La transición conjugada en gerundio

TOSHIBA CAMCORDER

La transición conjugada en gerundio, por Belén Rico García, Subdirectora de Arco Socialista

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Solemos decir la expresión, la España de la transición, como una etapa de los libros de historia ya pasada. No, aún estamos transicionando. Que no se han abierto todas las fosas ni analizado todos los cadáveres de ciudadanos españoles asesinados en las cunetas, no es lo único que nos quedar por concluir, ojalá, falta un aspecto muy primordial y es que aún no se ha estudiado minuciosamente todo lo ocurrido ni se ha contado la verdad de los hechos. ¿Por qué?.

Porque edulcorar la historia, azucararla, es una forma más de dominio y de control por parte de los vencedores de una guerra. No bastó solo el dominio político o económico, desearon el más poderoso,  el  de la propia historia, el de la memoria, controlar lo que permanecerá cuando nos hayamos ido. Controlar a través de poseer ellos el discurso.

No se puede hablar como pretenden algunos, descafeinando la verdad de lo ocurrido, gustar de decir que España vivió un régimen autoritario. No, España vivió una dictadura con todos los ingredientes que la ciencia política indica para ser denominada como tal.

Estos ingredientes son el terror, el culto a la personalidad, la propaganda, el adoctrinamiento, la purga del enemigo, y la política de limpieza.

Fue una labor tan bien realizada que de estos barros vienen estos lodos como diría Joaquín Sabina. Hagamos memoria, Franco animó a sus oficiales a ser extremadamente salvajes y brutales. Cuando tomaban una ciudad a las pocas horas había una carnicería innecesaria desde el punto de vista de la estrategia militar, pero que iniciaba la limpieza social. Con esta actitud se pretendía algo más que una victoria militar.

Pero Franco además de su ejército sanguinolento y fiel necesitaba poder entre los suyos. Mientras sus compañeros, los generales, se preocupaban de ganar batallas, él estableció un gabinete de prensa. Necesitaba marketing para sus propósitos. Pero necesitaba el poder sobre las élites de la iglesia, el ejército, las clases altas, la aristocracia y los grandes empresarios. Necesitaba todos los sectores de la sociedad. Ahora hacía falta la propaganda.

En las zonas conquistadas por Franco, muchos ciudadanos estaban en su contra. Para resolver este problema utiliza la política de limpieza social, la purga del enemigo, pero esta vez en su máxima crudeza. Ya no consiste en acorralar al enemigo, hay que erradicarlo, asegurarse que no queden vestigios de su ideología.

Consideró a los contrarios a sus ideas como no españoles, fuera del pueblo español. Los que no pensaban como él no eran España.  El ministro Serrano Suñer se jactaba de comentar ”fuera de España no hay españoles” . Me hiela la sangre no considerar españoles a tantos y tantos ciudadanos repartidos por el mundo para salvar sus vidas y a lo más granado de nuestra intelectualidad a Juan Ramón Jiménez, Zenobia Camprubí a Victoria Kent, a María Zambrano, a Madariaga, Severo Ochoa, Ángel Garma, María Lejárraga, Manuel de Falla, Picasso, Luis Cernuda, León Felipe, Machado, Elena Fortún, Margarita Xirgu, Rosa Chacel, Pedro Salinas, Ayala ,Max Aub, Buñuel, Sender, Clara Campoamor, Semprún…

Continuemos con los recuerdo, tras la finalización de la guerra y la huida de españoles del país, las exhibiciones triunfalistas proliferan como la más potente de las propagandas.

Otra táctica era el adoctrinamiento. Utilizaba el adoctrinamiento católico, incluso el catecismo que se usaba con los más pequeños para moldearlos informándoles con él sobre el régimen y sus bondades. El Cara al Sol de los patios de los colegios, la educación de las niñas en la feminidad rotunda. Separar las aulas por sexos. Inculcar valores patrióticos, religiosos y familiares, las llamadas clases de formación del espíritu nacional donde se inculcaba el espíritu fascista del régimen. El régimen velaba por la mujer caída a través del Patronato de la Mujer, brazo controlador la moral que se pretendía para las mujeres. Apoyaban su lucha en las ruinas morales y materiales producidas por el laicismo republicano y el desenfreno y la destrucción marxista, apartando a las mujeres del vicio y educarlas arreglo a las enseñanzas de la religión católica.

Como diría Nelson Mandela, “la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”. Nos construye la visión del mundo y juega con nuestras emociones y nuestros pensamientos. En el adoctrinamiento franquista, siempre estuvo presente el sexismo, la manipulación del lenguaje, la censura y la desigualdad.

La educación transmite valores, pero el adoctrinamiento dicta lo que hay que hacer sin reflexión alguna y desde la postura del sometido. Se buscaba una España de ciudadanos no educados sino dirigidos y conducidos. De ahí que el método educativo preponderante de la época fuese el memorístico, es decir, lo que no requiere reflexión. Instruir, no educar. Se trata de domesticar para someter y dominar a un español que no piense por si mismo sólo que acate órdenes.

