Los obreros de Madrid contra el nepotismo municipal en 1906

AddText_04-04-12.21.15

Los obreros de Madrid contra el nepotismo municipal en 1906

Por Eduardo Montagut

El 10 de mayo de 1906 se discutió en sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Madrid un dictamen que proponía una modificación del reglamento de empleados para que se suprimiera el reparto de los empleos entre los concejales, es decir, que se hiciera por oposición o concurso. Pero los contrarios al cambio el pensaban que se quitaba “soberanía” al Consistorio en esta materia. Los concejales socialistas pretendían dicha reforma. Al final no salió el cambio por dos votos, provocando que el Centro Obrero (precedente de la Casa del Pueblo) organizase un acto de protesta en el Teatro Variedades unos días después.

El primer orador fue Mariano García Cortés, que recordó las proposiciones presentadas en el Ayuntamiento por concejales socialistas y republicanos para que los cargos que dependiesen del mismo se proveyesen por concurso u oposición porque era el único procedimiento para garantizar la idoneidad y “moralidad” de los empleados. En este sentido, criticó duramente al alcalde y a los concejales que habían votado en contra de la reforma porque creía que no eran acreedores de la confianza del vecindario madrileño. García Cortés aprovechó para resaltar la importancia de los asuntos municipales para la clase trabajadora, siguiendo el tradicional municipalismo socialista. Recordemos que posteriormente, García Cortés sería concejal en dos ocasiones.

Santiago Pérez, en esa época redactor de El Socialista, siendo uno de los especialistas en información municipal, además de conserje del propio Centro Obrero, para luego tener un gran protagonismo en el Instituto de Reformas Sociales, y en el sindicalismo y cooperativismo madrileños, fue el segundo orador. Pérez fue muy duro con el alcalde, además de considerar que no le extrañaba el resultado de la votación porque consideraba que la mayoría de los concejales lo eran por su dinero y, por lo tanto, miraban por sus intereses, en una implícita alusión al sistema electoral corrupto de la Restauración.

Por fin, habló Pablo Iglesias, concejal en ese momento, y uno de los protagonistas del debate y votación. Iglesias comenzó aludiendo a que, con ese acto, como con otro celebrado unos meses antes, se pretendía, en primer lugar, estimular el interés obrero por los asuntos municipales. Para el líder socialista la oposición de los concejales al cambio se debía al hecho de que imperaba entre ellos la idea de que no existía opinión, y que la entrada de los concejales socialistas era obra de la casualidad, y que no se repetiría. Aludió al argumento de la pérdida soberanía o independencia del debate municipal que se esgrimió por los contrarios al cambio. Explicó que el principal defensor de esa supuesta independencia había sido designado por real orden y no por el Municipio.

Las oposiciones y los concursos no eran sistemas perfectos, siempre según Pablo Iglesias, porque existía el problema de las recomendaciones, pero ofrecían más garantías que la designación por parte de un concejal, como se estaba haciendo.

Iglesias dedicó parte de su intervención a ocuparse de la posición que la prensa observaba con los concejales socialistas, pero terminó leyendo una lista de nombramientos que demostraban el nepotismo municipal en Madrid, y nepotismo puro y duro porque todos eran parientes muy cercanos a los concejales.

Hemos consultado los números 1054 y 1056 de El Socialista. También hemos trabajado con el Diccionario Biográfico del Socialismo Español. Para las cuestiones municipales madrileñas es imprescindible acudir a los libros de Santiago de Miguel Salanova, Republicanos y Socialistas. El nacimiento de la acción municipal en Madrid (1891-1909), Madrid, 2017; y Madrid, un laboratorio de socialismo municipal, Madrid, 2019.

Observatorio de Historia de Arco

Director: Eduardo Montagut

Las meninas…

F mujer

Las meninas… ¿nos miran? ¿Las miramos nosotros? De paseo con María Agustina e Isabel

Por Pilar Úcar

Sin duda, parece que estas jóvenes damas de honor se quieren escapar del famoso cuadro velazqueño y que sus ojos piden salir fuera del marco. Ojos escrutadores, calmados y suplicantes, a la vez… un guiño tímido convertido en un coup d’oeil muy atrayente y misterioso. Aunque las miremos por encima y las sobrevolemos hay algo más allá de la distancia temporal: el pretérito se hace presente.

Mucho se ha dicho y muchas páginas se siguen escribiendo acerca de la renombrada pintura: superposición de planos, atmósfera evanescente, el arte más allá del arte, composición clásica…Casi palpamos ideas y pensamientos de las figuras que se reúnen en la sala palaciega de aquel año áureo. Acciones congeladas en instantes pictóricos llenos de auténtica realidad. Todo muy genuino y también original: el espejo y sus movimientos en caleidoscopio. Elementos, señales y detalles que giran en torno a la protagonista, la infanta Margarita.

Hoy nos interesan las damas de honor, damas de su corte de joven heredera, con un futuro prometedor malogrado, tan joven…solo con 21 años, feneció de las secuelas de un difícil parto.

Hablemos, pues, de esas dos adolescentes, “trabajadoras” de familias nobles que entran a servir a la Infanta: identidades propias con nombre y apellidos, compuestos y de solera: María Agustina Sarmiento de Sotomayor es la que ofrece un búcaro a su dueña, e Isabel de Velasco observa atenta al retratista; casi acartonadas, manteniendo la pose de foto: comedidas sin osar decir el coloquial ¡¡cheesss!! O el familiar Pa-ta-ta. No, es impensable descomponerse: esas vulgaridades para el populacho.

Porque no lo olvidemos: nobleza obliga. Mantener la compostura y el tipo; no conviene dar rienda suelta a emociones ni sentimientos.

