ARCO EUROPEO APOYA A “CONTIGO ATENEO”

ARCO CONTIGO

Estimados AMIGOS:

El próximo miércoles 30 de septiembre hay elecciones para renovar la mitad de la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid. Como sabéis, un número importante de compañeros de Arco Europeo son también socios del Ateneo por lo que todo lo que afecta a la Docta casa lo consideramos como propio.

La candidatura “Contigo, Ateneo” está constituida por ateneístas con formación contrastada y con sólidos valores éticos, acorde con lo que debe exigirse para gobernar la Institución de debate y pensamiento más importante de España.

Es una candidatura, además, plenamente comprometida con los principios de la Ilustración que dieron su ser, desde su creación en 1820, al Ateneo. Personalidades como Menéndez Pidal, Valle Inclán, Azaña, Cossío, Luis Jiménez de Asúa o Tierno Galván, entre otros excelsos predecesores, nos han enseñado que el ateneísta no es un mero socio que paga sus cuotas sino un pensador libre y tolerante, plenamente identificado con aquellos principios.

Su candidato a Vicepresidente Primero, el compañero de Arco Europeo José Antonio García Regueiro, ha impulsado y presentado homenajes en el Ateneo, tanto como Vicepresidente del mismo como Presidente de la Agrupación Ateneística Agustín Argüelles, de personalidades relevantes del pensamiento más avanzado de nuestro país como Luis Jiménez de Asúa, Peces Barba, Carmen Alborch y Francisco Tomás y Valiente, así como la conferencia el “Ideal de Europa”, estos dos últimos actos con la presencia del Presidente del Gobierno.

Por ello, ARCO EUROPEO apoya a “CONTIGO, ATENEO”

Y os pide vuestro voto para esta candidatura de excelentes ateneístas el próximo 30 de septiembre de 2020:

CANDIDATURA “CONTIGO, ATENEO”

JOSÉ ANTONIO GARCÍA REGUEIRO, Candidato a Vicepresidente 1º

LOLA MARCOS REQUENA, Candidata a Vocal 1º

ODILO DOMÍNGUEZ DOMÍNGUEZ, Candidato a Contador

ANTONI BENITO BOU, Candidato a Secretario 2º

PEDRO SOBRINO SESÉ, Candidata a Secretario 3º

La Caja de Pandora

foto Jarque ARCO

El pasado 23 de agosto, a propuesta de José Antonio García Regueiro (Presidente de Arco Europeo Progresista) he sido nombrada Directora del Observatorio de psicoanálisis de Arco Europeo. Para mí, este nombramiento es motivo de gran satisfacción y también es un gran honor porque me permite (en mi función de directora de tan prestigiosa institución) continuar con la difusión del psicoanálisis, tanto en Europa como en América. Quiero agradecer profundamente a mi querido colega y amigo José Antonio García Regueiro, por la confianza que me brinda con este nombramiento. Quiero también reiterar por este medio, que aceptar el cargo de directora es para mí, una gran responsabilidad porque implica un fuerte compromiso de trabajo. Este compromiso laboral lo asumo con gran entusiasmo, porque en mi opinión, en tiempos aciagos es un privilegio ponerse manos a la obra para crear eventos. Es la manera de poder dar a nuestros queridos colegas, la oportunidad de alzar la voz y expresar lo que todos vamos viviendo y sintiendo. Es por ello que lo primero que he hecho tras el nombramiento, es ponerme manos a la obra con la coordinación de cuatro eventos en plataforma online (debido a la pandemia), que abrirán el nuevo Ciclo (2020-2021) y que se llevarán a cabo, uno por mes (de septiembre a diciembre):

1) Viernes 11 de septiembre: Rupturas en la pandemia.

2) Jueves 15 de octubre: Posiciones políticas en la pandemia: (reflexiones desde el psicoanálisis).

3) Viernes 12 de noviembre: Urbi et Orbi.

