Las inteligencias múltiples de Howard Gardner que todo docente debe recordar

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Las inteligencias múltiples de Howard Gardner que todo docente debe recordar

Por Rosa Amor del Olmo

En la actualidad, ha adquirido gran significado en educación, el descubrimiento acuñado por Howard Gardner: las inteligencias múltiples. Gardner (1995, p.27) definió la inteligencia como “La capacidad para resolver problemas, o para elaborar productos que son de gran valor para un determinado contexto comunitario o cultural”. Por ello las nuevas metodologías tienen en cuenta más y de mejor manera los valores, las emociones, en ocasiones, como consecuencia de esos valores, y el comportamiento y desarrollo del individuo de forma holística.

Para Gardner (2001) ha apuntado en su libro Inteligencias Múltiples que el hombre al menos, el ser humano posee  ocho o nueve habilidades cognoscitivas o inteligencias múltiples: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, cinestésico-corporal, naturalista, intrapersonal e interpersonal. Sabemos que las necesitamos todas y que en cada persona se combinan de manera diferente y única. La inteligencia es la capacidad del individuo para resolver problemas y la capacidad de crear productos dentro de su ámbito natural. Es cierto que todos valemos por nosotros mismos, todos somos inteligentes, todos destacamos y somos exclusivos en algo y todos tenemos algo que aprender, pero parece evidente que cada individuo puede llegar a poseer una diferente inteligencia hasta un nivel de competencia adecuado.

Es muy importante observar a los alumnos y anotar sus progresos, incluso los más simples, aunque en un principio no se observe ningún avance tenemos que tener claro, que es un trabajo que necesita tiempo y los resultados se irán viendo poco a poco como afirma Antunes (2009): “La fascinación del aprendizaje se manifiesta por la percepción del progreso, (…) incluso el más modesto” (p.15).[1]

El alumno cuando está interesado y se siente motivado por la actividad o juego, se siente como él es en realidad, actúa y decide sin miedo. A la hora de trabajar los estímulos, debemos tener en cuenta la importancia de esos estímulos y ver lo que necesita casa alumno, ya que son beneficiosos para las inteligencias, pero siempre buscando un equilibrio, puesto que, tanto la falta como el exceso de los mismos, puede influir de manera determinante en el desarrollo cognitivo.

El modelo de investigación sobre las inteligencias múltiples (Gardner, 2001) se basa en que todos los humanos poseemos al menos ocho formas de inteligencia que, por lotería genética, se presentan en distintos estados de desarrollo cuando nacemos, con lo cual, demuestra que la naturaleza de la mente es múltiple en cuanto a habilidades cognitivas, pero, no se debe confundir con la idea de que algunas personas poseen unas inteligencias y carecen de otras.

Gardner (2006) ratifica que las distintas inteligencias pueden desarrollarse a lo largo de toda la vida, hasta conseguir un alto grado de destrezas en cada una de ellas. Gardner remarca que la brillantez en matemáticas o lengua, las inteligencias más favorecidas en el sistema educativo tradicional no son suficientes para desenvolverse en la vida. Dicho de otro modo, cuando hablamos de que el alumno tiene las competencias excelentes, por ejemplo, en matemáticas, si el niño no se defiende de forma correcta en sus relaciones con los demás, estará limitado en algunos aspectos de su vida social y profesional. Es por esto, la importancia de desarrollar todas las inteligencias múltiples en el aula.

Según Armstrong (2006)[2] la teoría de las inteligencias múltiples defiende que “existen muchas maneras de ser inteligentes en cada categoría” (p.34). Por ejemplo, una persona puede demostrar su inteligencia lingüística siendo muy bueno escribiendo poemas o un artículo de periódico y, sin embargo, sentirse muy incómodo a la hora de dar un discurso. Gardner ha comprobado que todas inteligencias son igual de importantes para un buen desarrollo cognitivo (Armstrong, 2006).