Me fijo desde nuestro 2022 en ellas, en su actitud y sobre todo en el buen desempeño de sus funciones, atentas siempre a lo que diga “la jefa”. Acudir a ella antes de que lo solicite, presta a sus deseos, imaginarlos y adivinarlos: por eso desde el gesto de inclinación reverencial o desde la altura protectora, custodian a una niña a la que deben obediencia y pleitesía. De ahí les viene el salario.

A María Agustina y a Isabel, las miro y las admiro desde mi presente, desde mi actualidad de fémina empoderada con todo este trajín de mujerío que impera en la centuria, todavía incipiente, que vivimos. Pero no dejan de inquietarme…

El sevillano trepa y capitalino, amigo de su rey querido y del dramaturgo don Pedro (vaya trío) las pintó en 1656 a sus 57 años.

Sospecho que era consciente de cuánto deseaban hablar una y otra; María Agustina e Isabel, de haber podido, de haberlas dejado largar, habrían proferido perlas para elaborar un collar de varias hileras, pero ambas se dieron un punto en la boca. No tocaba, no era el momento de pronunciar la más mínima sílaba altisonante. Ni mú y cremallera (estaban muy bien enseñadas).

Estoy segura que de tener arrestos (y permiso, claro está), habrían roto el bastidor y de un manotazo, apartando a Maribárbola y Nicolasito, arrojarían la paleta del artista…sin pudor ni temor de Dios y arremangándose los guardainfantes saldrían a recorrer con ganas y fruición la cava alta y la cava baja, tan frecuentadas por capitostes… masculinos, por supuesto, esos personajes y personajillos de todo pelo y pelaje con poder que tapaban bocas e impulsos a pura mordaza.

En un gesto de comadreo, por qué no invitar a su infanta Margarita Teresa a saltar por encima del encorsetamiento regio, a brillar por sí misma, a reinar ella sola sin ser la “con suerte”… Formarían parte de una sororidad solidaria e ilusionante, llena de estudios y viajes, libros y teatro, países y amigos. La animarían a crecer por su propio pie y a descubrir latitudes, emociones y desengaños… sin guías ni directrices limitantes.

En definitiva, esas dos meninas se podrían convertir en dos conspiradoras, amigas cómplices que la conminarían a ser ella misma.

Seguro que trababan amistad con las mujeres quevedescas, esas deslenguadas y mordaces, libertinas e independientes que ocultaban bajo sus sayas badajos de fuste como las inmortalizó en poesía cínica y satírica, el colega don Francisco (de Quevedo y Villegas).

Esas mujeres del pueblo, lucían campanudas y opalandosas vestimentas que no dejaban al descubierto pasiones y divertimentos, pero que gozaban complacientes y decididas.

Cuidado, no nos salgamos de los cánones, de aquellos parámetros del siglo de Oro cultural y de mucho oropel. Ese siglo XVII tan de claroscuros: a veces tenebrista y otras, resplandeciente. Luces y sombras en un mundo que se asomaba tras el cortinaje que oteaban los monarcas: que nadie se desmande y las mujeres, menos. La autoridad siempre y no romper el orden establecido.

Me malicio que a María Agustina e Isabel, nuestras célebres meninas, tras sus ojos y su mirada glauca, su apostura les apretaba de manera asfixiante; y no precisamente el corpiño, sino todo un mundo muy masculino y muy varonil -en demasía viril-, en el que ellas semejaban cromos insertados en el álbum del tiempo.

Entregadas a lo que las reclamaran, a quienes pidieran servidumbre: oír, ver y callar. Dos mujeres cabales, de moral recta, tan envaradas como exige el contrato que han firmado. Y como el agua a la superficie, se han adaptado a las medidas del cuadro, al diseño con escuadra y cartabón que han hecho de sus personalidades.

Atisbo una mirada disimulada, un grito sofocado en la garganta, dirigido al espectador de hoy, a tantas y tantas miradas que las contemplan.

¡¡Quién sabe si mantienen su palmito a buen recaudo y sin riesgo de denodados esfuerzos por conseguir su propia autonomía…!! Tal vez se sientan cómodas en esas coordenadas espacio-temporales que les ha marcado la historia. Hacen cierto aquel dicho popular de “ojos que no ven, corazón que no siente”; vamos, que en  aquella corte se está tan a gustito, aguantando el chaparrón que cae fuera… que otras están peor, sin duda…

Ahí las dejo con el trampantojo que produce la ignorancia, a sabiendas de que hay más vida lejos de esas cuatro paredes, otros mundos que pintar, otros juguetes con los que divertirse no solo con esas personitas tan abufonadas.

Me pregunto yo de qué manera harán de la necesidad, virtud y cómo se mantienen clavadas en el andamio constreñido de un siglo que pasará por encima de ellas, remetidas en sus faldones y quietas en un cuadro.

Pero, ¿cuentan con recursos para aspaventar moscas de aburrimiento, horas y horas aletargadas, arrastrando sus pies y sus almas de estancia en estancia?

Me dan ganas de agitarlas, aunque se deshaga el peinado tan labrado que ostentan, de darles la mano, lanzarles una escala y ¡venga!, al mundo, al siglo que decía Fray Luis de León, a la vida…si no me siguen, no queda otra que espetarles: “de acuerdo, me rindo, toca apechugar”. ¡¡Sacudíos de una vez por todas, los secretos humanos y dad rienda suelta a vuestra libertad tan esencial!! Queridas María Agustina e Isabel, os esperamos.