Dar sustancia al miedo, impedir la escucha de discursos alternativos recordando a la población los riesgos de la vida sin el régimen.  A las mujeres se les anuló el deseo sexual, no sólo la libertad de realizarlo. Aún estando casada su deseo debía ser el de ser de madre no el de la sexualidad. Aceptar la dependencia masculina y que sin hombre no se es nada. El hombre, pater familia, trabaja fuera de casa y la mujer en el hogar. Este rol de género se intentaba transmitir a los niños.

La ideología se pretendía tramitar a través del contenido de las publicaciones para convertir en hombres y mujeres del régimen a los niños. Historias como Sissi, Flechas y Pelayos. La revista Bazar tenía secciones como “historias de santos”, “tijeras, hijo y dedal”, o “juguemos a ser amas de casa”, “manuales de comportamiento”, animando a las niñas a unirse a la sección femenina.

Gran parte de la literatura infantil imperante en la 2ª República desapareció dando paso a historias melodramáticas de niños huérfanos y desgraciados que consiguen la felicidad por su virtud de sacrificio. Pero la herramienta más visual de la propaganda socializante del Franquismo fue el NO-DO, noticiario panfletario de triunfos, embalses y la imagen de un caudillo trabajador y victorioso.

Franco recompensaba a quienes le informaban sobre casos de corrupción y lejos de tomar medidas contra los culpables procuraba que supieran quién les había denunciado. Mantenía así una llave clásica de poder personal, dividir para gobernar. Mantenía a la gente dividida entre denunciados y denunciantes. Dejarlo “todo atado y bien atado”, como decía Franco.

Otra estrategia utilizada por el régimen para someter el pensamiento de la sociedad fue asociar la política con el peligro y funcionó muy bien hasta finales de los años 60. Introdujo en la población la consigna de que tener una opinión política era cometer un crimen. Ello impidió que la gente entrase en política porque estaba asociada con el conflicto y la guerra. Al director de un  importante diario dijo Franco un día “Haga usted como yo, no se meta en política”. Él reclamaba una legitimidad por encima de la política de partidos. Antes que los partidos, la patria. La política como actividad indigna y fuente de conflictos.

Se  intentaba inocular el apoliticismo en los españoles. Esto fue  objetivo primordial de la propaganda franquista. Consiguió con estas estrategias congelar a España en el tiempo, dominar el pensamiento y la sociedad y cultivar una imagen de hombre de Estado benigno y soberano paternal de cara al exterior. Se fue creando el franquismo sociológico, es decir, el régimen de franco no se sostenía solo por el apoyo del ejército. La gente en masa por razones culturales o religiosas  se sentían bien acomodados en sus zonas de confort.

Al final de sus días, un dictador, asesino de masas, se llegó a proyectar como el abuelo del pueblo. Impresionante. Personalmente no encuentro un trabajo mejor hecho en la historia. Pero se enfrentaba al último de los desafíos, el futuro de su España, de su mesiánica creación personal cuando ya no estuviese entre los vivos, ¿cómo dominar después de muerto?

Confió en Juan Carlos de Borbón para que continuase su legado. El legado no se continuó exactamente, al pie de la letra, pero no desapareció del todo. En 1995 Adolfo Suárez confesó a micrófono cerrado a la periodista Victoria Prego que el PSOE estaba presionando en Europa para realizar un referéndum monarquía o república y las encuestas daban a la República vencedora.

En la actualidad Juan Carlos ya pasó a la historia y su hijo continúa el legado de Franco puesto que el designio en esta ocasión no es la monarquía por la gracia De Dios, lo es  por la gracia de Franco. Jamás se produjo este referendum, ¿quizá los líderes políticos, al igual que Franco, pensaban que el pueblo español no era lo suficientemente maduro como para ser republicano?.

Al igual que Victoria Kent propuso paralizar el voto de la mujer en sus tiempos porque la mujer no estaba preparada para votar libre, sino perversamente controlada por su confesor, su esposo o su padre, hoy esta posición estaría vigente con respecto a la votación sobre monarquia o república entre los españoles, como estuvo contaminada la transición y sus transicionadores. Víctimas de una sociedad y de su época. Durante la transición se olvidó adrede la memoria histórica y elaboraron leyes obstruccionistas basadas en la defensa del honor, la intimidad personal y el derecho a la propia imagen.

Mantuvieron paralizado, por miedo, la revisión del pasado entonces más reciente. Luego otra vez el adoctrinamiento y el miedo franquista continuaban con éxito su trabajo. De una forma u otra, alguien quiere adueñarse del pasado, aunque sea a través del silencio. Pero se consiguió el propósito, y es que una generación de jóvenes nacidos a final del franquismo y durante la transición desconozca el pasado reciente de su país. Se ha conseguido el objetivo principal del adoctrinamiento franquista, que les de igual. ¿De qué hablan estos? ¿gastar el dinero en levantar qué fosas? ¿quién es Franco?.