Es de máxima importancia ha explicado Armstrong (1999) que reconozcamos y formemos toda la variedad de las inteligencias humanas, y todas las combinaciones de inteligencias. “Todos somos diferentes, en gran parte porque todos tenemos distintas combinaciones de inteligencias. Si lo reconocemos, creo que por lo menos tendremos una mejor oportunidad para manejar de manera adecuada los muchos problemas que nos enfrentan en el mundo. ” (p.33)

La descripción de las inteligencias múltiples Howard Gardner (1993) distingue que cada persona disponemos de ocho tipos de inteligencias múltiples que combinamos indistintamente y que posteriormente completa con nueve:

  • La inteligencia lingüística-verbal: es la capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica, y sus dimensiones prácticas. Se encuentra en los alumnos a los que les encanta redactar historias, leer, jugar con rimas, trabalenguas y en los que aprenden con facilidad otros idiomas.
  • La inteligencia física-cinestésica: es la habilidad para usar el propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos, y sus particularidades de coordinación, equilibrio, destreza, fuerza, flexibilidad y velocidad, así como propioceptivas y táctiles. Se la aprecia en los alumnos que se destacan en actividades deportivas, danza, expresión corporal y/o en trabajos de construcciones utilizando diversos materiales concretos. También en aquellos que son hábiles en la ejecución de instrumentos.
  • La inteligencia lógica-matemática: es la capacidad de manejar números, relaciones y patrones lógicos de manera eficaz, así como otras funciones y abstracciones de este tipo. Los alumnos que la han desarrollado analizan con facilidad planteamientos y problemas. Se acercan a los cálculos numéricos, estadísticas y presupuestos con entusiasmo.
  • La inteligencia espacial: es la habilidad de apreciar con certeza la imagen visual y espacial, de representarse gráficamente las ideas, y de sensibilizar el color, la línea, la forma, la figura, el espacio y sus interrelaciones. Está en los alumnos que estudian mejor con gráficos, esquemas, cuadros. Les gusta hacer mapas conceptuales y mentales. Entienden muy bien planos y croquis.
  • La inteligencia musical: es la capacidad de percibir, distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre y tono de los sonidos musicales. Los alumnos que la evidencian se sienten atraídos por los sonidos de la naturaleza y por todo tipo de melodías. Disfrutan siguiendo el compás con el pie, golpeando o sacudiendo algún objeto rítmicamente.
  • La inteligencia interpersonal: es la posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y signos interpersonales de los demás, y responder de manera efectiva a dichas acciones de forma práctica. La tienen los alumnos que disfrutan trabajando en grupo, que son convincentes en sus negociaciones con pares y mayores, que entienden al compañero.
  • La inteligencia intrapersonal: es la habilidad de la autoinstrospección, y de actuar consecuentemente sobre la base de este conocimiento, de tener una autoimagen acertada, y capacidad de autodisciplina, comprensión y amor propio. La evidencian los alumnos que son reflexivos, de razonamiento acertado y suelen ser consejeros de sus pares.
  • La inteligencia naturalista: es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural.

En principio se pretende desarrollar todas las inteligencias múltiples, pero, nos centraremos en unas más que en otras, siempre debemos tener en cuenta, qué habilidades están más desarrolladas en nuestros alumnos y cuales menos. Estas habilidades las podremos valorar con el test, por ejemplo, que realizarán los alumnos a principio de curso. El docente guiará el proceso de crecimiento y dominio de la personalidad del niño.

[1] Antunes, Celso: Estimular Inteligencias múltiples: Qué son, cómo se manifiestan, cómo funcionan. (Educación Hoy) 2021. Tapa blanda. Editorial Narcea. Traducción de Alberto Villalba. Cita de la edición de 2009 en portugués.

[2] Armstrong, Thomas (2006)Inteligencias Multiples En El Aula / Multiple Intelligences in the Classroom: Guia Practica para Educadores / Practical Guide for Teachers (Paidos Educador / Education) (Spanish Edition)

OBSERVATORIO DE EDUCACIÓN DE ARCO

Directora: Rosa Amor del Olmo

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EL ARCHIVO DE ÁNGEL GARMA: MEMORIA DEL PSICOANÁLISIS

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EL ARCHIVO DE ÁNGEL GARMA: MEMORIA DEL PSICOANÁLISIS

El pasado miércoles 23 de marzo tuvimos al placer de acoger en la Agrupación Especial Ateneísta Ángel Garma en el Ateneo de Madrid la Conferencia del equipo del CSIC que nos ofrecieron Rafael Huertas, Raquel Ibáñez y Rosa Villalón donde nos mostraron un documento de enorme valor con relación a la custodia y trabajos de restauración del archivo personal y profesional de Ángel Garma. Pudimos ver magnificas imágenes de diferentes documentos, como cartas, borradores, apuntes, fotografías personales y un video del 21 de Enero de 2020 donde la Biblioteca Tomás Navarro Tomás daba la bienvenida a Carmen Garma, la hija de Ángel Garma
y su nieta Carmencita.