AddText_03-19-12.37.26

Observatorio de Filología y Lengua española de Arco Europeo

Directora: Pilar Úcar Ventura

Función de la biblioteca escolar

BIBLIOTECA PIXABAY DERECHOS DE Prettysleepy ART USA

Función de la biblioteca escolar

Por Rosa Amor del Olmo

La biblioteca -tal y como la entendemos hasta ahora- es un lugar público para la búsqueda rápida y eficiente de materiales de información, capacitación, estudio, cultura y ocio. Para asegurar esta misión, realiza varias funciones complementarias de aporte académico y cultural tanto en el servicio público como en el trabajo interno de la misma. Según lo proclamado por la Carta de la UNESCO 1999, la biblioteca pública es una puerta de acceso local al conocimiento, cumple con las condiciones básicas necesarias para el aprendizaje en todas las etapas de la vida, para la toma de decisiones individual y para el desarrollo cultural de los individuos y grupos sociales. https://www.ifla.org/ES/publications/ifla-unesco-school-library-manifesto-1999

Las bibliotecas escolares son instituciones relativamente nuevas. En la actualidad, todavía hay muchos países donde apenas tienen este servicio tanto de aula (biblioteca de aula) como biblioteca general en la institución. Los servicios que se pueden realizar en una educación primaria efectiva y bien orientada, pasan por tener y trabajar con profesionalidad esta prestación. El progreso es cada vez más importante, una colección suficiente de libros bien elegidos, constantemente a disposición de los maestros y de los niños y familias, pueden enriquecer y transformar la enseñanza en una experiencia más vivencial hacia el trabajo escolar.

En el pasado, el profesor no tenía más ayuda que el manual tradicional donde el aprendizaje de memoria ha sido de las últimas palabras utilizadas en pedagogía. En la actualidad, los educadores saben que hay muchas maneras de acelerar el proceso de adquisición de aprendizaje. La biblioteca juega un papel cada vez más importante en esta nueva enseñanza porque no solo es transversal con otras disciplinas, sino que puede ofrecer posibilidades para todos los grados de dificultad. La colección de libros, imágenes, fotografías, folletos, tarjetas, películas, fotos, grabaciones de sonido, etc., es una mina para cada maestro y para cada alumno. Rodeados de todo tipo de buenos libros, el niño irá más allá del trabajo cotidiano y/o rutinario.

La escuela infantil y primaria gradualmente enseña a aprender a aprender de la manera más fructífera posible, es decir, desde su propio pensamiento. Existe un vínculo necesario entre el aprendizaje y la práctica de la lectura. Es cierto que se trata de inculcar componentes que en el tiempo serán académicos, pero también debemos asegurarnos de que el estudiante entienda lo que lee y se interese en ello.

La enseñanza y la lectura no lo harán por sí solas. La enseñanza de la lectura no estará completa solo si se le proporciona algo para leerle al niño. Para ello, lo más adecuado es que la escuela tenga una biblioteca con libros de todos los niveles sobre una variedad de temas. El niño aprendiente y futuro estudiante académico acudirá a la biblioteca para consultar los libros de referencia e investigar. El bibliotecario, el maestro o el profesor-bibliotecario le enseñará las nociones esenciales de esta investigación individual y dirigirá la práctica.

Hay que tener en consideración que Internet es ciertamente un medio esencial, pero es una fuente de información complementaria; en otras palabras, eso no reemplaza a otros medios y mucho menos a la participación del maestro. Durante la escolarización, los niños, futuros estudiantes deben aprender a usar una variedad de recursos documentales y a juzgar la calidad de la información que encuentran allí. Los servicios que ofrecen los profesionales de las bibliotecas escolares tienen como objetivo enseñarles cómo utilizar diversos recursos en línea, entre otras cosas, además de otras fuentes de información como enciclopedias, publicaciones periódicas, bases de datos, etc. Etcétera. En otras palabras, Internet no reemplazará a la biblioteca de la escuela y mucho menos a los bibliotecarios y maestros con sus planes y programas pensados para trabajar con el alumnado de la escuela y sus diferentes etapas y estadios de formación.

Basándonos en todo lo que está escrito en el MEC (1996) y que se encuentra visible en la biblioteca supone ser el primer lugar de expansión literaria a la que tendrá acceso el niño.

http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/8/cd_2013/m1_2/index.html,

Las bibliotecas públicas y las bibliotecas escolares no tienen la misma misión. Según el Manifiesto de la UNESCO (1999) sobre bibliotecas públicas, la misión de la biblioteca pública es apoyar la alfabetización y el acceso a la información, la educación y la cultura. La biblioteca central de una escuela primaria podría llegar a jugar el mismo rol que la biblioteca pública del ayuntamiento, pero existen algunas diferencias. Debe ser capaz de hacer llegar a todos los niños de la escuela, los medios propicios sobre los objetivos en los que está creada. Así, la atención a la diversidad hará que todos puedan disponer de la misma, proporcionando en diversas formas la heterogeneidad para todos en sus diferentes niveles de madurez.

Entre los alumnos de la escuela y tan variados como lo requieran los programas modernos, se debe guiar a los alumnos a que tomen conciencia de la riqueza de las posibilidades (juegos, videos, libros, ordenadores) a las que pueden acceder.

El maestro-bibliotecario debe proporcionar el protagonismo en un programa de orientación general para su utilización. Tiene que procurar en el aprendiente las competencias necesarias sobre lo que debe saber sobre libros y bibliotecas para poder utilizarlo de manera divertida y lúdica. La biblioteca además va a desarrollar el  sentido de responsabilidad al acostumbrar a los niños a compartir un bien colectivo, respetar los derechos de los demás aplicando los principios democráticos.

Más allá de las cuatro paredes de la sala de lectura, su utilidad se hace sentir en el aula de diferentes formas y generalmente por medio de las actividades que se van a crear en torno a ella. El maestro preparará y perfeccionará el trabajo escolar, procurando a sus niños toda la documentación necesaria, así como la forma en que se utiliza. También se dirigirá a cada niño en particular, esforzándose por responder a sus gustos y necesidades personales.