Los que se adueñaron del pasado, construyéndolo a su imagen y semejanza van ganando la partida, con la herramienta más silente y más hiriente, el olvido y la falta de interés de las generaciones jóvenes. Cuando Victoria Kent después de 20 años de lucha activa en el exilio regresa a España y ve una monarquía, coge un avión y no regresa jamás. En 1986 Felipe González le otorga la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort,  no volverá a España por un trozo de metal, sólo volvería por una República. Ella y tantos otros se sintieron muy traicionados y con ese dolor fallecieron disgregados por el mundo.

Si no se levantan las fosas, si no se hace un referéndum sobre monarquía o República, el legado del dictador continúa funcionando después de muerto, porque son sus designios los que consentiríamos siguieran vivos, sus mandatos, sus deseos.  El adoctrinamiento habría dado sus resultados, seguiríamos sin aplicar a la dictadura las consecuencias merecidas. Hace un tiempo el moderador de un foro televisivo preguntó ¿qué nos quedaba hoy del franquismo?

Yo cambiaría, tristemente ya mi pesar la pregunta por otra ¿Qué es lo que nos queda hoy sin la presencia todavía del franquismo?…la verdad sea dicha…muy poco.

El nuevo y pérfido método de actuación, es dejar pasar el tiempo, que el sometimiento continué, usando como método del olvido generacional. La violencia silenciosa de la doctrina franquista se sigue aplicando y nos mantiene aún pasivos. El tiempo empieza a ser importante. Que nadie muera sin la memoria rescatada de los suyos es la primera lección de democracia. El tiempo y su paso no nos espera. Mientras estos asuntos continúen pendientes y el legado franquista de imponer la monarquía también, la transición española sigue sin resolverse.

Nunca olvidemos que Franco no hizo una guerra como una campaña militar, lo que Franco  realizó fue un reajuste político de medidas que impidiesen que la República volviese existir jamás. Fue una forma de ingeniería social cuyo mecanismo aún no ha dejado de funcionar. Franco aún no muerto, porque su ingeniería social no lo ha hecho, la República aún no existe. Franco va ganando.

El día que España restablezca dignidades, haga de la monarquía un modelo de elección en las urnas, ese día podremos dar a Franco por muerto, y la transición por finalizada, pero aún no.

Ponencia del acto organizado por la Agrupación Ateneísta Agustín Argüelles sobre «El doble poder en España», en el Ateneo de Madrid el 6 de septiembre de 2022

 

Nuevo curso de Argüelles con el tema «El doble poder en España»

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Ayer martes 6 de septiembre reanudó sus conferencias en el Ateneo de Madrid la Agrupación Ateneísta Agustín Argüelles con el tema «El doble poder en España».

Lo presentó el Presidente de la Agrupación y también Presidente de Arco Europeo Progresista, José Antonio García Regueiro, y participaron como ponentes los ateneístas Joaquín Fernández Balbín, jurista, Alfonso Gómez Prieto, médico psicoanalista y Presidente de la Agrupación Ateneísta Ángel Garma, y Belén Rico García, socióloga, polítóloga y Directora del Observatorio de Sociología de Arco Europeo Progresista, que desde sus distintas perspectivas analizaron el pasado y el presente de los juegos de poderes en España.

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Argüelles: «El doble poder en España»

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El martes 6 de septiembre reanuda su actividad en el Ateneo de Madrid la Agrupación Ateneísta Agustín Argüelles. El acto se denomina «El doble poder en España». Lo presenta el Presidente de la Agrupación, José Antonio García Regueiro, y los ponentes son Victoria Moreno Sanfrutos, Joaquín Fernández Balbín, Alfonso Gómez Prieto y Belén Rico García, todos ellos igualmente miembros de la Agrupación.

Colaboran en este evento Arco Europeo, Arco Socialista, Arco Libertas y Círculo Hagion.

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Planeta o política: Truco o trato

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Planeta o política: Truco o trato

Por Belén Rico, Subdirectora de Arco Socialista

Estamos atravesando uno de los veranos más calurosos de los últimos años. Los incendios asolan nuestro país acaparando el inicio de todos los informativos. No podemos mirar hacia otro lado. Ecologistas de todos los países llevan advirtiéndonos de la hecatombe energética y de la escasez de recursos desde hace mucho tiempo atrás.

La crisis energética, que no ha hecho más que empezar, y el calentamiento alarmante del planeta, son circunstancias de suficiente calado como para ponerse manos a la obra y ya estamos llegando tarde.

Europa se ha reunido, se ha concienciado de una circunstancia que a nadie nos deja indiferente, la escasez de recursos energéticos que nos pisa los talones.

El gobierno socialista español toma la delantera como pionero de las medidas para la conservación del planeta. Esta es una característica muy propia del socialismo en nuestro país, ser pioneros, andar un paso por delante, como recordemos sucedió con el matrimonio homosexual.