4) Viernes 10 de diciembre: La culpa y el superyó.

Todos los que nos dedicamos al análisis de la mente humana, hemos podido constatar que la Covid-19 ha provocado grandes consecuencias en todos los planos: laboral, personal, emocional, económico, político, de relaciones amorosas, de relaciones de amistad… El enfrentamiento con Tánatos (la pulsión de muerte) ha abierto varias cajas de pandora. Hemos vivido unos meses llenos de incertidumbre, hemos presenciado que la temporada de calor en España, esa temporada que antaño se había caracterizado por la alegría de las vacaciones estivales, en este 2020 se ha vivido de otra manera. Muchos psicoanalistas hemos trabajado en el verano, viviendo lo que los gobiernos de muchos países están llamando «la nueva normalidad» y que nosotros, en España, estamos llamando «la nueva realidad». En esta nueva realidad, hemos empezado a atender a nuestros analizantes de manera presencial, con mascarillas obligatorias, a dos metros de distancia y con gel desinfectante en la entrada del consultorio para que se desinfecten las manos. Tras irse el analizante, la nueva realidad nos obliga a desinfectar el consultorio y a abrir las ventanas, dejando pasar veinte minutos entre un analizante y otro. La nueva realidad nos ha obligado a reunirnos por plataformas online para poder realizar coloquios, congresos, presentaciones de libros… No hay certezas, nadie sabe cuándo volveremos a reunirnos para celebrar un evento de psicoanálisis presencial, como solíamos hacer antaño, cuándo volveremos a abrazarnos, a quitarnos las mascarillas… Yo me pregunto: esta pandemia ¿solo ha traído desgracia y malestar? Todo lo vivido ¿ha sido solamente Tánatos, pulsión de muerte? O ¿Acaso hay algo del orden de la pulsión de vida, del amor, de Eros, en esta tragedia mundial? Dicen que la mejor manera de curar una pústula es reventándola para que la podredumbre salga y pueda sanarse.

Para muchos sujetos esta pandemia ha sido, contrariamente a lo que se podría pensar, una cura para sus vidas. La escucha psicoanalítica da cuenta de la irrupción de lo real en el caso por caso. Ante ese agujero negro, que es lo que está fuera de control, se habla de que no puede haber lugar para el egoísmo ya que las decisiones personales afectan a otras personas. Nos dicen que la única salida que tenemos como humanidad es pensar en los demás. ¿A qué reflexiones está empujando esta contingencia? Lo que podemos ver de manera concreta es que cada sujeto tiene una forma particular de sufrir, una manera especial de relacionarse con su propio goce, por lo cual, el encierro ha traído consecuencias subjetivas muy diversas. El confinamiento ha permitido el encuentro y el reencuentro con ese goce propio, dejando al sujeto a su merced. Lo vemos por ejemplo con la angustia que genera el exceso de información que provoca paranoias, hipocondrias y en algunos casos, incluso delirios de conspiración. Nuestra praxis nos permite escuchar cómo cada sujeto, ante una misma situación de la presencia de ese real sin límites, va realizando su propia manera de apañarse para afrontar tanto la pandemia como el confinamiento. Vemos surgir lo particular de cada quien, ante la caída de las certezas.  Nos encontramos entonces ante nuevos síntomas que responden a la forma particular con la que cada sujeto se enfrenta al sufrimiento. La Covid-19 ha enfrentado a los sujetos a la radical soledad ante la ausencia del gran Otro, la ausencia de fe, de certezas y de esperanzas.

Esta pandemia nos abre la posibilidad de plantarnos varias preguntas, por ejemplo: ¿qué consecuencias acarreará este virus para nuestra práctica? ¿Acaso nuestro mundo se va a convertir en un mundo nuevo?

Estas preguntas surgen porque todos nos hemos visto confrontado a la muerte de una manera tan abrupta que no ha dejado a nadie indiferente.