El equipo docente tiene que mantener unos criterios unificados en cuanto a los materiales y el uso de ellos en la biblioteca escolar. La dirección del centro debe ajustarse en su programa financiero para la adquisición de materiales formativos y de asesoramiento del profesorado, no solo pedagógico o didáctico sino de diferentes metodologías para el personal docente.

La biblioteca es el primer encuentro con la utilización y uso de las TIC para el aprendiente, por tanto, tendrá una importancia de rigor absoluto en el seguimiento y valoración de los materiales de la biblioteca.

El encargado de la biblioteca que en ocasiones puede ser un bibliotecario contratado (dependerá de los medios de cada institución) o es un maestro concreto, pasará al menos un día a la semana para revisar y organizar las actividades necesarias para fomentar la comunicación entre los escolares. El puesto de bibliotecario a menudo es otorgado a un profesor y en cada escuela habrá un horario lo suficientemente flexible, para que todos los alumnos y profesores lo vean periódicamente. El responsable de la biblioteca también debe disponer del tiempo necesario para clasificar y preparar los libros. La actividad del bibliotecario se organizará de acuerdo con los diferentes aspectos de su tarea:

  • Debe ser un especialista y un facilitador, y para este propósito debe mantenerse capacitado e informado en cuanto a las novedades de su especialidad.
  • Debe fomentar la producción y mejora progresiva de las publicaciones infantiles, observar las necesidades de alumnos y profesores y tomar parte en sus preocupaciones.
  • Debe organizar los servicios de la biblioteca según las diferentes actividades del colegio.
  • Debe proporcionar a la escuela las habilidades necesarias curriculares.
  • Es obligación del bibliotecario o maestro encargado estar interesado y al día en cuanto a la información sobre los programas e intereses de cada clase. Tendrá un conocimiento profundo de las últimas publicaciones y tendencias pedagógicas y educativas.
  • Debe conocer bien los libros clásicos para niños y saber presentar un libro, leer en voz alta y/o contar una historia.
  • Organizar colecciones para que todos puedan utilizarlas, hacer pedidos, clasificar los préstamos, mantener catálogos.
  • Tiene que saber enseñar a los niños a usar la biblioteca y los recursos que en ella existen.
  • Elaborar programas y evaluar resultados elaborando estadísticas y controlando las evaluaciones de los programas activos de la biblioteca. Puede perfeccionar los programas y actividades cada año.
  • OBSERVATORIO DE EDUCACIÓN DE ARCO 
  • Directora: Rosa Amor del OlmoIMG-20220506-WA0010

La posición socialista sobre la mendicidad en 1927

AddText_04-04-12.21.15

La posición socialista sobre la mendicidad en 1927

Por Eduardo Montagut

En el momento que se publica este artículo se vive en España una nueva polémica sobre la mendicidad a cuenta de las medidas que se han aprobado en Alicante. Pues bien, en 1927 se vivió otro debate. En este artículo tratamos de la postura socialista en ese momento.

La opinión se publicó en febrero de 1927 en El Socialista porque se explicaba que el tema volvía estar “sobre la mesa”, del que siempre se discutía mucho, pero se hacía muy poco, volviendo a “verter sobre el papel las mismas vulgaridades de siempre”.

Lo principal desde el periódico obrero era determinar la causa que producía la mendicidad, que no podía achacarse a la vagancia, como explicaba Francisco García Molinas, el político encargado, en su día, por el gobierno de estudiar las medidas necesarias para extinguir la mendicidad (García Molinas -1858-1943- fue concejal, diputado y presidente de la Asociación Matritense de Caridad, además de desarrollar otras facetas relacionadas con el deporte, el turismo y los “exploradores de España”). Esa no era la causa, pues. Podía haber vagos profesionales, pero esos no eran los que “pordiosean en la vía pública; son de otra naturaleza, que tienen la culpa de que haya pobreza, miseria, y, como consecuencia, quien pida limosna”.

El mendigo era el último escalón al que iban a parar los pobres. La pobreza era la causa, y procedía de la gran acumulación de la riqueza. Nadie era vago profesionalmente, porque sí. Pero, es más, aunque existiesen personas enfermas física y “moralmente” (imaginamos que el texto se refería a cuestiones de tipo psicológico) eran consecuencia de la propia pobreza.

En conclusión, la mendicidad era consecuencia de la pobreza; de pobre a mendigo no había más que un paso.

En España había mucha gente parada, pero no era por vagancia, sino porque no tenían donde trabajar, por lo que muchos acudían a la plaza pública para buscar trabajo, regresando cada día a sus casas sin haberlo encontrado.

La solución no era la publicación de una ley de vagos ni la fundación de colonias de trabajo como defendía García Molinas. La cuestión estaba en remover todas las riquezas naturales del país, en abrir cauces nuevos a la producción de riqueza con el fin de facilitar trabajo a todos. Había que dar salida al capital paralizado. En España habría dinero, mucho dinero, y el país necesitaba de obras públicas, que generarían riqueza y trabajo.

La solución no pasaba por la limosna ni tampoco por encerrar a los mendigos. Los obreros querían trabajo para vivir con dignidad de su propio esfuerzo.

Hemos consultado el número 5633 de El Socialista, de 23 de febrero de 1927.

Sobre García Molinas en relación con la mendicidad, podemos consultar el trabajo de Alejandro Tiana Ferrer (1992), Maestros, misioneros y militantes: la educación de la clase obrera madrileña, 1898-1917, Ministerio de Educación.

