«De nuestra posición de sujetos siempre somos responsables» (Lacan)

La persecución de los homosexuales en el Imperio Alemán y la República de Weimar

Arcoiris

Nada más terminar el proceso unificador alemán se introdujo en 1871 en el nuevo Código Penal del Imperio el artículo que castigaba con penas de prisión las relaciones sexuales entre hombres. El artículo en cuestión fue el tristemente famoso número 175 y señalaba lo siguiente:

“la fornicación/lujuria contra natura realizada entre hombres o de personas con animales se castigará con pena de cárcel; también se podrán retirar los derechos civiles”.

Esta penalización recogía el punto de vista conservador prusiano de su propio Código frente a otros mucho más liberales, como los de Baviera o Hannover que, ya en la primera mitad del siglo XIX, habían despenalizado dichas relaciones, fruto de la influencia francesa. En 1913 se estableció una aclaración sobre lo que significaba la “fornicación/lujuria contra natura”, que quedaría definida como “acciones similares al concúbito natural”, pero como esta definición era un tanto ambigua, se dejó a la interpretación de los jueces.

En el año 1900 se aprobó una ley que prohibía la publicación y venta de libros e imágenes lujuriosas, con fuertes penas pecuniarias y de cárcel.

Los socialdemócratas comenzaron a luchar a finales del siglo para que el Parlamento alemán aboliera el artículo 175. Se hicieron eco de la campaña que había emprendido el psiquiatra Magnus Hirschelfd y su Comité Científico-Humanitario contra el mencionado artículo. Auguste Bebel declaró en 1898 que la policía de Berlín tenía listas de homosexuales tan largas y que abarcaban todas las clases sociales que el Estado prusiano se vería obligado a construir dos nuevas cárceles. Bebel se refería a las “listas rosas”, “listas de homosexuales” o “listas de sospechosos de homosexualidad”. El calificativo de “rosas” debió aparecer mucho tiempo después, terminada la Segunda Guerra Mundial. En esas listas se incluían a los que acudían a los baños públicos en busca de sexo anónimo o frecuentaban determinados ambientes.

En la época de la República de Weimar se mantuvo la represión contra los homosexuales,  ero el grado de la misma no fue uniforme en todo el país. Al parecer, en las ciudades de Berlín y Hamburgo había un grado de mayor tolerancia por parte de la policía, frente a lo que ocurría en otras ciudades. En esta época se crearon unidades policiales específicas para perseguir a los homosexuales y se siguieron elaborando las “listas rosas”.

La batalla legal iniciada a finales del siglo XIX por los socialdemócratas contra el artículo 175 comenzó a tener sus frutos en la segunda mitad de los años veinte. Importantes intelectuales, escritores, artistas y científicos alemanes apoyaron dicha abolición. Entre ellos, habría que destacar a Thomas Mann, Rainer Maria Rilke, George Grosz, August Bebel, Karl Kaustky, etc. En una comisión parlamentaria del año 1925 se propuso eliminar el artículo 175 y sustituirlo por otros dos, intentando penalizar solamente los casos con agravantes, es decir, de aquellos de hombres que ejerciesen una posición de poder para conseguir sexo con otros hombres, los que acudiesen a la prostitución, y los que tuviesen relaciones sexuales con menores de 21 años. Bien es cierto que se mantenía la discriminación, pero en el proyecto de reforma del Código Penal de 1929 se despenalizaba el sexo entre hombres adultos. Pero dicha reforma nunca entró en vigor. Todo se paralizó cuando los nazis irrumpieron con fuerza en el Parlamento e hicieron imposible la formación de una mayoría para conseguir aprobar la reforma.

Eduardo Montagut