En defensa del Reglamento del Ateneo

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Aunque tendremos que esperar a que la Comisión para la reforma del Reglamento presente su propuesta para conocer el verdadero alcance de la misma y, por ende, de sus consecuencias para el futuro del Ateneo de Madrid, los abajo firmantes expresan con una Declaración su posición al respecto que, en síntesis, supone rechazar cualquier intento de desnaturalizar a la Institución  que mejor representa el librepensamiento y los valores progresistas en España desde su creación a principios del siglo XIX. Arco Ateneo

Declaración sobre el Reglamento del Ateneo

Si bien el Reglamento del Ateneo de Madrid es símbolo y epítome de la democracia y de las libertades, hijo de la Ilustración, no es un tótem intocable por ser perfecto, lo que explica que en algunas ocasiones se haya expuesto la necesidad de modificarlo y que el pasado 5 de julio se nombrara una Comisión para estudiar su posible reforma.

Las carencias del Reglamento pueden tener su causa en defectos originales que el tiempo ha puesto de relieve o en la necesidad de dar respuesta a los cambios que se han producido en el curso de los últimos años. En cualquier caso, deben distinguirse las reformas necesarias y las que son menos apremiantes, dado que nuestros mayores problemas no son por el Reglamento sino por gestiones desafortunadas.

Debemos, pues, centrarnos en las reformas que sean necesarias para reforzar la capacidad de afrontar con éxito los graves problemas económicos y de financiación, que nos vienen, volvemos a subrayar, de gestiones propias y no del marco jurídico en las que se llevaron a cabo.

Se puede plantear, siguiendo patrones neoliberales, si la “racionalización” económica y la democracia son objetivos esencialmente incompatibles entre sí, de manera que no puede fortalecerse uno sin sacrificar al otro. En el Ateneo equivaldría a preguntarse si la capacidad de la Junta de Gobierno para decidir con un escaso control de la Junta General es la mejor solución para su economía y financiación.

En nuestra opinión, el futuro del Ateneo no es posible, ni deseable, sin los adecuados mecanismos democráticos de control, pues el librepensamiento que late en la Docta Casa no podría convivir con mecanismos tecnocráticos que degradaran los valores democráticos.

Además, nosotros consideramos que el pulso electoral entre los distintos grupos del Ateneo es un elemento esencial de la política democrática, no un defecto a eliminar. La intensidad de este pulso, en cierto sentido ontológico, es síntoma de su fortaleza, pues se intenta vencer al adversario por lo que ha hecho o se propone hacer, no por lo que es; por ello nos reconocemos recíprocamente los distintos colectivos ateneístas la legitimidad para gobernar la Institución.

Hemos sostenido antes que los problemas más graves que hoy nos preocupan no son por las carencias de nuestro Reglamento, por lo que no pueden ser resueltos sólo con su reforma. Por ello, si la hacemos consideramos que debe ser para dotarnos de la fuerza que se requiere para solucionar la crisis económica y de financiación, evitando, en cualquier caso, alterar los equilibrios básicos entre sus órganos.

Cabe, pues, recurrir a estos límites para salvaguardar el núcleo último de la política democrática y reforzar una postura negociadora entre las distintas sensibilidades del Ateneo antes de someter a votación la reforma reglamentaria.

Por último, queremos destacar que la voluntad de conseguir un sistema de gobierno eficaz del Ateneo debe ser compatible con un sistema electoral que se adecúe a los principios de la representación proporcional, de forma que ningún ateneísta quede sin voz. La estabilidad en la gobernanza es deseable pero sin que cause detrimento de nuestra cultura democrática, pues no olvidemos que el daño que a nuestra Institución irrogaría un excesivo blindaje de los gobiernos es mayor que el que podría ocasionar una menor estabilidad.

Dicho de otro modo, la capacidad para eludir o minimizar la participación de la Junta General en el establecimiento de las decisiones principales podría utilizarse de manera tan frecuente que la misma quedara reducida a poco más que un lugar donde informarse los socios.

En conclusión, la Comisión para la reforma del reglamento no debe olvidar que su habilitación está comprometida con los principios propios del Estado democrático y de Derecho, los cuales son ineludibles en cualquier asociación y más, si cabe, en una Institución como el Ateneo. Son límites claros a esa habilitación, de manera que carecerían de validez y legitimidad las propuestas que los transgredieran. Son líneas que responden a nuestra tradición histórica y se entroncan con los principios y valores enunciados en la Constitución de 1978, heredera de la de 1812.

