LA HERIDA DE NEVENKA

Lola

Se cumplen 20 años del la primera gran sentencia condenatoria por acoso sexual en España. Hace 10 años, en 2011, leí el libro de Juan José Millás que habla sobre Nevenka Fernández, la mujer que denunció a un político por acoso sexual, cuando era extrañísimo denunciar, ya que el contexto social no era nada propicio. A continuación, las reflexiones que me suscitó la lectura de aquel libro en aquellos años.

El “caso Nevenka” sirve de ejemplo paradigmático para analizar la clase de lazo destructutivo que une, a veces, algunos tipos de relaciones supuestamente amorosas.

De lo que voy a hablar hoy es de lo que un novelista dice en un libro sobre lo que le pasó a una mujer hace 10 años, en 2001. Hay varias razones por las que escogí este caso. Desde el punto de vista del novelista es:

-porque es Juan José Millás, ilustre periodista y escritor, que colabora en revistas sobre psicoanálisis y,  además, como le he escuchado en alguna ocasión, ha pasado por el diván y eso se nota a la hora de enfocar el tema del libro en el que hoy me baso.

-Ese enfoque del libro me facilita el hecho, o me da la coartada para decir, que aunque ni Juan José Millás como autor, ni la mujer protagonista son analista ni analizante, hay algo en el tono que creo que nos sirve para aprender algo sobre lo que supone desde el psicoanálisis  “las relaciones amorosas destructivas”. Este tipo de relaciones siempre suponen un precio afectivo, que desde fuera, parece que no compensan desde ninguna perspectiva vital, pero que bajo el prisma del análisis nos lo hace más accesible.

-Como dice el propio autor, no es que este libro sea un novela, en el sentido de que cuente una historia de ficción verosímil. En este caso es al revés, es una historia de la realidad que podría pasar por una novela…. esto de la realidad supera a la ficción. Ejemplo paradigmático sobre la referencia de Freud a “la novela familiar del neurótico”.

Desde el punto de vista de la protagonista de la historia:

– Es un caso que ocurrió hace 10 años aproximadamente en España, y que hace mes y medio volvió a salir a la luz en relación a la crisis política que vivimos en nuestro país, y eso hace que todas lo conozcamos o hayamos oído hablar de ello.

-Entre los terapeutas que la tratan durante su calvario, uno es psicoanalista y es mientras que está en tratamiento con éste, que ella decide poner la denuncia.

El libro se titula “Hay algo que no es como me dicen: el caso de Nevenka Fernández contra la realidad”

Yo no voy a entrar a comentar los aspectos políticos, sociales, jurídicos del caso. El libro sí plasma todos estos aspectos que completan la visión general del caso. Yo me voy a centrar en el aspecto que, a nivel del psicoanálisis, más nos puede aportar y es intentar responder a la pregunta de en dónde hirió Ismael a Nevenka para que lo denunciara no solo públicamente sino jurídicamente, en contra de la opinión de todos los que estaban a su alrededor, pero incluso en contra de sus propios intereses y en contra de sus propios afectos. Con respecto a esto último de ir en contra de sus propios afectos, me refiero al alto precio que ha tenido que pagar,  porque en la realidad esta persona se ha tenido que marchar fuera de su entorno, fuera de España, pero como ella misma dice, “lo volvería hacer”.

Millás lo enfoca diciendo que Nevenka sufrió un proceso de extrañamiento que le llevó a romper con su mundo, porque ella debido al acoso sexual que sufre por parte de Ismael, toma conciencia de la hipocresía de su entorno (de ahí el título hay algo que no es como me dicen), pero en el momento de la denuncia todavía no tenía construida otra realidad. Pero hay algo en ella y en esa herida que le provoca Ismael, que hace que sea insoslayable la ruptura total. Su armadura se rompe totalmente y no tiene otra de repuesto. Ha creido tan a pie juntillas que nunca le iba a hacer falta otra cosa, otro mundo, ha confiado tanto en los seres que tenía a su alrededor, por lo menos a nivel consciente, que no tenía una armadura de repuesto. Es el suceso con Ismael, que le va a abrir su propia caja de Pandora y le va a romper su status quo. No va a haber nada ni nadie de su vida pasada, hasta los 23-24 años que tiene en la época de la denuncia, que vaya a mantenerse  tal y como fue.

Para entender en dónde Ismael hirió a Nevenka, pienso que podemos intuir qué patrón de relación tuvo Nevenka con Ismael… Evidentemente Ismael es un representante de su padre. Y hay un momento que Nevenka dice “yo he gustado a todos los hombres menos a mi padre”.