Para la Agrupación Ángel Garma del Ateneo de Madrid es un privilegio esta colaboración con la Biblioteca Tomás Navarro Tomás y su equipo que junto al Instituto de Historia del CCHSCSIC tienen como objetivo contribuir a la difusión de este “Fondo Ángel Garma” que con enorme generosidad ha dejado su hija Carmen Garma como un legado para el reconocimiento merecido de la obra del psiquiatra y primer psicoanalista español. Como dijo Jorge Mario Mom presidente de la APA, durante el homenaje a Garma organizado por ACTA el 12 de diciembre de 1970 en Buenos Aires:
“Por eso, como ustedes pueden apreciar, es mucho lo que le debemos al Garma Maestro, directa e indirectamente; pero mucho, también a este Garma compañero, tan actual, que junto a su mujer, colega y compañera – Betty Garma, alarde de estímulo y vitalidad – es y sigue siendo, para nosotros, ejemplo de vida, valor y presencia permanente.»

La Agrupación Ángel Garma será la primera Agrupación Psicoanalítica en los 200 años de historia del Ateneo y es un orgullo que lleve el nombre de este psicoanalista y psiquiatra español tan poco conocido en nuestro medio y al que, junto a su hija Carmen, tanta admiración y cariño tengo. Es por eso mi emoción de este evento del 23 de Marzo, que abrió al público no solo un archivo, sino un ejemplo de vida y profesionalidad.

Alfonso Gómez Prieto

Presidente de la Agrupación Ángel Garma del Ateneo de Madrid
Secretario Tercero de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid

AGRUPACIÓN ESPECIAL ATENEISTA ANGEL GARMA

La palabra y Eros: amor, sexo, erotismo y… ¿porno?

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La palabra y Eros: amor, sexo, erotismo y… ¿porno?

Vaya batiburrillo lingüístico que tenemos en nuestro día a día. Parece que la palabra aclara, delimita, define y describe. Pero, como nos pregunten por alguno de los términos que se relacionan con el dios Eros, la callada por respuesta, ojos de besugo, balbuceos más o menos consistentes, puntos suspensivos y adiós, muy buenas: nos refugiamos en el derecho a la privacidad, en eso de que lo íntimo es mío y paso palabra.

La que armó aquel ser divino responsable de la atracción sexual, venerado también como semilla de fertilidad. Niño alado, hijo de Afrodita y Ares, flechas que van directas al amor humano y a las pasiones; amor a la sabiduría y a la belleza, también. Deducimos pues que el término ‘eros’ de amplia semántica, confunde. ¿Dónde establecemos la frontera de conceptos agitados en una coctelera “on the rocks”? Parece que el amor poco tiene que ver con el sexo, y algo con el erotismo y nada con el porno.

Woody Allen en 1972, ocupado en estas cuestiones, plasmó un testimonio de dicha mixtura en Todo lo que usted siempre quiso saber sobre el sexo pero nunca se atrevió a preguntar, y salíamos de su proyección apelmazados con aquel seno gigante rodando por la colina o el espermatozoide negro colado en una nave especial pronta a despegar.

En 1993, la inefable pareja Verónica Forqué y Jorge Sanz, interpretaron otra perla cinematográfica, “a la española”, en ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Después de verla, nuestras conciencias, tras años de la muerte de Franco, se esponjaban y se tranquilizaban al separar sexo y amor, erotismo y afecto. Nos queda por encajar en la familia léxica el porno, o sea, la palabra y sospecho que 50 sombras de Grey lo enrevesa más.

(Continuará)

Pilar Úcar

Observatorio de Filología y Lengua española de Arco Europeo

Directora: Pilar Úcar Ventura

Rosalía de Castro en el diván

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¿Quién es Rosalía de Castro? Una gallega nacida en Santiago de Compostela en 1.837, en Camino Novo, un arrabal de la ciudad, escritora y poetisa.