Esta pandemia ha traído consigo rupturas a todo nivel: amorosas, de amistad, laborales, grupales. Ante la tragedia de la pandemia la negación ha cedido porque los tiempos de crisis hacen caer las máscaras y dejan ver lo que hay detrás del velo que tapaba esa podredumbre mostrando lo mejor y lo peor de cada uno. Por ello, es importante tener en cuenta cuál es la respuesta que cada uno da ante este tipo de hechos, según los recursos de cada cual. .Estamos viviendo situaciones complicadas que están dando paso a nuevos lazos. Estos lazos se están estableciendo a partir de un nuevo orden provocado por el surgimiento de sentimientos que hacen emerger el cuestionamiento que nos ha enseñado Lacan a propósito de la traición. La primera traición en la pandemia fue hacia las personas mayores bajo la consigna de que si una persona tenía más de 75 años ya no se le aceptaba en el hospital. Muchas personas mayores decían: «Uno lo ha dado todo y cuando te toca recibir, te dejan morir, peor que a un perro rabioso».

La palabra traición pulula hoy más que nunca en todos los discursos: se habla de analistas que han traicionado nuestra práctica porque se han acostado con sus analizantes, abusando del poder de la transferencia, hemos visto mensajes en las redes sociales de colegas que, lamentablemente, con su mala praxis desprestigian al psicoanálisis creyendo que pueden escudarse y esconderse en esos sitios de reconocidos y grandes analistas, pero la verdad es que hoy en día, todo se sabe y ya no salen impunes. Las vendas caen de los ojos y llega el tiempo de comprensión: se destapa la podredumbre. Estos crímenes abyectos quizá antes habrían quedado escondidos, tapados por el patriarcado machista que encubría esos actos viles, pero hoy en día, (gracias a la valentía  del movimiento feminista) muchos de estos actos deleznables están saliendo a la luz y ya no quedan tapados ni negados como antes.

¡Estamos viviendo tiempos diferentes!

No obstante la dificultad, yo he decidido seguir trabajando sin parar. Hemos publicado tres libros: Relaciones Familiares: elecciones amorosas, Covid-19: Reflexiones y vivencias y Monólogos Femeninos: las voces de la violencia.

 Estamos por publicar otros dos libros más: Cine & psicoanálisis y Niños al diván.

 Ante la pandemia, he podido escuchar a algunas personas que tienen una postura  negativa y triste, decían que lo que va a venir después de la pandemia va a ser el derrumbamiento, la anarquía, la pobreza y el caos.

Otras personas, sin embargo, tienen una posición más, diría yo, de reconstrucción.

Puedo decir que mi posición está de ese lado: el de reinventar, reconstruir, reestructurar. La pandemia ha puesto de manifiesto lo que nos ha enseñado la Historia Universal: que la gran mayoría de las veces, la traición no solo se destapa, sino que los traidores se castigan a sí mismos. Desde el psicoanálisis la traición es ceder en el deseo, por eso los traidores se ahorcan solos. Tal vez no podamos esperar nada de la justicia humana, tampoco de la llamada (en lo simbólico), la justicia divina, pero si hay algo que nos enseña nuestra práctica, es que la justicia del inconsciente es implacable. Quizá también por eso, nuestros próximos eventos online en Arco Europeo, estarán dirigidos a investigar más a fondo la traición, el deseo, el feminismo y el amor. Porque hoy, más que nunca, todos nosotros estamos invitados a reinventar, reestructurar, y reconstruir nuestro quehacer, siempre unidos y agrupados por el amor al psicoanálisis.

Cristina Jarque

Directora del Observatorio de Psicoanálisis de Arco Europeo

f ARCO jarque

Carmen Martín Sánchez nombrada Secretaria General de Arco

Carmen Martin frente TCu

Carmen Martín Sánchez es la nueva Secretaria General de Arco.