El primer recuerdo que nos ayuda a entender la herida de Nevenka es que a los 5 añitos hojea el libro de familia y ve que la anotación de la fecha de la boda de sus padres es dos meses antes de su nacimiento. Las fechas no cuadran. Pregunta a su abuela paterna y esta se puso roja y le arrancó el libro a la niña. La situación es más conmovedora cuando sabemos que la profesión que elige Nevenka es la de “auditora económica”, donde lo capital es que los números cuadren.

A este recuerdo se une la historia su nacimiento, la madre de Nevenka, Paquita, era hija de un panadero de Ciudad Real que por la enfermedad de su esposa se van a vivir a Madrid y se gastan todo el dinero en la bomba de cobalto. Conoce a Juvencio, estudiante en Madrid pero de Ponferrada,  y al poco tiempo se queda embarazada de Nevenka. A Paquita la echan de su casa y coge el autobús y se presenta en Ponferrada en casa de los padres de Juvencio, reconocidos empresarios del lugar. Se casan rápidamente y cuando es la hora del parto, inscriben a Paquita en el hospital como criada de sus suegros. Nevenka nace fuera de fecha y fuera de lugar, además nació con una hernia, era poca cosita, feilla y la madre cuando la vio, decepcionada dijo “¿Y para esto he sufrido yo tanto?”

Su nombre, Nevenka, otro descoloque, tanto como si encontramos a una Mari Carmen en la estepa rusa. La madre se empeña, lo único que puede imponer, en  ponerle el nombre de Nevenka, en recuerdo de una amiga suya rusa que tuvo cuando pasaban modelos en El Corte Inglés. Luego no se supo nunca nada más de aquella amiga de la madre.

Con todo esto, Nevenka intuye, a nivel inconsciente, desde pequeña que tiene que hacer méritos para conseguir un lugar en aquella familia, sobre todo de cara al padre. Esta situación la hacer mostrarse como una “comprensiva patológica”, con excesiva capacidad de empatía, que le hace adaptarse, ceder mucho como medio de defensa para no sentirse aislada, fuera de lugar. Y para mostrar eso, Nevenka es la buena chica de la familia, nunca dice no a sus padres, una noche olvida las llaves y se queda toda la noche en la puerta de la casa, es citurón negro como su padre a los 14 años, es zurda pero escribe con la derecha….Todo para agradar al otro.

Vamos ahora al momento en que entra en contacto con Ismael. Hemos dicho que su padre es un empresario de segunda generación muy reconocidos en Ponferrada. Parece ser que colabora en la confección de las listas del PP, porque su contacto directo no es Ismael sino su segundo, Carlos, que fue empleado del padre de Nevenka, muy querido por él. Está claro que para un empresario, tener contactos en el ayuntamiento de la ciudad donde reside es algo fundamental. Así entra Nevenka en las listas; que luego sea concejal de Hacienda, es porque la belleza y juventud de Nevenka deslumbra a Ismael. Nevenka es deslumbrada por Ismael, porque encuentra en él al padre que sí puede amarla. Nevenka vive el ofrecimiento de Ismael de la concejalía como el regalo que simboliza el amor del padre, además Ismael se presenta como apenado viudo reciente, y esto toca en la comprensividad patológica de Nevenka,  que unida a la necesidad de agradecer ese regalo recibido, hace que ella se acueste con él.

Pero en realidad ella no quiere seguir con esa relación y la rompe. Pero ya Ismael no la quiere dejar escapar y comienza el acoso, que está muy bien contado en el libro. Con ese acoso Nevenka poco a poco se va dando cuenta en su análisis que tanto el “ni caso” del padre hacia Nevenka como el “acoso” (demasiado caso) de Ismael hacia ella esconden lo mismo: el desprecio, el abuso, la conducta perversa, retorcida e interesada de ambos hacia ella. Y es ese descubrimiento la herida que inflige Ismael a Nevenka; porque Ismael le ha servido a Nevenka para desnudar a su padre. Y la denuncia es la manera de Nevenka de pagar el precio de su libertad interna.

En el fondo, ella no quiere seguir la relación con Ismael, porque realmente no quiere a su padre, realmente a nivel inconsciente siempre le ha odiado por no darla su lugar: aquí está la ambivalencia de Nevenka, en los primeros momentos de la corta relación.

A lo largo de su tratamiento va tomando conciencia de que hay algo que no es como la dicen, va descubriendo el lado perverso, mentiroso de la transmisión familiar:

-el padre odia a los homosexuales y en la facultad tuvo un amigo homosexual que era encantador, justo y servicial.