Observatorio de Historia de Arco

Director: Eduardo Montagut

¡¡Porque tú lo digas!! Marchando una de “reactancia”

IMG-20170721-WA0002

¡¡Porque tú lo digas!! Marchando una de “reactancia”

Por Pilar Úcar

Si alguien dice “arre”…, nosotros “so”; “blanco…, negro”; “por aquí…, por allá”;  “fumar es malo…, pues yo ahora el doble”;  “no bebas tanto…, ponme una copa más”…Y así los ejemplos… exponencial. Se trata de llevar la contraria, resistirse a cumplir lo que nos dicen o lo que se nos manda, sobre todo porque vemos conculcado el derecho más esencial como personas humanas: ejercer nuestra propia libertad. Determinadas formas de comunicarnos se perciben limitantes y el lenguaje resulta clave. Dos mensajes iguales, expresados de distinta manera, provocan reacciones opuestas. Ante una imposición, la peineta.

Desde la niñez luchamos contra los imperativos, de adolescentes nos  peleamos con el mundo entero. En la adultez llega nuestra liberación: fuera ataduras, ahora hago lo que me brota sin que nadie tenga que dirigir mis acciones. Cuando el uso de la mascarilla es (casi) voluntario, me la clavo en la faz tipo chincheta.

Conviene, pues, cuidar y vigilar la forma de plasmar nuestros deseos para que el otro los cumpla, y de esto saben mucho los asesores políticos y los publicistas. Si desean una reacción a su favor han de emplear lo que se conoce como psicología inversa: poco mandato, mucha sugerencia, ningún imperativo, mucha información, poco subjetivismo y mucha objetividad. Más inspiración que obligación.

El atentado contra la carne roja supuso un mayor abastecimiento de la misma, la idea de prohibir bebida en los menús, incentivó mayor ingesta de alcohol: “aquí no va a venir nadie a decirme qué como, qué bebo ni qué hago…faltaría más; por mis cojones 33” (tal cual). Creemos, pensamos, sería conveniente…constituyen fórmulas lingüísticas más acertadas para lograr mayor aceptación ajena. El fenómeno de la reactancia se empezó a estudiar durante los 60, en los niños, y fue concluyente hasta la actualidad: cuanto más se prohíba algo, más se ordene, la reacción contraria es ineludible. Romper con la norma.

AddText_03-19-12.37.26

Observatorio de Filología y Lengua española de Arco Europeo

Directora: Pilar Úcar Ventura

 

 

ANTONIO PALACIOS ARQUITECTURA EN MADRID (IV)

Circulo de Bellas Artes

 

Círculo de Bellas Artes

La sede del Círculo de Bellas Artes de Madrid es uno de los edificios más emblemáticos del eje Gran Vía-Alcalá y principal escenario de la vida cultural e intelectual que se desarrolló en la capital durante el siglo XX. Su construcción comenzó en 1921, dos años después de que los propios socios de la institución votarán a favor del proyecto presentado por Antonio Palacios a concurso y que el jurado previamente había desestimado por sobrepasar la altura municipal permitida.

El proyecto de Palacios supuso una ruptura con la convencional tipología constructiva de los casinos culturales y recreativos que proliferaron en España durante el siglo XX, generalmente organizados en torno a patios y galerías. En el Círculo de Bellas Artes opta por un diseño vertical, inspirado en parte en los grandes rascacielos americanos, en el que cada planta presenta diferente volumetría y reduce su escala a medida que el edificio gana altura. Sobre un gran zócalo, que se corresponde con el nivel de entrada, se levanta el cuerpo principal, recorrido por una serie de columnas pareadas de orden gigante que se convierten en triglifos a partir del entablamento. El cuerpo del ático está retranqueado, lo que proporciona espacio para situar una terraza con vistas a la ciudad, al tiempo que le permite jugar con las formas geométricas e introducir un volumen semicilíndrico, en un nuevo guiño al neoclasicismo. Corona el edificio un torreón rematado por un escalonamiento.

A diferencia de otros edificios de Palacios, el interior no está articulado en torno a un gran patio central. El acceso a los diferentes niveles se realiza por una escalera imperial de doble tiro situada en un extremo del vestíbulo principal, en el patio de manzana, del que aprovecha la luz natural a través de unos ventanales con vidrieras. Cada planta está destinada a unos usos concretos. En la planta baja estaban el vestíbulo, una sala de exposiciones y un mirador; en el entresuelo estaba destinado a pequeños espacios de ocio y un mirador, mientras que la planta principal albergaba el salón de baile, decorado por imponentes columnas corintias y una gran cúpula central. En el primer ático estaba la biblioteca y en el segundo la sala de reuniones de la planta de la junta directiva. En este mismo nivel se encuentra la hoy denominada “Sala de Columnas” originalmente dedicada a los juegos de azar. En las plantas de terrazas se emplazaban las cocinas, comedores y estudios de Bellas Artes. Completaban las instalaciones del Círculo algunos elementos modernos para la época, como la piscina con columnas cerámicas y bancos a modo de triclinios que estaba situada en el sótano.

El edificio apenas ha cambiado su imagen exterior. A finales del pasado siglo se llevaron a cabo diversas obras de remodelación y acondicionamiento para albergar las diferentes actividades que se organizan en sus instalaciones como exposiciones, talleres, conferencias, representaciones teatrales o proyecciones cinematográficas.

Hospital de Maudes

Hospital de Jornaleros

El Hospital de Jornaleros de San Francisco de Paula nace por iniciativa de Dolores Romero y Arano, viuda de Curiel y Blasi, quien, movida por las corrientes filantrópicas de la época y el interés por extender la sanidad entre las clases mas desfavorecidas, encarga a Antonio Palacios su construcción en un solar situado junto al antiguo Paseo de Ronda (Raimundo Fernández Villaverde). Las obras se inician en 1909 y concluyen en 1916.