Es Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid. Tiene cursos de especialización en Archivística y Biblioteconomia en la Biblioteca Nacional de España y de Documentación en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Enhorabuena y mucha suerte ¡¡

Cristina Jarque nombrada Directora del Observatorio del Psicoanálisis de Arco

CRISTINA JARQUE

A propuesta de su Presidente, ha sido nombrada Directora del Observatorio del Psicoanálisis de Arco Europeo la prestigiosa psicoanalista Cristina Jarque, Fundadora y Directora de la reconocida asociación psicoanalítica Lapsus de Toledo y socia de honor de Arco Europeo.

Muchas gracias Cristina y enhorabuena ¡¡

Cristina Jarque Socia de Honor de Arco Europeo

CRISTINA

A propuesta de su Presidente, ha sido nombrada Socia de Honor de Arco Europeo la psicoanalista mejicana Cristina Jarque. Se ha tenido en cuenta su excelente trayectoria profesional, su reconocimiento en Europa y América como una de las más prestigiosas psicoanalistas y las colaboraciones entre Arco Europeo, especialmente con su sección de Arco Ateneo,  y la asociación psicoanalítica Lapsus de Toledo de la que es Fundadora y Directora.

Bienvenida ¡¡

 

 

Los socialistas y la diplomacia española en el Congreso de 1918

rosa roja

El Partido Socialista dedicó mucha atención a la Administración del Estado en su XI Congreso del otoño de 1918. En este artículo nos acercaremos a las cuestiones de la organización diplomática española debatidas en dicho Congreso, que suponían cambios profundos en un mundo tan tradicional.

Los socialistas aprobaron en la Ponencia denominada “Legislación General” la democratización de los servicios diplomáticos, junto con cambios tendentes a fomentar la eficacia de los mismos, en un momento clave de las relaciones internacionales, justo cuando finalizaba la Gran Guerra y debía construirse un nuevo orden mundial. Si no se emprendía una profunda reforma de la política internacional española se agravaría el desprestigio internacional del país, según la opinión socialista. Esa reforma debía abarcar todos los órganos de la actividad exterior española para, además, contribuir a la formación de una “conciencia internacionalista en España”.

El Ministerio de Estado debía ser transformado profundamente, con una profunda reorganización del cuerpo diplomático y del consular, equiparándolos, es decir, se pretendía una democratización de toda la estructura diplomática española, potenciando a los cónsules. Por fin, se defendía la dimensión cultural de las embajadas españolas, e incluir la representación obrera en las mismas.

Por su parte, Antonio Fabra i Ribas planteó la necesidad de establecer un plan de estudios para el Cuerpo consular. El socialista catalán era muy conocedor de la realidad internacional.

Fabra pretendía que los cónsules recibiesen una completa formación teórica y práctica sobre las materias que abarcaba su carrera. Había que cambiar casi completamente el temario de las oposiciones porque tenía un carácter “especulativo y memorista”. Interesaba que los cónsules adquiriesen conocimientos en Geografía comercial e industrial, Estadística y Legislación social comparada.

El cónsul debía residir el mayor número posible de años en el mismo país. Debería estudiar, además, las características sobre la agricultura, industria y comercio de dicho país.

Los cónsules deberían redactar una memoria semestral indicando las condiciones en que vivían los españoles residentes en el país, la mayor o menor aceptación de los productos españoles importados en comparación con los de otros países, y los productos propios que fueran de interés para España.

Los Consulados debían estar dotados del personal necesario, debidamente remunerado para que pudiera atender todos los servicios asignados a estos organismos con el fin de que los españoles residentes en el extranjero estuviesen atendidos adecuadamente.

El Congreso del PSOE aprobó por unanimidad esta proposición, que se añadió a la Ponencia.

Hemos consultado los números 3414 y 3552 de El Socialista.  Es recomendable consultar la obra de Miguel Ángel Ochoa Brun, Historia de la diplomacia española, Tomo XI-XII. La Edad Contemporánea, publicada por el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1995.