¿Qué representa? Pasó a la historia como la representante del pueblo gallego emigrante, sufriente, y también como representante del dolor sacrificial  en femenino de su pueblo.

Se convirtió en representante universal de la “saudade”, término portugués que equivale a la alegría ausente, donde se añora más un ser que un estar y en su quehacer poético escogió el tono elegiaco, modelo de composición lírica cuyo sonido es el lamento.

¿Por qué traerla hoy aquí? Porque su biografía y su obra nos compelen a tratar una vida que adopta un posicionamiento en melancolía y que utiliza la creación literaria como instrumento de expresión de todo su ser. A través de su historia vivencial podemos comprobar, como una melancolía se hace literatura. Rosalía es una melancolía que escribe y en sus temas repite obsesivamente emociones, reflexiones, que desembocan en callejones sin salida repletos de acontecimientos dignos de ser llorados y añorados, cayendo en la fatalidad, en el denominado determinismo melancólico.

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La primera frase marca de su vida quedará determinada por tres palabras, aquellas con las cuales es inscrita en el registro al nacer y es la siguiente: “hija de padres incógnitos”.

Su padre fue un sacerdote de 39 años  José Martínez Viojo y su madre Teresa de Castro, una mujer de 33 años perteneciente a una familia hidalga para la época.

La criada de la madre la llevará a bautizar a la capilla, no de una iglesia, sino de la inclusa con el nombre de María Rosalía Rita. Pero no la dejará abandonada allí para ser dada en adopción. Será criada en el máximo secreto por sus tías paternas más concretamente por su tía Teresa Martínez Viojo, que nadie conociese de su existir.

El nacimiento de Rosalía es socialmente pecaminoso, poco noble. Conlleva un mensaje encriptado difícil de tramitar para ella, es una hija del error y del silencio, de una relación muda, oculta, de la que jamás se deberá hablar. Dios está por medio.

De lo que no se habla, no existe. Rosalía no existe.

Será la obra literaria la que hará historia, grabará su nombre para la eternidad, lo hará imborrable, será pronunciado y existirá para siempre. Superará la marca de nacimiento. Esa herida de la historia familiar hará que su melancolía se haga escritura.

A los 8 años, la madre decide reconocerla y hacerse cargo de su crianza. La registra de nuevo, apareciendo así la segunda frase marca de su vida: “Rosalía de Castro (sin otro apellido)”.

Su madre promueve el acceso de Rosalía a los estudios de francés, dibujo, pintura, música, piano. Pero a los 19 años la asfixia de la maledicencia pueblerina la hacen decidir su marcha a Madrid. Socialmente era la hija del cura, mientras, personalmente, peleaba por dar un lugar a su nombre, pero con la consiguiente contradicción de empeñarse en la invisibilidad social.

Rosalía pertenece a la clase de escritoras en quienes vida y obra se entremezclan. Esa infancia signada por el misterio de su origen, la sensación de ser diferente a los demás, su temporal orfandad, generó una sensibilidad para percibir el mundo y alimentó un profundo dolor existencial, personal y empático con el de todos los seres.

Entendiendo este sentimiento trágico no sólo como el lamento del gusto romántico sino como el producto de la angustia vivencial. Se adelanta a la filosofía existencialista del siglo venidero.

La suya es una sensibilidad que entiende la pérdida, la duda, la soledad, porque es expresión de un ser constituido por la certeza de que su vida y el dolor son realidades inseparables y que encara con insólita autenticidad el hueco, tal vez sin remedio, que deja la falta de amor.

¿Qué se quedó perdido que se hace melancolía?

Un paternaje quizás y con esa falta quedó afectado algo de las identificaciones. Identificada al resto, desecho de una relación en espera del castigo social. Quizás se siente heredera del castigo pendiente a sus progenitores, haciéndose ella misma carne viva del castigo, identificándose al castigo mismo, encarnando lo inmundo y lo que no puede ser nombrado.

Fue en 1862 cuando su madre moribunda le confiesa el nombre de su padre.

 ¿Qué hace Rosalía ante esta revelación? Crear. Escribe, el libro de poemas titulado, “A mi madre”.

Ella es el espejo permanente de la falta de sus padres. El semblante del “gran pecador”.