Todos los firmantes de esta declaración son socios del Ateneo de Madrid:

José Antonio García Regueiro, ex Vicepresidente del Ateneo

Antonio Chazarra Montiel, ex Vicepresidente del Ateneo

Mayte Pedraza Guzmán de Lázaro, ex Depositaria y ex Bibliotecaria del Ateneo

Por orden alfabético:

Al-Kassimi Varga, Enrique Samer

Bahillo Redondo, Pablo

Bario de Penagos, Juan Antonio

Berástegui Afonso, Víctor

Burgos Sierra, África

Fernández Balbín, Joaquín

Forte Forte, Francisco, ex Depositario del Ateneo

García Campo, José Antonio

Gómez Prieto, Alfonso Alberto, Secretario Tercero del Ateneo

Martín Sánchez, Carmen

Martínez Samperio, Ángel

Moreno San Frutos, Victoria

Nogales, José María, ex Bibliotecario del Ateneo

Novo Lens, Fernando

Pulido Benito, Ana

Rico García, Belén, ex Vocal del Ateneo

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Con Mayte y Cristina, Socias de Honor, nace Espacio Abierto

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El viernes 18 de junio el Presidente de Arco Europeo, José Antonio García Regueiro, con las dos Socias de Honor de Arco, María Teresa Pedraza y Cristina Jarque, a las que agradeció su excelente trabajo a favor de la cultura desde sus respectivos ámbitos profesionales y su colaboración, siempre fructífera, con las actividades y valores de Arco Europeo.

Asimismo, se acordó la creacion en Arco Europeo del Foro «Espacio Abierto», un lugar de encuentro y de actividades culturales que será coordinado por ambas Socias de Honor.

Mayte Pedraza Socia de Honor de Arco Europeo-Arco Ateneo

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Mayte Pedraza Guzmán de Lázaro ha sido nombrada, a propuesta del Presidente de Arco, Socia de Honor de Arco Europeo-Arco Ateneo, en consideración a sus méritos en la difusión de la cultura, como puede constatarse por su excelente labor en el impulso y creación de actividades en el Ateneo de Madrid, donde es miembro de varias Secciones y Agrupaciones y ha sido durante varios años miembro de su Junta de Gobierno.

Enhorabuena estimada amiga de Arco.

Arco Europeo

ARCO ATENEO

CRISTINA JARQUE: LA FALTA

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Cristina Jarque, Fundadora y presidenta de LaTE. Directora de psicoanálisis de ARCO EUROPEO. (Fragmento del texto presentado en el evento LaTE con el apoyo de ARCO EUROPEO).

En el seminario VIII (el de La Transferencia de 1960-1961), Lacan dice que la falta («la manque» en francés) es lo que ocasiona el surgimiento del deseo, convirtiendo este concepto en el núcleo de la experiencia analítica. Lo que se intenta designar es la «falta en ser» (no la falta de algo). Es decir, que lo que el deseo se estructura a partir de la falta en ser y por ello lo que se desea es el ser en sí. En Escritos (la dirección de la cura y los principios de su poder) Lacan dirá que el deseo es la metonimia de la falta en ser (manque à être) y más adelante la va a contrastar con la falta de tener (manque à avoir) que va a estar relacionada con la posición femenina y la demanda.

En el seminario 4 (Relación de objeto) Lacan distingue tres tipos de falta: la castración simbólica cuyo agente es el padre y el objeto es el falo imaginario, la frustración imaginaria cuyo agente es la madre simbólica y el objeto es el seno de la madre y la privación real cuyo agente es el padre imaginario y el objeto es el falo simbólico. De estas tres, la más importante para la cura es la castración simbólica que se designa como la falta que constituye al sujeto. La falta es la falta del significante pues no hay significante que designe la falta y por ello la cadena de significantes siempre estará incompleta. De aquí surge el registro de lo Real porque siempre habrá algo que no se puede decir, algo que va a faltar.