El revuelo que la aplicación de medidas está suponiendo resulta ser una vez más una artimaña política para generar confrontación en manos de la oposición. Se les ha visto el truco, pero el trato es salvar el planeta y no hay muchas opciones disponibles. A veces a algunos políticos demagogos se les olvida que en este balón llamado Tierra, estamos todos. Efectivamente, todos sufriremos incomodidades de una u otra forma, a nadie le agrada “apretarse el cinturón”, pero nuestra calidad de vida en el planeta lleva demasiados años en juego y el tiempo se nos va acabando.

No estamos para perversear con la política sino para hacer una política que garantice a la humanidad un lugar de asentamiento. Aquí no caben trucos sucios sino tratos a cumplir. Y si hay que apagar se apaga.

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“LA EDUCACIÓN, HOY”

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«LA EDUCACIÓN, HOY” 

Por Juan López. Inspector de Educación.

La Constitución Española de 1978, en su artículo 27.2, dice literalmente: “La Educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales”.

Francisco Giner de los Ríos, explicando el espíritu y la práctica del proyecto de la Institución Libre de Enseñanza, en 1908, propone:  Una escuela activa, basada en el método científico, coeducadora, la mujer en pie de igualdad con el hombre, con liberta de cátedra y supresión de los exámenes memorísticos”.

Luis Gómez Llorente, diputado constituyente, 1979, afirma ” La enseñanza, como sistema de transmisión de saberes, controlada por las fuerzas dominantes, fue durante muchos años un instrumento de dominación, reproductor de un determinado modelo de organización social. Es ahora el momento de hacer de la Escuela una institución que, dando formación a las clases trabajadoras, sea un instrumento de emancipación”.

 Y es que la Educación tiene que ver con la sociedad que queremos. En la medida que queremos un determinado tipo de sociedad, así pensamos nuestro modelo educativo, nuestro sistema educativo.

Una sociedad darwinista, de sálvese quien pueda, basada en la selección de los mejores a partir de la superación de una carrera de obstáculos, exige un sistema educativo selectivo, centrado en el esfuerzo individual para superar continúas pruebas, conforme a una concepción piramidal de la sociedad.

Una sociedad, sin embargo, basada en la cohesión social y en la igualdad de oportunidades, que apoya a quien más lo necesita, para que no se quede en el camino. Una sociedad que lucha contra la desigualdad, como modelo de calidad de vida y de bienestar social, exige un sistema educativo inclusivo, que desde la educación infantil apoya al alumnado con más dificultades por sus capacidades personales u origen social, para que al final todos logren el objetivo de una Educación Secundaria Obligatoria, que por se constitucionalmente obligatoria tiene que estar pensada para todos y todas, de tal modo que todos y todas, logren los objetivos previstos para una formación común de toda la ciudadanía.

Si no queremos que nada cambie, hagamos que en la escuela nada cambie. Si queremos que algo cambie para mejor en la sociedad, hagamos que la escuela cambie para mejor.

De ahí la dificultad de un pacto político por la Educación entre progresistas y conservadores, porque los programas políticos tienen que ver con el modelo de sociedad a la que aspiran y en esto hay sustanciales diferencias entre unos y otros, que creen, además, en que la Educación es un instrumento fundamental para lograr la sociedad que quieren. Por eso, cuanto más ambiciosa sea una Ley de Educación progresista o conservadora más difícil será pactar los desacuerdos entre unos y otros.

No obstante, en mi libro recién publicado “Retazos de vida. Atando Cabos” Ed. Mestas 2022, en el Capítulo: “En busca del reclamado Pacto por la Educación” pg. 219 y ss, analizo los programas políticos de Educación del Partido Popular y del PSOE en las últimas elecciones generales,  y destaco, al menos, diez puntos importantes de coincidencia sobre: Autonomía de los centros educativos, Formación del profesorado, Estatuto de la función docente, Objetivos de la Formación Profesional, Reforma de las Enseñanzas Artísticas Superiores, Universalización de la Educación Infantil, Coordinación entre las Administraciones Educativas, Jornada escolar, Acceso a la docencia (MIR educativo) y Convivencia escolar (lucha contra el acoso escolar).

Pero es verdad que hay cinco grandes desacuerdos:

  1. a) Sistema educativo(selectivo o inclusivo), a mi juicio, el principal.
  2. b) Planificación de la oferta educativa o libertad de elección de centro.¿Puede anteponerse la libertad de elección de las familias a la responsabilidad de las Administraciones educativas de establecer la red de centros en función de las necesidades educativas de cada zona y que luego las familias soliciten plaza escolar y ésta se adjudique en función de un baremo objetivo, que dé prioridad a los más vulnerables, en lugar de seleccionar al alumnado por la capacidad adquisitiva de sus familias en centros financiados con fondos públicos?.
  3. c) La enseñanza de la Religión, de cualquier religión.¿ Debe formar parte del horario lectivo como una asignatura más o debe ser de oferta obligatoria por parte de los centros , pero voluntaria para el alumnado? ¿ Debe tener o no , materia alternativa obligatoria u optativa para el alumnado que no elija religión?.
  4. d) Las competencias del Consejo Escolar. ¿ El Consejo Escolar debe tener competencias ejecutivas o ser solo un órgano puramente consultivo, en relación con la organización del centro, su presupuesto económico y la elección de sus cargos directivos?.
  5. e)  La evaluación del sistema educativo y, en consecuencia, de los centros. ¿ Debe ser exclusivamente diagnóstica, para detectar sus deficiencias y dar respuesta a las mismas? ¿ O debe ser fundamentalmente clasificatoria, para que las familias sepan con transparencia cuáles son los mejores o peores colegios, y poder elegir en consecuencia?

Pero, sin embargo, cuál es, a mi juicio, lo esencial. Y en lo que todos nos podríamos poner de acuerdo.

Le escuché muchas veces al Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que “Somos lo que es nuestra Educación. Somos nuestra Educación” y creo firmemente que así es, como personas y como país.

Y probablemente la Cultura, como creación individual y colectiva, depende también de lo que es nuestra Educación.

Porque Educación significa conocimientos y valores, que nos permitan situarnos ante el mundo, ante la historia, ante la sociedad y ante nosotros mismos.

Porque Educación es comprender la profunda dimensión de la dignidad del ser humano, comprender que lo mejor que nos ha pasado en la vida es ser personas, merecedores todos y todas por igual de la misma consideración y respeto, independientemente del color de nuestra piel, de nuestro género o religión, de nuestro origen social o cultural, de nuestra imagen física, de nuestra edad o de nuestra posición coyuntural en la sociedad.

Educación es saber buscar la verdad, sabiendo también que las verdades no son la verdad, sino solo parte de la verdad y que nadie tiene nunca la verdad absoluta.

Educación es comprender hasta qué punto la felicidad es, sobre todo, una aventura interior, que tiene más que ver con lo que damos que con lo que recibimos.

Educación es saber que “frente a diez profesores y profesoras puestos de acuerdo, no hay alumno o alumna que se resista”. No digamos ya si, además, ese acuerdo alcanza a las familias.

El gran objetivo de la Educación es, a mi juicio, lograr que nadie se quede en el camino, porque quien se queda en el camino en el sistema educativo, es muy probable que se quede en el camino en la sociedad. Y cuantos y cuantas más se queden en el camino, tendremos una sociedad más dual, más desigual, más insegura, con menos cohesión social, con menos calidad de vida y más improductiva social y económicamente.

La tarea educativa es lograr ciudadanos y ciudadanas responsables y libres, críticos con su entorno y autocríticos consigo mismos. Libres de mitos, de los condicionamientos de frontera, personas capaces de pensar, de dudar, de soñar, de hacerse preguntas, de aprender por sí mismos, de ser ellos mismos y ellas mismas, criaturas únicas, irrepetibles, nacidas para ser útiles a los demás. Eso es para mí lo esencial. Ese es el enorme potencial axiológico de la Escuela y la base de su liderazgo ético en una sociedad democrática. “Sin una buena educación, es en vano esperar la mejora de las costumbres y sin la mejora de las costumbres, son ineficaces las mejores leyes. La apuesta por la mejor enseñanza para la juventud debe ser el sostén y el apoyo de las Instituciones y de la convivencia nacional” (Dictamen sobre el proyecto de Decreto de Enseñanza, de 7 de marzo de 1814, que desarrollaba el Título IX sobre “La Instrucción pública” de la Constitución de 1812).

Adolfo Aristarain, en su película “Lugares comunes”,  a través de su personaje principal, Fernando Robles, profesor de Pedagogía que da su última clase en la Facultad de Educación a los y las estudiantes del último curso de Magisterio, interpretado por Federico Lupi, les dice: “Pronto serán ustedes maestros y maestras. Tal vez el próximo curso lo serán. Tengan siempre presente que enseñar es MOSTRAR. Mostrar no es adoctrinar, es dar información, pero, dando también, enseñando también, el método para analizar, razonar y cuestionar esa información que se les da. Pónganse como meta enseñar a sus alumnos y alumnas a pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por sus respuestas. Las respuestas no son la verdad. Valoren a sus alumnos y alumnas por las preguntas que se hacen y por las preguntas que les hacen. Hay una misión que quisiera que cumplieran, que yo espero que ustedes, como maestros y maestras, se la impongan así mismos, así mismas: despierten en ellos y ellas, en sus alumnos y alumnas, EL DOLOR DE LA LUCIDEZ. Sin límites. Sin piedad.”

CONFERENCIA EN LA MESA REDONDA SOBRE EDUCACIÓN Y CULTURA, HOY

Ateneo día 6 de junio 19:30 h.