Concebida por el lapsus de un deseo, su síntoma fue ser metáfora de goce. Gozar padeciendo, buscar la belleza más en la pérdida que en el encuentro, disfrutar de la nostalgia de lo ausente ya que jamás espera sustituir el objeto perdido. Duelo interminable, a perpetuidad. El odio escotomizado es compensado por sus reivindicaciones sociales para con el pueblo gallego.

Rosalía, como todo melancólico, es una exiliada, petrificada en un desierto de soledad con un decorado de devastación universal. No es pesimista, es un sujeto con la certeza de que la pérdida presentida para el futuro ya está realizada. Esta pérdida no se refiere a un acontecimiento del mundo común, sino a un Objeto único y secreto, de hecho perdido ya desde siempre. A pesar del poco amor recibido, los nexos que la atan a sus progenitores son terriblemente sólidos, sin posibilidad de escape y con una entrega en forma de sacrificio.

Hay una complacencia en cultivar el dolor, en llevar hasta su extremo una empresa de destrucción de sí misma. Queda entregada a una operación de limpieza por el vacío, como para hacer de este absoluto de la nada, un todo, de acuerdo con una modalidad altamente paradójica del goce, su quintaesencia “demoníaca” dice Freud, la de la pulsión de muerte.

La causa del mal es lo que Lacan designa como Causa Latina, la Cosa, Das Ding. Otro absoluto del sujeto, este mítico objeto absoluto del deseo, es un bien prohibido, objeto imposible de alcanzar, perdido para siempre, de la búsqueda y del deseo.

El objeto perdido, nunca será encontrado. Ella queda esperando algo mejor, esperando algo peor, pero esperando, posicionada en la mortificación.

Apelando a una identificación con lo inanimado, con la Cosa y con un concreto decir “yo soy nada”.

Quedar definida como sujeto a la frase (sin otro apellido) nos remitiría a los experimentos de Jung cuando trataba el tema de las palabras-estímulo y cómo se registraban las asociaciones.

Rosalía inexorablemente hace conexión a las palabras inscritas que la definen y a raíz de ahí crece un complejo ideativo entrelazado a las palabras estímulo que conducirán su vida a estar siempre influenciada por la reacción de Rosalía a la palabra estímulo.

Toda la dinámica de la melancolía se sitúa en la experiencia de corte de la Cosa y con la Cosa, para llegar al mundo según la doble polaridad de sujeto (castrado) y de objeto (desecho).

No hay palabra paterna reguladora del goce. Despojarse de la culpa melancólica que retorna a través de la identificación con la falta de padre, la extrae del mundo de los vivos, de la temporalidad de estos, mitigando su agonía.

Se sabe a quién se ha perdido, pero no lo perdido con él. Negatividad en estado puro.

Freud hizo de la melancolía la bandera de una pérdida. Rosalía pierde la seguridad de que el Otro es garante de su deseo, el Otro la ha engañado, nada, la nada, se muestra en su lugar. Nunca hubo nada, nadie en la función paterna estuvo allí para sostenerla y defender su existencia, sólo para asegurarse de su ocultación.

¿Cómo hacer con esto?

A través de las palabras, haciendo que el texto literario funcione a modo de metáfora del objeto perdido. Rosalía representa en sus obras el constante proceso de relación con su objeto interno, incluyendo todas las vicisitudes que comprenden las fantasías agresivas y de reparación.

En la creación literaria hay una regresión al servicio del yo. Toda la labor literaria, dijo Winnicott, es una especie de necesidad de reemplazar el falso self que servía de coraza defensiva, por el verdadero self. Para este servicio está la furia creativa que tiene como fin el surgimiento de una organización más auténtica.

La creatividad es un intento alquímico de transmutar el sufrimiento en belleza, el arte en general, y la literatura en particular, son armas poderosas contra el mal y el dolor.

No son armas invencibles pero convencen del espanto.

La literatura nos hace formar parte del todo y así parece que el dolor individual duele menos.

Los humanos nos defendemos del dolor adornándolo con la sensatez de la belleza.