Eduardo Montagut

La agresividad en la clínica psicoanalítica: Sabina y el Toro

Toro

Sabina Spielrein, la sibila, la profetisa, la elegida, que, a través                                        del destino de su pueblo y de su propio sufrimiento, pudo                                                contemplar los fondos abismales que los demás estamos                                              dispensados de ver. Ella dice lo que tiene que anunciar, y es                                            rechazada porque nadie la cree. (“La verdadera historia de                                          Sabina Spielrein”, Karsten Alnaes)

La agresividad en la clínica psicoanalítica: Sabina y el toro

En el significante toro me interesa resaltar dos acepciones: toro como animal, del latín taurus, y toro, del latín torus, que en arquitectura es la moldura en que se plasma la figura geométrica definida por una superficie tórica. En lenguaje común y gráfico puede decirse que es un «aro». En el campo semántico psiconalítico de taurus, se puede asociar temas relacionados con la pulsión de muerte y la agresividad, y por eso haré mención a Sabina Spielrein. Pero antes comentaré algunos aspectos relacionados con  el campo semántico de torus, en donde nos adentramos en las matemáticas como forma de poner orden y formalizar, con apreciaciones hechas por Gerard Pommier y por Jacques Lacan.

Torus y la poesía

             Gerard Pommier, en su artículo publicado en la colección Lapsus de Toledo “Mecanismos defensa en las psicosis”, intenta poner de manifiesto el hecho de que la poesía es la madre de la ciencia. Cito a Pommier: “Por mi parte, yo soy lacaniano a favor del gesto poético de Lacan más que por sus matemas, no solamente porque no son a menudo más que maneras de hablar, sino porque son siempre posteriores a la poesía.”

Pommier señala que en el nacimiento, todos los niños están aterrorizados por el movimiento de ir y venir de su propio grito. Este grito se alivia y se domestica a continuación gracias a la repetición poética. La repetición de los sonidos según sus distintos tonos, es musical, poética, y mantiene una distancia anti-incestuosa: crea la distancia, el espacio. La repetición ordena el efecto poético.

La poesía, y después la palabra hacen nacer a un padre mítico: es un padre que, quizá más tarde, encarnará al padre del complejo de Edipo.  Un padre oculta al otro. Antes del padre de la neurosis, se encuentra siempre el padre primitivo, el padre del Logos. Es el lobo, el ogro que existe desde el inicio.

Pero, mientras las palabras se vuelan al infinito, las cifras limitan un eterno presente. La cifra no tiene sexo contrariamente al significante. Todo lo que nombramos tiene un género, ya que nos proyectamos en todo lo que vemos. Contar, es una ducha fría, un contra-delirio. Hacer una operación calculada, es desexualizar al mundo, retirarle su género. No hay relación sexual en el mundo de las matemáticas, se puede descansar de ello. Un obsesivo que piensa con angustia en la mujer puede ponerse a contar a toda velocidad.

Por otra parte, Lacan utilizó , al final de su enseñanza, la topología para dar cuenta de ciertos rasgos de la estructura del sujeto. Lacan intentaba salir de la dicotomía filosófica del cuerpo-alma, del “pienso luego existo”, a un ser que “piensa sin saber lo que piensa”. Es decir, utilizaba los conceptos matemáticos en terminos de estructura, no como algoritmos para hallar soluciones cerradas.

La topología es el área más joven de las Matemáticas, es muy moderna y muy revolucionaria. Los topólogos ven igual una taza de café que un donut, porque ambos tienen la misma estructura. Es como si imagináramos nuestro mundo como si fuera de plastilina y todo se pudiera moldear. Pues eso es el mundo de la topología. Hay un teorema en topología que se llama “teorema de la bola peluda”, y haciendo un ejercicio de imaginación, si tenemos una esfera con pelo y la peinamos, ¿por dónde empezamos a peinar?, ¿dónde se termina?, ¿se puede peinar todo por igual?. La respuesta es que tiene que haber un remolino, ese remolino es una singularidad, hay un corte, algo distinto. En cambio en la figura del toro, si la imaginamos con pelo, esta se puede peinar sin remolinos; por tanto, no hay singularidad, no hay corte, es continuo.