Organizada por Agrupación Argüelles

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19 J – Recordando una Victoria

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19 J – Recordando una Victoria

Por Belén Rico, Subdirectora de Arco Socialista

Esta semana nos acercan los días al tan anhelado domingo 19-J y las urnas se preparan para celebrar un acto de democracia, las elecciones de Andalucía.

Imposible no recordar a Victoria, nacida en la calle Lagunillas y criada en el barrio de la Victoria de Málaga, esa mujer que conservó su acento andaluz hasta que la muerte le propuso acompañarla en 1.988.

La historia no siempre escrita con justicia, hizo pasar el nombre de Victoria Kent como la mujer que evitó el voto femenino. Como titular es injusto.

Ella evitó el voto femenino para frenar el incremento del poder del patriarcado y del clero. Impidió que la mujer fuese usada para introducir un voto más de su marido, de su padre o de su confesor. Abogó por el voto de una mujer libre, por el voto decidido, oponiéndose al voto dirigido por los entonces amos de la libertad de la mujer. Luchó contra un voto tutelado.

Intentó salvar a la sociedad de que los hombres, perversamente, votasen dos veces.

Con esta actitud acorde a la realidad social del momento, intentaba frenar el aplastamiento masivo de la derecha sobre el socialismo. Sus decisiones primero eran políticas y luego de igualdad. De ahí que ella jamás se declaró feminista sino igualitaria.

Imagino que hoy Victoria estaría contenta, el domingo hay una oportunidad de voto para mujeres preparadas, concienciadas, que ya deciden sobre su propio destino, que deciden su voto.

Una de sus luchas ya está conseguida.

Confío que la sociedad andaluza en femenino haga uso de este derecho que tanta privación costó a los trabajaron por nuestra libertad, entre cuyo nombre está el de Victoria Kent.

Ella nunca entendió la abstención y comentaba “¿de qué te abstienes, de razonar o de decidir?, ¿abstenido de estructurar el mundo?”. Cuánta vigencia cobran esta semana las palabras de Victoria.

Me remueve recordar el texto que escribió al ser liberada Paris de la ocupación nazi: “Paris aplaude a la España libre, democrática y fuerte de mañana…parece un sueño…parece un sueño”.

Victoria Kent nos dejó muy claro que los exiliados políticos nunca fueron emigrantes en busca de mejores oportunidades de vida. No. Fueron renunciadores, de su hogar, de su trabajo, de su tierra por la libertad y la democracia.

Es por esto que cuando Victoria Kent regresa a España en la etapa de la transición, trae en su maleta la ilusión de constatar que tanta renuncia ha llegado a dar sus frutos, pero España no pasó su control de calidad. Regresó a New York al lado de su cómplice de vida durante 37 años de amor lésbico, Louise Crane. Decepcionada.

Ella que decía que el político siempre sueña con el triunfo, recogió su decepción e hizo de nuevo y esta vez para siempre, sus maletas hacia Manhattan. El tiempo ahora sí, corría en contra del viento de sus sueños, una España socialista y republicana. Supongo que resonaría una frase que gustaba de pronunciar: “No he vivido a lo tonto y no quiero morir a lo tonto”.

De esta frase como españoles podemos rendir homenaje en las urnas el próximo 19 de junio, como ella diría, “moviendo lo estancado, transformando, que la libertad es la posibilidad de la acción”. Para poder hacer acción tenemos que salir a votar y como dice el slogan del PSOE: “Si votamos, ganamos”.

Procuraremos no decepcionar a Victoria, procuremos no decepcionarnos a nosotros mismos.

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Ateneo: 10 razones más para votar a 1820

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10 razones más para votar a 1820:

1) Espectáculos clásicos de ópera y ballet con las mejores compañías, sin excluir jazz, reggae, y conciertos de temas de los cantantes más top del momento para jóvenes, de habla hispana y anglosajona. Cultura para todos los gustos con llenos de público que han ayudado a recaudar fondos y a popularizar el Ateneo en la vida cultural de la ciudad

2) Entrada abierta a cualquier escritor que desee presentar su libro, sin necesidad de ser ateneísta ni de pedir auspicio a una sección. Todo ello sin coste económico con la finalidad de potenciar el espacio ateneísta a nivel editorial

3)Tertulias renovadas y sin restricciones

4)No se ha censurado ningún acto propuesto por sección o agrupación

5)Mayor visibilidad del trabajo cultural del Ateneo con la publicidad de los actos en la página web y otros medios de redes sociales

6)Fomentar los debates intelectuales y políticos aunando los encuentros distendidos en el Salón de Actos de relevantes personalidades de la vida social, con lo que se ha dado en denominar «La caña del Ateneo» de los viernes por la mañana

7)Incorporar en la sala de retratos la presencia femenina de nuestra historia

8)Cantina en pleno Barrio de las letras que ya se ha hecho famosa en las guías de turismo por el ambiente castizo que atrae visitantes y curiosos

9)Apertura de la Institución al completo

10)Atracción a gran número de jóvenes y profesionales de alto nivel cultural e intelectual

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Rodolfo Llopis y la reforma educativa en Austria en entreguerras

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Rodolfo Llopis y la reforma educativa en Austria en entreguerras

Por Eduardo Montagut

Rodolfo Llopis tradujo el libro de Robert Dottrens, La educación nueva en Austria, el Imperio a la República, que publicó en 1928, aunque hemos localizado una edición de 1929. Llopis realizó en la traducción castellana un prólogo donde reflexionaba sobre los importantes cambios educativos que se habían producido en Austria en la profunda transformación que vivió el país después de la Gran Guerra, y justo un año y medio antes de que él mismo accediera a una responsabilidad política que le permitiera emprender la reforma educativa en la España de la Segunda República. Este libro trata del prólogo.