La escritura, la poesía, es un lugar íntimo de descuartizamiento entre excesos. Esta literatura gira alrededor de la hiancia de la que no deja de huir y a la que se acerca, como si volviera a querer eternamente una catástrofe que es también su condición: la emergencia de un sentido, en el acto de escritura que produce lo nuevo. La escritura se convierte en un trabajo de duelo, en tanto que da un marco al vacío.

Decía Rosa Montero que para vivir tenemos que narrarnos. Nuestra memoria es un invento reescrito cada día y que nuestra identidad es también una ficción que se basa en la memoria.

La superabundancia de significantes  es solidaria de una ausencia de significación. Donde el rechazo social provoca una poderosa introspección y un pensamiento dirigido al detallismo más exacerbado.

Su escritura y su poesía tienen mucho de desgarramiento particular. Lacan definió la melancolía como “un dolor en estado puro”, un “dolor de existir”.

Fernando Pessoa decía que la literatura, como el arte en general , es la demostración de que la vida no basta.

El proceso creativo como acto, produce placer o dolor, pero en sus fases se produce una regresión al  servicio del yo y cuando se transforma en producto creativo se convierte en un lenguaje de logro, por su beneficio tanto para el yo como para el objeto, que perdurará a través de los tiempos. Escribir es respirar, Rosalía está inspirada pero se espira. Utiliza la saudade como aliada para la creación, como modo de emoción adaptativa al servicio de la elaboración de sus pérdidas. Adviene la melancolía para dar cuenta de su posición subjetiva, abrazando el éxtasis melancólico, haciendo estallar la creatividad.

Ya Freud advirtió que en la melancolía el dolor recae sobre el objeto perdido que no es otro que ella misma. Rosalía renuncia al ser de su propio yo y esa renuncia lo es del general del deseo. Identificada a lo mortífero de la pulsión, la cual fracasa en su función de sostén del deseo, exporta hacia lo social la culpabilidad de su posicionamiento existencial. Su sino es la fatalidad y el síntoma, en una situación circular.

Muere a los 48 años de un largo y doloroso cáncer de útero, tras la vivencia de seis partos, uno de ellos múltiple y la muerte de 3 de sus hijos. Antes de morir le pide a su hija..”abre la ventana que quiero ver el mar”.

Una melancolía que se asocia a una búsqueda de sentido a la vida por parte de aquel que vaga errante, como desterrado, ¿de dónde?, del deseo. Falta (a) como objeto causa del  deseo del Otro.

Lo que importa no es el ideal, sino el deseo del ideal, ser alguien en el mundo, ella imaginariza lugares de identificación posibles para darse consistencia, ser poetisa, ser escritora. Un intento desesperado existencial por escribir un nombre completo, el suyo.

En su destierro del campo del Otro, en su ser errante por el mundo de las identificaciones, el ser escritora la apropia de un símbolo que la nombra, la hace existir con goce mortífero sí, pero existe, es una escritora y su nombre ya es nombrado y queda inscrito.

Palabras de Rosalía: “Yo no sé lo que busco, pero es algo que perdí, no sé cuando y que no encuentro.  Aún cuando sueñe que invisible habite en todo cuanto toco y cuanto veo. Felicidad no he de volver a hallarte en la tierra, en el aire ni en el cielo.¡Aún cuando sé que existes y no es vano sueño!”.

 Rosalía hace literatura como reflejo interior, proyección del inconsciente hecho obra que ahora sí ya no será rechazada por la sociedad aunque el lenguaje sea el lamento.

Rosalía representa la patología de lo innombrable, vivida en melancolía y haciendo creación de la eterna herida abierta, no poder nombrar al padre.

Conferencia de Belén Rico, Socióloga y Psicoanalista, el pasado viernes 13 de enero en el Ateneo de Madrid.

Belén Rico García es la Directora del Observatorio de Sociología de Arco Europeo. Vicepresidenta 2ª de la Agrupación Ateneística Ángel Garma  y Consiliaria de la Agupación Ateneística Agustín Argüelles.

Belén Rico con Rosalía de Castro

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La socióloga y psicoanalista Belén Rico García psicoanalizará a Rosalía de Castro el próximo lunes, a las 19.30, en el Ateneo de Madrid. Será presentada por el Presidente de la Agrupación Agustín Argüelles, José Antonio García Regueiro. Moderará el Presidente de la Agrupación Ángel Garma, Alfonso Gómez Prieto.

Os esperamos

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