En mi función de coordinadora de múltiples eventos de psicoanálisis a nivel internacional, quiero comentar algo interesante de lo que he sido testigo. Pienso que a veces algunos colegas suelen esconderse o quedarse solamente con la parte teórica sin aterrizar los conceptos. Es una pena porque varios asistentes a los eventos me comentan que estos colegas suelen perderse en la retórica lacaniana, y llega un momento en el que la escucha se cierra por tanto rizo. Cuando acudimos a ejemplos vividos en carne propia por la experiencia personal, los conceptos suelen aterrizarse y escucharse desde un sitio que alumbra a cada quien según su propia escucha y esto logra difundir nuestro quehacer y permite que llegue a ciertos sitios donde no había llegado. Es cierto que el precio a pagar es la exposición personal, pero considero que esta exposición es inevitable desde el mismo momento en el que se toma la palabra, incluso si lo que se usa es la retórica.

Lo que yo he visto es que cuando se hacen eventos, hay algunos colegas que no soportan que aparezca la falta. Yo siempre digo, cuando empieza un evento, que «la falta no falte». Pero la verdad es que cuando aparece, me encuentro con críticas, a veces feroces. Ahora que estamos haciendo muchos eventos online (debido a la pandemia), veo cómo se conecta algún colega y desde que entra empieza a preguntar si se le escucha, a veces de manera tan obsesiva, que da qué pensar. Si alguna intervención se entrecorta por problemas de conexión, algunos de los que escuchan inmediatamente apuntan a la falta, la falla, como si hubiera una insoportabilidad a asumir esas faltas, esas imperfecciones. Al terminar el evento, pocas veces hay una retroalimentación cálida. Personalmente puedo decir que antaño, en varios eventos presenciales, me he dejado la piel, literalmente (haciendo un trabajo titánico de traducciones y coordinación) y al final, en algunas ocasiones, he tenido como recompensa la crítica feroz de algunos colegas.

En una ocasión, incluso, hubo un colega que me maltrató, gritándome enfurecido porque no se le había dado la palabra al final del evento. Según ese colega, esa falta era tan terrible que merecía aquel maltrato, tanto a mi persona como a mi equipo de apoyo. Yo difiero, el maltrato es algo inaceptable. Entonces me pregunto: ¿qué pasa con la falta? ¿Qué pasa con la insoportabilidad ante esa falta? Incluso los psicoanalistas que se consideran «analizados» parece que a la hora de enfrentarse con la falta, pierden los papeles. Es curioso que lo que angustie sea que la falta, falte, pero la tendencia sea a una perfección ideal, imposible e inexistente.

 

Ateneo: Gana el «Grupo 1820″

HAGION

El «Grupo 1820″ ha ganado de forma contundente las elecciones a la Junta de Gobierno del Ateneo de Madrid, en concreto los seis puestos en liza, por lo que tendrá seis de los once puestos de la misma, incluido el de Presidente que será el sociólogo Luis Arroyo.

Desde Arco Europeo Hagion damos la enhorabuena al nuevo Presidente y a toda la candidatura «Grupo 1820″ y les deseamos suerte en esta nueva etapa de la Docta Casa.

También felicitamos por su trabajo y saber estar a la candidatura «Pardo Bazán», que supo mantenerse fiel a sus principios e ideas a pesar de las dificultades derivadas de unas elecciones tan polarizadas.

MARIA ZAMBRANO EN LOS CLAROS DEL BOSQUE

ARCO ATENEO

El próximo miércoles 10 de marzo, a las 18.30 horas, en la Sala Nueva Estafeta, la Agrupación Ateneísta Agustín de Argüelles y la Sección de Filosofía, te invitamos a la conferencia MARIA ZAMBRANO EN LOS CLAROS DEL BOSQUE, que pronunciará el psicoanalista y profesor de la U.C.M. Félix Recio Palacios. Presenta Francisco Forte.

Introduce el Presidente de la Sección de Filosofía, Antonio Chazarra, y modera el Presidente de la Agrupación Agustín Argüelles, José Antonio García Regueiro.

María Zambrano, es una pensadora imprescindible para entender el pensamiento del siglo XX, especialmente en sus diversos exilios. Los Claros del Bosque es un libro esencial y muy representativo de lo que suele denominarse «razón poética», que pone en valor como poesía y filosofía tienden a fecundarse mutuamente.

Esperamos que nos acompañes el próximo miércoles

AGRUPACIÓN ATENEÍSTICA AGUSTÍN ARGÜELLES