Palacios junto con la colaboración de Otamendi, diseña el hospital tomando como modelo el tradicional esquema de planta cruciforme, sobre el que introduce las oportunas variaciones para adaptarlo a los requerimientos de la práctica de la medicina moderna. El resultado es un conjunto de construcciones en las que apuesta por la funcionalidad y la distribución racional de los espacios, pero sin renunciar a la monumentalidad.

El elemento central del inmueble lo constituyen los pabellones para enfermos, cuatro naves con amplias galerías abiertas dispuestas en diagonal y rematadas en dos cuerpos laterales coronados por sendos torreones, que se articulan desde un patio ambulatorio de forma octogonal. Esta solución no solo favorecía la circulación entre dependencias, sino que además permitía aprovechar las máximas posibilidades de iluminación y ventilación. La entrada se realizaba desde la calle Maudes, donde estaba ubicado el pabellón administrativo y de servicios generales al que se accedía por una escalinata que desembocaba en un gran patio. En uno de los laterales, orientado hacia la calle Treviño, se situaba el edificio de consultas y cirugía, que comunicaba con la segunda planta del cuerpo central mediante una pasarela metálica acristalada, mientras que en el extremo opuesto se encontraba el pabellón de aislamiento, el único elemento que por su función no estaba conectado con la galería general.

El conjunto se encuentra rodeado de jardines e importante es también el emplazamiento de la iglesia. Si en la tradición arquitectónica hospitalaria ocupaba el lugar central, Palacios decide trasladarla al extremo norte, con acceso directo en la calle Raimundo Fernández Villaverde. El aspecto monumental de su fachada y sus torres nos recuerdan al Palacio de Comunicaciones, proporcionando al conjunto una mayor sensación de verticalidad. En su interior destacan las vidrieras de la casa Maumejen Hermanos, detalle ornamental que puede interpretarse como un acercamiento al modernismo.

El Hospital de Jornaleros es la obra más completa de Antonio Palacios y la que mejor refleja el espíritu ecléctico de su arquitectura. A pesar de su carácter metropolitano, en el se adivinan algunos signos que definirán su etapa regionalista, como evidencia el uso de la piedra, apenas sin labrar, en las fábricas y el empleo de materiales cerámicos.

Inaugurado en 1917, en 1936 fue destinado a atender a los heridos del bando republicano durante la guerra civil. Posteriormente fue utilizado como hospital militar hasta 1970, momento en el que fue abandonado. En 1984 todo el inmueble a excepción de la iglesia fue adquirido por la Comunidad de Madrid para albergar la sede de la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras.

Vicepresidenta Primera.- Ana Pulido Benito

I Premio Internacional Betty Garma

AddText_03-28-05.40.58

I Premio Internacional Betty Garma de Psicoanálisis al/los mejor/es trabajos sobre clínica psicoanalítica con las infancias.

Poco se sabe de la producción de las pioneras en psicoanálisis con niños y niñas en Argentina. Muchas de sus innovaciones, ensayos y prácticas en los inicios de esa clínica han quedado en el olvido. Desmemoria que sedimenta la clínica actual, pero que carece de la imprescindible ligazón con la dimensión genealógica. ¿De dónde surgen nuestros modos de ejercer la clínica con niños y niñas? ¿De dónde provienen nuestros saberes? ¿Cómo fueron aquellos comienzos en los que aún se discutía la posibilidad o no de analizar un infantil sujeto? ¿Qué dimensiones ponían en juego aquellas prácticas? Este premio constituye una invitación a producir un ensayo sobre la clínica psicoanalítica con niños y niñas tomando en cuenta los eslabones y marcas genealógicas, no siempre conscientes, que las atraviesan y determinan.

Quién fue Betty Garma?

Elizabeth Goode Garma (Betty Garma) fue una de las pioneras en psicoanálisis con niños en Argentina. Gracias al cuidado de sus registros clínicos y sus producciones y al interés de su hija Carmen Garma por sostener su legado, tenemos acceso a gran parte de sus notas, registros del material clínico y producciones.

Su padre fue un ingeniero inglés asesor de la compañía inglesa Hufnard Gautier y de Anita Rasmussen. Su madre fue una argentina que descendía de dinamarqueses. Nació en Uruguay y vivió allí hasta sus 3 años, para viajar y vivir en Inglaterra hasta su adolescencia, momento en que por el trabajo de su padre se asienta su familia en Argentina.

En 1944, comienza a colaborar en la corrección de la traducción del libro de Melanie Klein (1882-1960) El psicoanálisis de Niños. En este tiempo conoció a su marido, Ángel Garma, quien fuera uno de los fundadores de la APA; quien la convoca a traducir algunos de sus trabajos.

Su compañera de ruta en APA (Asociación Psicoanalítica Argentina) fue Arminda

Aberastury, quien junto con Marie Langer y Angel Garma la entusiasmaron para compartir la aventura de aquellos inicios del psicoanálisis institucionalizado en una asociación dependiente de IPA.

En 1945 indagó acerca del desarrollo temprano del psicoanálisis de niños, y en 1947 comenzó a analizar niños y niñas. A partir de allí 1953 comenzó un intercambio con Melanie Klein, viajando para diversos congresos y reuniones de trabajo. Muchos han sido sus aportes innovadores que merecen ser destacados: trabajó con un niño de 21 meses, el niño más pequeño con que un psicoanalista hubiera trabajado hasta entonces, realizó el primer tratamiento pre-quirúrgico desde una perspectiva psicoanalítica a nivel internacional y comenzó a trabajar con el primer grupo de madres del país en la sede de la APA en calle Juncal. En 1974 fundó el Departamento de Psicoanálisis de Niños y Adolescentes «Arminda Aberastury» en la APA, promovió el primer programa de estudios para acceder al título de «Analista de niños».