Llopis comenzaba su texto relatando el profundo cambio que se había producido en Austria a partir de 1919. Austria había terminado la Gran Guerra con una experiencia revolucionaria que había transformado el Imperio en una República federal democrática. Por otro lado, la extensión del viejo Imperio se había reducido considerablemente, como la población del mismo. Llopis resaltaba mucho la importancia de Viena, como ciudad y estado, dentro de Austria porque representaba con su población de dos millones de personas una “cabeza enorme” dentro de un Estado “raquítico” de seis millones de habitantes. La situación del país era muy dura, la República tuvo que hacer frente a un país verdaderamente deshecho, que había perdido sus zonas más ricas. Había hambre y miseria. En ese contexto, en las elecciones de febrero de 1919 ganaron los socialistas que, al llegar al poder fueron conscientes que había que rehacer un pueblo, salvar la revolución y consolidar la República. Para ello había que transformar la mentalidad de los austriacos porque hasta entonces habían sido súbditos, “servidores ciegos, obreros dóciles”. Ahora se necesitaban ciudadanos libres, obreros conscientes. Y esos hombres debían salir de la escuela. Por eso, la escuela, los maestros y la educación tenían que impregnarse de los nuevos “sentimientos” e ideales, y funcionar como instrumentos eficaces para forjar las nuevas generaciones.

La figura clave en la reforma educativa sería el ministro de Instrucción Pública, Otto Glöckel, que había sido maestro de primera enseñanza, y que había padecido, como afirmaba Llopis, bastantes persecuciones por sus ideas socialistas, llegando a ser expulsado de su carrera.

Glöckel creó inmediatamente una comisión de reformas, integrada por expertos, a quienes confió la reforma educativa en el país. Durante los diecinueve meses en los que estuvo en el Ministerio se pusieron las bases del cambio educativo, realizándose los primeros ensayos y redactándose los primeros programas escolares. Pero, antes, el ministro se había encontrado, según Llopis, con una organización educativa que calificó de plutocrática. La enseñanza superior solamente estaba al alcance de las clases altas, y era una enseñanza, en general, al servicio de la burguesía. El ministro quería acabar con estos privilegios, aunque eso le originó una fuerte oposición de los conservadores y de parte de la propia Universidad. Pero implantó la escuela media común, abrió la primera y segunda enseñanza a la capacidad, la vocación, al talento, colocando los primeros pasos para la escuela única, por la que tanto lucharían los socialistas españoles, entre ellos Llopis, en apreciación nuestra.

Otro problema era la falta de maestros (como luego tuvo que hacer frente la República española), pero también existía el divorcio entre la escuela y la familia, sin olvidar la desigualdad existente entre maestros y maestras. Estos asuntos fueron tratados y solucionados. El ministro se planteó como un objetivo preferente la educación de la mujer, pero también la formación de los maestros y maestras, estableciendo la importancia que debían tener. Contactó con los padres, y todo con el fin de que la escuela adquiriera un papel social fundamental.

Con la victoria conservadora en octubre de 1920 la obra de Glöckel quedó paralizada. Pero como la legislación austriaca daba mucha autonomía a los estados, Viena, gobernada por los socialistas, pudo llevar a cabo las reformas planteadas. Entre los protagonistas de estos cambios en Viena estaría el propio autor del libro que tradujo Llopis, Robert Dottrens, que había sido director de escuelas en Ginebra, profesor en el Instituto J.J. Rousseau y presidente del Bureau Internacional de Educación. Dottrens pasó seis meses en las escuelas vienesas, y de esa experiencia salió el libro. Debemos recordar que, además de lo que explicaba Llopis, Dottrens (1893-1984) fue un eminente pedagogo suizo muy preocupado por la educación individualizada.

Llopis relataba en el prólogo cómo el suizo explicaba el proceso educativo del niño en Viena, que arrancaba desde el mismo nacimiento, para lo cual se había creado la obra del “Bien Nacer”, continuándose en los Jardines de Infancia, Escuelas primarias, medias elementales y superiores, y escuelas complementarias profesionales, en lo que calificaba como el ensayo más serio de escuela única en toda Europa.