La primera referencia de Lacan al toro es de 1953; pero solamente comienza a figurar con mayor importancia en su obra, a partir de su abordaje más profundo de la topología, en la década de 1970. La topología del toro le sirve para ilustrar ciertos rasgos de la estructura del sujeto. Por ejemplo: una característica importante del toro es que su centro de gravedad está fuera de su volumen. De la misma manera, el “centro” del sujeto está fuera de él: el sujeto está descentrado, es excéntrico. Otra propiedad del toro es que “su exterioridad periférica y su exterioridad central constituyen una región única”. Esto ilustra, por su parte, la manera en que el psicoanálisis problematiza la distinción entre el “adentro” y el “afuera” (concepto de extimidad).

Taurus y Tánatos

Sabina Spielrein es la primera psicoanalista que escucha a Tánatos. Tánatos fue como Freud llamó a la pulsión de muerte, uno de los conceptos psicoanalíticos  más controvertidos que existen. De hecho, se puede decir que el concepto de pulsión de muerte ha sido el que ha fracturado más profundamente las distintas corrientes psicoanalíticas después de Freud; (a parte, del concepto de libido, que ya trajo consigo rupturas profundas todavía con Freud vivo.)

Su artículo, de unas 50 páginas, titulado “La destrucción como causa primera del devenir”  ( del ser o del nacimiento, según otras traducciones)” escrito en 1911, es un trabajo psicoanalítico pionero. Cuando lo presentó el 29 de noviembre de 1911, en el círculo de psicoanalistas en casa de Sigmund Freud, en Bergasse 19, la actitud de la mayoría de ellos, incluido Freud, podríamos decir que fue desde escéptica hasta negativa. Solo en una nota a pie de página de su ensayo de 1920 “Más allá del principio del placer”, Freud, todavía dejando traslucir su desconcierto, nombra a su predecesora en este concepto: “En un trabajo muy rico en ideas, aunque para mi no del todo transparente, emprende Sabina Spielrein una parte de esta investigación y califica de “destructores” a los componenetes sádicos de la pulsión sexual” .

Pero en esa primera presentación de 1911, podemos suponer que las críticas oscilaron entre ser un texto excesivamente metafísico, en donde al basarse en la deducción, con referencias a los mitos, las leyendas y la filosofía, para justificar sus principales tesis, se estaba desviando del camino que debería seguir el psicoanálisis, que era el de la ciencia y el del método inductivo. U otro tipo de críticas, en las que se decía que Sabina Spielrein vinculaba su teoría a las cualidades biológicas del ser humano. Otras críticas, en cambio, entre la que en ese momento se colocaba Freud, se referían a que no se necesitaba ninguna teoría sobre una pulsión de muerte primaria, porque los aspectos destructivos de la conducta humana podían entenderse dentro del marco del principio del placer y de la libido.

En los días posteriores a la presentación del trabajo de Sabina Spielrein, los comentarios que Freud escribió a Jung giraron en torno a ciertas objeciones dirigidas a la forma como la autora, basada en las ideas de Jung, trataba los temas mitológicos. También Freud advirtió el “componente personal” existente en la comunicación de Spielrein, lo que no dejó de comentar con Jung con las siguientes palabras: “…su pulsión de destrucción no me es simpática, ya que lo considero como personalmente determinado. Me parece que tiene más ambivalencia de la normal. “Es difícil de leer y entender. Escribe de una manera torpe, extraña”.

