Gobierno en España. La ventaja de retirarse.

roji

El 11 de enero en estas misma página publiqué un artículo sobre una propuesta para un gobierno transitorio https://arcoeuropeo.org/?p=760. La propuesta era un gobierno del partido Ciudadanos con el apoyo del PSOE. En el ínterin de ese gobierno en el Parlamento se haría un nuevo marco jurídico para el funcionamiento del Estado español; volver a poner las bases del estado del bienestar, que el Partido Popular ha dinamitado en sus cuatro años de gobierno con mayoría absoluta. Esto podría hacerse en un plazo de dos años, ya que el trabajo sería muy intenso.

Por otra parte, la situación económica de España es calamitosa. En los últimos 4 años el PP ha endeudado a los ciudadanos en más de 400.000 millones de euros, un récord mundial en tiempos de paz. Cada ciudadano, desde los recién nacidos a la persona más anciana de nuestro país, debe casi 9.000 euros más como consecuencia de lo que llaman “buena gestión económica”. No habrá recursos públicos suficientes para afrontar una leve suba en el tipo de interés de nuestra deuda. Y todo este endeudamiento no ha traído ningún cambio estructural desde el punto de vista de la producción. Simplemente, los ciudadanos en nuestro balance financiero somos más pobres.

Transcurridos estos dos años, habría nuevas elecciones en un nuevo marco que no supondría un impedimento para un nuevo gobierno. El gobierno que asuma ahora lo hará con las leyes que lo atarán de manos para hacer un cambio profundo en la gestión de la cosa pública. Con órganos de control dominados por el PP. Valga como ejemplo el Tribunal de Cuentas. El PP lleva más de 25 años dirigiendo esa institución de control. ¿No corresponde que los órganos constitucionales expresen la nueva realidad política que se ha expresado en las urnas?

Cuando hice esa propuesta, la del 11 de enero, no se había desarrollado la negociación PSOE-Ciudadanos que ha llevado a un acuerdo de un programa de gobierno. En ese acuerdo el posible gobierno estaría en la mano del PSOE. Si fuese por mis preferencias, prefiero un gobierno del PSOE solo, camino a una confluencia de izquierdas. Pero como decía en el anterior artículo, hay que ver opciones posibles, no sólo la que nos gustan.

Terminar las elecciones del 20-D así no parece conveniente; debe haber otra puesta en escena. Y esto tiene que ver con el concepto de retirarse, desde el punto de vista las antiguas 36 estrategias chinas. Retirarse no es ser derrotado. Retirarse es estar dispuesto a seguir luchando, tanto en negocios, política o vida personal, en una nueva situación. En el arte de la guerra, Sun Tzu llamó a esta estrategia “someterse temporalmente al poderoso”. En este caso el poderoso es el voto de los ciudadanos españoles, que por un lado quieren un gobierno ahora y que por otro se han expresado votando lo que han votado. Guste o no guste. La propuesta del día de ayer del partido Compromís iba en esa dirección.

Ahora bien, no todas las soluciones son igual de posibles. El PP siempre votará en contra y es el partido que más diputados tiene en el Congreso. Podemos supone que si el PSOE vuelve al gobierno logrará recuperar parte del voto perdido, y en ese contexto busca igualarse con el PSOE en ser gobierno (co-gobernar que es algo más que dar un apoyo para la investidura). Ciertamente el número de votos del PSOE y Podemos hoy es muy similar. Otra opción de igualación es que ni PSOE ni Podemos sean gobierno ahora, ni juntos ni separados. Es la propuesta que gobierne solo Ciudadanos con el apoyo del PSOE y la abstención de Podemos. Tanto Podemos como el PSOE hacen un sacrificio en aras a tener un gobierno transitorio. En última instancia si Ciudadanos obtiene más apoyo en su acción de gobierno eso será la otra cara de la reducción del peso político del PP. Que nadie tenga duda, fuera del poder, el PP se va a tener que refundar. Los votantes de derecha acabarían, en su mayor parte, encontrando su lugar en Ciudadanos. ¿Y Podemos y PSOE? La labor parlamentaria les estaría esperando. Y dependería de la habilidad de cada equipo de partido ver con que fuerzas se llega de aquí a dos años a unas nuevas elecciones.

El primer partido que plante una retirada será premiado por el electorado en el corto plazo pero tal vez en el largo también. Nadie en España quiere volver a votar y es más, sería una constatación de un fracaso de la Política en mayúsculas, no de la vieja política, sino también de la nueva.

Esta estrategia número 36 tiene su base histórica en las guerras que el reino de Shu declaró contra el reino de Wei (período de los tres reinos, entre el año 190 y 260 D.C.). Seis veces el reino de Shu, el más débil de los dos, atacó al reino de Wei, al más fuerte. Lo interesante de esta situación es que en esas 6 veces se pudo retirar con su ejército relativamente intacto y esto preservó al reino de Shu. Posteriormente el reino más fuerte fue ganando terreno y esto posibilitó volver a tener un reino chino unificado (después de lo que había significado la extinción de la dinastía Han).

Lo que hay que entender en nuestro país, es que no es el partido A contra el partido B la cuestión. La cuestión de fondo es como lograr que el poderoso, el elector, vuelva a dar un voto que permita construir un gobierno estable. Es claro que en el 20-D no fue esta la decisión emergente de los electores.

Alejandro Brocato Cardoso, Economista.

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