Pero Dottrens también explicaba en su libro todo lo relacionado con la pedagogía, que era lo que Llopis consideraba más interesante del mismo. En Viena se respetaba la personalidad del niño, su actividad y trabajo personales, al constituirse en el centro del trabajo escolar. No había horarios ni asignaturas, sino concentración de materias, tomando como base el estudio del medio.

Llopis terminaba elogiando el esfuerzo desarrollado en Viena, a pesar de las grandes dificultades de la posguerra, y que había sido la obra de un partido político que habría sabido identificar sus intereses de partido, sus intereses de clase con los intereses de la nación.

Hemos consultado el prólogo en el número 6208 de El Socialista del día 2 de enero de 1929.

Director del Observatorio de Historia de Arco Europeo: Eduardo Montagut

Profesor de Historia

 

 

Palabra de médico…

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Palabra de médico…

Por Pilar Úcar

Nos recibe con su bata blanca y la mascarilla incrustada; detalle que hace más atronadora su voz tras el escudo facial.

Mucho se habla de pacientes agresivos, insultantes y ofensivos, del enfado y la rabia que escupen a los facultativos, y casi nunca o en muy raras ocasiones, nadie levanta el dedo para protestar por el trato recibido de quienes tienen como misión atender y sanar, en la medida de sus posibilidades y recursos, nuestra salud.

Sí, hoy escribo sobre la palabra de los médicos, sobre su forma (lingüística) de interactuar con el paciente. Me malicio que comunicación, casi nula.

Intentamos explicar los síntomas y: ”¡¡para esto no se viene a urgencias!!”, le largó el dermatólogo hace unos días a mi hijo, universitario, que pasmado pero muy educado le contestó: “perdón por las molestias y por ocupar su tiempo, pero en triaje me han dicho que esperara a que me viera el especialista”.

En otra ocasión describí l’esprit de l’escalier…vamos, que mi hijo se quedó mudo como el enanito de Blancanieves, sin capacidad de reacción in situ (eso sí, a la salida, redactó una queja dirigida a atención al paciente del hospital al que acudió).

Hay modos y formas de expresarse de los médicos que dejan mucho que desear: brusquedad y tajancia, rudeza y desprecio; más allá de los tecnicismos y la monosemia de su propio idiolecto, el doctor (¡¡ojo!!, así llamados pero en muchos casos sin un PhD) no refleja ni inteligencia emocional ni empatía (si en el plan de estudios universitario aparecían dichas materias, él faltó a clase esos días).

El lenguaje facilita el acercamiento… en este contexto necesario e imprescindible. Gestos, pausas, entonación, silencios y la consabida interrogación negativa: “¿no sabe usted que…?” Susto mayúsculo, ya nos han sentenciado: sentimos que nos diluimos.

(Continuará)

Observatorio de Filología y Lengua española de Arco Europeo

Directora: Pilar Úcar Ventura

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Los socialistas españoles de Buenos Aires ante la Segunda República

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Los socialistas españoles de Buenos Aires ante la Segunda República

Por Eduardo Montagut

En Buenos Aires existía una Agrupación de socialistas españoles, que se reunieron para realizar un conjunto de peticiones al Gobierno provisional de la República, a través de Largo Caballero, en los inicios del verano de 1931, en plenas elecciones a Cortes Constituyentes. Rescatamos las 19 propuestas en este artículo, destacando aquellas que tenían que ver con los emigrantes:

  1. Abolición de la pena de muerte.
  2. Separación de la Iglesia del Estado y confiscación de sus bienes.
  3. Supresión de las Tribuna es militares.
  4. Instrucción laica y racionalista gratuita y obligatoria para todos los niños hasta los catorce años de edad.
  5. Sufragio universal y secreto para ambos sexos desde los veintiún años de edad.
  6. Repatriación de los ciudadanos españoles que se encuentren en situación necesitada.
  7. Amnistía general y amplia para prófugos y desertores.
  8. Ciudadanía a los seis meses a los españoles que regresan a España.
  9. Municipalización de las tierras que estén dos años incultas y su entrega a Sociedades obreras y Cooperativas agrarias para su explotación.
  10. Agregados obreros a las Embajadas.
  11. Prohibición de cotos de caza y criaderos de reses bravas.
  12. Disolución del Cuerpo de la guardia civil.
  13. Formación de una guardia republicana democrática.
  14. Expulsión de todos los frailes y monjes y confiscación de sus bienes.
  15. Sustitución de la cédula personal por cartera de identidad gratuita y perpetua.
  16. Trabajo obligatorio para todos los ciudadanos españoles desde los dieciséis a los cincuenta y cinco años de edad.
  17. Impuesto fuertemente progresivo sobre la renta del suelo rural, con recargo a los propietarios que no la cultiven ellos directamente o por medio de sus familiares.
  18. Reducción gradual de les derechos de aduanas hasta su completa extinción.
  19. Impuesto progresivo sobre la herencia.

Fuente: El Socialista, número 6986 de 1 de julio de 1931.

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Observatorio de Historia de Arco Europeo

Director: Eduardo Montagut