Acerca del objetivo/sentidos de este premio:

El premio Betty Garma apuesta a la recuperación de las producciones que se sitúan en la genealogía misma de nuestro acervo como psicoanalistas de niños. Reconocemos en nuestros linajes, tanto como en las producciones propias de los espacios de origen de las creaciones técnicas y teóricas permite recrear e interrogar la práctica actual desde una perspectiva crítica.

El legado, la recuperación de memoria permite poner en valor aquello que ha quedado olvidado o silenciado. Hoy se torna imprescindible pensar la formación del analista en una clave que pueda ubicarse por fuera de la actualidad y globalidad:

Actualidad que limita las producciones, interrogaciones de la práctica en un tiempo que las reclama en virtud de los cambios epocales a los que asistimos. Para ello es imprescindible un regreso a las fuentes que permita una re significación de nuestra práctica actual.

Globalidad que reniega de los orígenes de la tierra y los acervos culturales particulares de cada territorio. Conformando una generalidad que diluye las particularidades enriquecedoras de la producción.

En ésta misma línea se desea rendir un homenaje a Betty Garma, a su obra y a los aspectos técnicos y transferenciales que supo sostener en su clínica.

¿Qué se premia?

La Agrupación Especial Ateneísta Ángel Garma llama a un Concurso Internacional para premiar un artículo con formato de ensayo sobre psicoanálisis y niñez.

El premio se encuentra dirigido a: psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, antropólogos, historiadores, y autor de cualquier otra disciplina interesado por el psicoanálisis con niños.

Será convocado de forma bi-anual.

Requisitos de los trabajos a presentar:

Los trabajos presentados pueden surgir de investigaciones, articulación bibliográfica original y/o práctica clínica en la infancia. Deberán incluir al menos una mención o referencia a la historia del psicoanálisis y niñez en alguno de sus apartados. Serán inéditos; pudiendo estar elaborados por una o varias personas. Serán escritos en idioma castellano, en papel tamaño A4, impresos a espacio y medio, letra arial 12 de un solo lado de la hoja y en un único ejemplar, con una extensión máxima de 30.000 caracteres incluyendo espacios, con notas y bibliografía incluidas. La extensión mínima debe ser de 12.000 caracteres.

El ejemplar llevará en su primera página: Título del trabajo y seudónimo del autor o autores.

Los datos completos del autor o autores (nombre, nacionalidad, profesión o actividad, documento de identidad, domicilio, código postal, teléfono móvil – wassap, e-mail) serán enviados al siguiente mail: premiobettygarma@gmail.com.En el asunto del mail se debe indicar: “Premio Internacional Betty Garma”. La agrupación Especial Ateneísta Ángel

Garma responderá al autor que el trabajo ha sido recibido.

En el texto del mail se escribirán los mismos datos que figuran en la primera página de los ejemplares enviados en forma electrónica junto al seudónimo que figurará en la primera página del trabajo enviado como archivo adjunto.

Se deberá agregar en el mail un escrito por aparte en el que el autor manifiesta que se trata de un trabajo inédito realizado para presentar al premio internacional Betty Garma.

En el cuerpo del mail el autor manifestará su decisión expresa de presentar el artículo que adjunte al premio internacional Betty Garma.

El artículo ganador será publicado, otorgándose certificaciones para el mismo y para las menciones si las hubiere.

Acerca del jurado:

Cada artículo será evaluado por un jurado internacional calificado, integrado por tres académicos reconocidos de habla hispana. El jurado será el encargado de escoger un artículo ganador, pudiendo designar hasta dos menciones. Los ganadores se escogerán por mayoría de votos. La decisión del jurado será inapelable.

El jurado para el I premio estará integrado por: Juan Limanovich, Ana Bloj, Ricardo Cicherchia y Mercedes Puchol.

Plazos de presentación:

El plazo de presentación de los artículos se inicia el 31 de marzo de 2022 y finaliza el 31 de octubre de 2022. El jurado presentará el veredicto antes de 28 de febrero de 2023. El premio se otorgará el 31 de marzo de 2023 en el Ateneo de Madrid, por la Agrupación Especial Ateneísta Ángel Garma sita en C/ Prado 21, 28014 Madrid (España)

 

PREMIO BETTY GARMA

IMG-20220430-WA0013 (1)

PREMIO BETTY GARMA

La Agrupación especial Ateneísta Ángel Garma tiene el privilegio de acoger el premio bianual al mejor trabajo sobre psicoanálisis de niños que llevará el nombre de Betty Garma, pionera del psicoanálisis de niños en Hispanoamérica y cofundadora del departamento de niños y adolescentes “Arminda Aberastury” de la APA y promotora del primer programa de estudios para acceder al título de “Analista de Niños”.
El psicoanálisis de niños nos convoca a repensar la teoría psicoanalítica en su complejidad. Nuevos interrogantes, nuevos desafíos, nos convocan cotidianamente.
Lugar de controversias, de discusiones podemos decir que el psicoanálisis con niños es un espacio privilegiado para la investigación.
A la vez, los problemas que viene suscitando son muchos y arduos. Uno de ellos es el de las intervenciones del analista, que tienen que ver con la cura y con las metas clínicas.
Un psicoanalista de niños debe escuchar, mirar, jugar, hacer…y posibilitarle al niño un espacio verbal, lúdico donde el niño pueda poner en palabras lo que se hace, “meterse” en el juego y representar papeles, investigar y preguntar acerca de un dibujo, pidiendo asociaciones. Esto son sólo algunas de las intervenciones posibles.
Una palabra, un gesto, una acción del analista, pueden tener un efecto privilegiado operando como disparadores, articuladores, como apertura a lo innombrable, posibilitando el armado de una historia.
Construcción de la historia que permite ubicar al pequeño paciente en un antes y un después, diferenciar un pasado y un futuro.
Lo fundamental es no silenciar al niño ni silenciarse uno mismo. Si el niño es aplacado, no podrá ser y si el analista no puede pensar (si funciona “con censura previa”) no analizará.
Es por eso que en este espacio de libertad y pensamiento que es el Ateneo y en honor de la figura de Betty Garma acogemos con alegría este premio e invitamos a los participantes a que puedan desarrollar las diferentes modalidades de intervención en el trabajo con niños partiendo de la premisa de que se opera sobre un sujeto en estructuración y esperamos que nos describan los diferentes lenguajes que los niños emplean y se expongan tanto las diversas formas que toma la consulta como los modos del trabajo psicoanalítico con los niños y sus padres igual que una mujer bella por fuera y por dentro como fue Betty Garma con sus ojos azules, con una vitalidad y calidez de encuentro inimaginable y con la sencillez y humildad que la caracterizaba nos transmitió sus experiencias clínicas.
Vaya pues desde la Agrupación Ángel Garma del Ateneo de Madrid nuestro especial homenaje y reconocimiento para Betty Garma, esta gran pionera del psicoanálisis con niños en la Argentina , a quien agradecemos por su enorme generosidad en la transmisión y por el testimonio de su vida dedicada a esta practica.
Alfonso Gómez
Presidente de la Agrupación Ángel Garma del Ateneo de Madrid
Secretario Tercero de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid

Alf Arco Europeo 042

Icaria

AddText_04-04-12.21.15

Icaria

Por Eduardo Montagut

Entre el primer comunismo francés destacaría la figura de Étienne Cabet (1788-1856). En este trabajo pretendemos acercarnos a sus teorías a través de su principal obra, el Viaje a Icaria, una de las utopías más destacadas del siglo XIX.

Cabet nació en Dijon en el seno de una familia de artesanos. La relativa buena posición económica familiar le permitió estudiar derecho. Ejerció de abogado en la época de la Restauración y fue carbonario. Se hizo republicano, pero tuvo que marcharse de Francia, pasando a residir en Inglaterra en 1834. Cinco años después regresó y en 1840 publicó la obra que le ha hecho más famoso, su Viaje a Icaria. Cabet renovó la tradición utópica renacentista, inaugurada por Tomás Moro, con una obra donde relataba una sociedad comunista. También escribió una historia de la Revolución Francesa.

En la construcción de la sociedad comunista habría dos fases. La primera sería de transición y de larga duración. En esta etapa se mantendría el derecho de propiedad individual y el trabajo seguiría siendo libre. Estos dos factores generarían una creciente desigualdad. Por eso, gran parte del presupuesto, libre de gastos y créditos militares, debía destinarse a la construcción de viviendas populares y a la educación, lo que supondría una especie de primitivo estado del bienestar. Además, se establecerían precios máximos a los productos de primera necesidad que, por otro lado, no serían gravados con impuestos indirectos, algo muy común en la fiscalidad decimonónica. En contraposición se impondría una fiscalidad progresiva sobre el capital y las sucesiones. Interesa destacar que, en realidad, muchas de estas ideas no son realmente utópicas.

La fase de construcción llevaría consigo la abolición de la propiedad individual. Se socializarían las materias primas y los medios de producción. La comunidad contaría con unos funcionarios que podrían ser revocados. Las profesiones se otorgarían por concurso y los trabajadores serían retribuidos según el principio de a cada uno según sus necesidades. No existiría el comercio, porque los productos se depositarían en unos almacenes públicos donde cada uno sacaría lo que necesitase. En el plano político se garantizaría la democracia a través de la delegación del poder legislativo en una asamblea popular y por el recurso al plebiscito.

En esta utopía la educación adquiriría un gran protagonismo y estaría perfectamente regulada. Los niños permanecerían con sus madres hasta los cinco años, pero entre esta edad y los dieciocho se educarían en las escuelas de la República. Entre la última edad y los veintiuno los jóvenes recibirían formación profesional, para luego recibir formación cívica al año siguiente.

Cabet creía en el progreso sin límites de la industrialización. Tenía mucha fe en las máquinas que, aunque eran funestas para los trabajadores en ese momento, no lo serían en el régimen de comunidad que había diseñado, ya que se convertirían en un instrumento de bienestar para todos, para liberar al hombre.

Cabet era contrario a los comunistas que pretendían la conquista del poder por la fuerza, en una línea coherente con su pensamiento utópico. No quería revolución alguna, sino la propaganda pacífica hasta el triunfo final. Las únicas armas que contemplaban eran las de la discusión o debate, y la voluntad nacional.

Su obra principal fue reeditada varias veces en la década de los años cuarenta, por lo que sus ideas fueron ampliamente difundidas, así como otras de sus obras y folletos. Especial relevancia tuvieron sus trabajos en Le Populaire.

Se formaron grupos de icarianos por diversos lugares de la geografía francesa. En 1848 se embarcó con un grupo hacia los Estados Unidos, llegando a Nueva Orleans. Una especie de vanguardia de estos icarianos partió hacia Texas para establecer una colonia no muy lejos de Fort Worth. Al fracasar, algunos marcharon a Illinois donde compraron tierras y fundaron otra colonia. También se crearon en Iowa, Missouri y California, aunque todas terminaron por fracasar. Las razones de estos fracasos debemos encontrarlas en las diferencias internas entre los icarianos, junto con la cuestión de la financiación. Cabet murió en San Louis, Missouri.

Monturiol se convirtió en el principal difusor en España de las propuestas utópicas del francés, con el mantenía correspondencia. Montará una imprenta y escribirá en La Fraternidad, la primera publicación periódica comunista española, además de traducir las obras de Cabet. Además, promovió con Francisco José Orellana una comunidad icariana en Barcelona.

Observatorio de Historia de Arco

Director: Eduardo Montagut

AddText_03-19-12.52.49