La novedad de la teoría de Sabina Spielrein reside en que relaciona la pulsión de muerte con la pulsión de vida. Sostiene que esas dos fuerzas motrices no sólo se mantienen en equilibrio, sino que son una condición la una de la otra, que las dos son primarias. De modo que la existencia de una de ellas es impensable sin la de la otra. Y lo que llama la atención es que Sabina Spielrein muestra ante todo cómo los mitos, leyendas y textos sagrados de distintas culturas relacionan la muerte y el nacimiento. Hay cierta conexión lógica, dice, entre el volver a la materia de origen y el volver a nacer. También muestra cómo los mismos mitos y leyendas revelan un conocimiento del elemento agresivo y destructor en lo erótico, y cómo la autodestrucción está dentro de nosotros como un instino, tanto porque abre camino a lo nuevo como porque está relacionado con la sensación de placer.

La pulsión de muerte como base de la agresividad y la violencia

             Hoy podemos decir que si la agresividad natural del ser humano, basada en la constitución del yo por medio de la imagen del otro, no implica necesariamente la instalación de la violencia, entonces el paso a esta violencia, el acto violento, puede leerse como una utilización social de esta agresividad innata; esta violencia es extrapolada, usufructuada, extraída de esa agresividad en uno modo que podríamos considerar similar a la extracción de plusvalía, es decir, aplicarse a matar y morir el servicio de los intereses de los Príncipes, como dice Voltaire, del Amo.

Por tanto, se destaca una configuración imaginaria de la agresividad por un lado y una inscripción simbólica de la violencia por otro. Dicho de otro modo, la agresividad no da cuenta del acto violento, la agresividad primordial constitutiva del sujeto no podría fundamentar la barbarie.

Para profundizar y entender mejor la diferencia entre agresividad y violencia, podemos comparar cómo se trataban estos conceptos en la tragedia griega y cómo se tratan en la guerras actuales. Según Bernard Sichère, en la actualidad el espectáculo nos muestra  lo trágico de una manera débil, con ofensivas figuras del horror y cuya consecuencia primera es sumirnos en el abatimiento, en lugar de suscitar nuestra resistencia. A lo “trágico débil” se le opone lo trágico verdadero, la tragedia griega, que no se confunde con el espectáculo del horror. No es que en la tragedia griega no exista un momento de horror y de devastación, sino que este momento de exceso está detrás de lo que puede darse a ver, de lo que puede mostrarse: no veremos a Antígona enterrada viva, ni a Edipo en el momento de hacerse saltar los ojos, porque esto corresponde al orden de lo imposible. No lo vemos, pero lo oímos a través de la queja de Antígona que avanza a su propia muerte, de la queja de Edipo, o de la queja de Medea por el asesinato de sus hijos. La queja se transmite a través del entramado simbólico que le permite al espectador extraer la enseñanza de que el hombre, si franquea un momento de horror y devastación, se le torna imposible su salvación.

En otras palabras, en la tragedia griega no se ve lo violento, pero sí se ve lo agresivo, esto crea en el espectador implicación, empatía, impacto, realidad…. En las guerras actuales, se ve lo violento, pero no se ve lo agresivo, esto crea en el espectador indiferencia, vacunación, irrealidad… y esto tiene como consecuencia el desconocimiento permanente de la muerte.

A modo de conclusión y de acuerdo con lo que dice John Kerr, en su libro de 1993 “Un método muy peligroso. La historia de Jung, Freud y Sabina Spielrein”: “ El listado de los diez mayores psicólogos del siglo XX es una cuestión de moda y gusto, pero en cualquier lista, cinco nombres inevitablemente aparecerían: Freud, Jung, Piaget, Luria y Vygotski. Sabina conoció a todos y cada uno de ellos. Tanto Jung, como Freud, Piaget y Vygotski se beneficiaron de las ideas de Sabina Spielrein.

Lola Burgos, psicóloga y psicoanalista