Vaya resacón: receta para un relato…poselectoral

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Vaya resacón: receta para un relato…poselectoral

Por Pilar Úcar

Y con la política a vueltas, perdón, enredando con el lenguaje político, o mejor, con el lenguaje que usan los medios, al hablar de política.

Tras una jornada electoral, la maquinaria lingüística de la riqueza y variedad léxica se pone en marcha: recursos del idioma, al poder; las familias semánticas y la morfosintaxis en lid: derivación y parasíntesis, sinónimos, metáforas, comparaciones, símbolos, anacolutos, paronomasias, circunloquios, repeticiones anafóricas y catafóricas, onomatopeyas, gestos y gesticulaciones…todo vale para el próximo relato: algunas perlas como botón de muestra: horquilla (en la peluquería), resultado tropical, pactómetro, sacar músculo (y pecho, también: aquí sacamos todos de todo), dar un vuelco y hasta un revolcón -el mapa, se entiende- (ya me parecía a mí que nos las prometíamos muy felices…no me quiero poner procaz); ahí va todo un aluvión de adjetivos que lo mismo valen para un roto que para un descosido: significativo, determinante, representativo…; avanzamos: pasar factura (¿la del fontanero después de la chapuza en el baño?), castigo brutal, entierro y funeral, resurrección, gran golpe (el del cine) y golpe de efecto, pucherazo, reglas evaporadas (en la cocina, sí); romper el servicio, cuerpos de ventaja, ahí ahí, desgaste, euforia, cuestión de sensaciones y de piel (esto también promete); efecto arrastre, diferencia abismal, golpe psicológico (¿en la consulta del terapeuta?); feudo, canibalizar, debacle, hecatombe, cortocircuitar, allanar el camino, lanzar al precipicio, arrastrar el tsunami (¿lección del Meteosat?); mazazo, fin de fiesta, sorpresa y sorpaso, cálculos (que no en la vesícula, o también)…al fin y a la postre, la cabeza nos gira revolucionada como la de algún muñeco mecánico, y el estómago revuelto como en el Star Flye o en el Top Spin. Para todo esto, mejor las emociones reales del Parque de Atracciones.

Lenguaje y política…política y lenguaje: el relato continúa.

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