-fumar porros era ser drogadicto sin remedio, y veía en la facultad compañeros que fumaban y seguian estudiando, yendo a misa y cumpliendo sus obligaciones.

-si una mujer se acostaba con dos hombres ya era una ninfómana, y tenía compañeras que habían hecho eso y no habían acabado en un burdel.

-Y sobre todo que el amor verdadero era el flechazo pasional, como les había ocurrido a sus padres y por eso el embarazo de ella, y que una penetración lenta del amor no valía tanto….

De las primeras cosas que hace como signo de rebeldía consciente y de autoafirmación es tatuarse un Piolín, y ella dice que es porque aunque siempre está enjaulado y el gato le quiere hacer mal, el pajarito siempre sale del peligro, sale indemne, se va de rositas…

Lola Burgos, Directora del Área de Psicología de Arco Europeo

Febrero 2021.

ARCO EUROPEO 2021

Escudo AEP con triangulo 2

Estimados amigos de Arco,

Iniciamos el nuevo año 2021 con la esperanza de que las vacunas nos saquen de esta terrible pandemia y, por ello, con la ilusión de volver a tener una vida normal. En cualquier caso, también debemos aprender de esta situación para corregir una deriva que se ha ido acentuando en las últimas décadas en España con políticas neoliberales.

En este sentido, ha resultado evidente el debilitamiento de la sanidad pública. Se hace imprescindible reforzar la sanidad pública, y toda la investigación científica, con más profesionales (además mejor retribuidos) y medios. Política que debe mantenerse en el tiempo con independencia del gobierno de turno.

También hemos visto con preocupación como una democracia como EE.UU. se ha ido deteriorando durante los últimos cuatro años por un populismo que no ha tenido límites en su intento de crear una realidad paralela a base de falsedades. Tales falsedades han tenido una especial relevancia en su intento de deslegitimar la victoria del candidato demócrata, hasta el punto de llevar a miles de personas engañadas a asaltar el Capitolio. Afortunadamente, el Congreso ya ha confirmado la victoria de Joe Biden y el vicepresidente Mike Pence así lo ha declarado.

En España debemos de tomar nota del peligro de estos populismos de extrema derecha. Por ello, Arco Europeo siempre defenderá activamente el orden constitucional y la necesidad de que las fuerzas políticas eliminen de sus discursos arengas que, a sabiendas de su falsedad, busquen deslegitimar a gobiernos elegidos democráticamente por los ciudadanos.

Os deseamos a todos un Feliz 2021

José Antonio García Regueiro, Presidente de Arco Europeo Progresista

 

 

COLOQUIO: LA CULPA Y EL SUPERYÓ

foto Jarque ARCO

OBSERVATORIO DE PSICOANÁLISIS DE ARCO EUROPEO PROGRESISTA COLOQUIO: LA CULPA Y EL SUPERYÓ

Jueves 10 diciembre

Inauguración: José Antonio García Regueiro (Presidente de Arco Europeo Progresista) y Cristina Jarque (Directora del Observatorio de Psicoanálisis de Arco Europeo Progresista)

«Sabemos que para Freud el tratamiento psicoanalítico se funda en lograr dejar de lado el engaño de los ideales y poder acceder a la verdad del deseo inconsciente del sujeto. Cuando el sujeto accede a esa verdad siente vergüenza y culpa. La ética del psicoanálisis demuestra que no se trata de quitar la vergüenza causada por la culpa, es decir que no se trata de intentar desculpabilizar al sujeto.

¿De qué se trata entonces?. Se trata de que el sujeto tome a su cargo la responsabilidad de aquello que lo hace sentir culpable, es decir, su propio y particular goce pulsional.

Se dice que una máxima lacaniana es desangustiar pero no desculpabilizar. No sirve de nada desculpabilizar porque el sujeto sabe (quiera aceptarlo o no) que él y solo él, es responsable de su exceso de goce.»

Dra. Cristina Jarque

Directora del Observatorio de Psicoanálisis de Arco Europeo

 

Pandemia, clase trabajadora y Madrid

victor villar

Pandemia, clase trabajadora y Madrid: Cuando lo laboral, lo social y lo sanitario convergen.

Por Víctor Villar Epifanio, Director del Observatorio de Iniciativa Social de Arco Europeo. Diplomado en Relaciones Laborales y Diplomado en Educación Social.

Esta época de pandemia, y particularmente, el aislamiento selectivo de barrios obreros de Madrid, resuelve una disyuntiva que yo, como el resto de la izquierda hemos tenido en las últimas décadas: ¿Hasta que punto es el obrerismo la base de la izquierda? ¿Hasta que punto lo social no ha sustituido a lo laboral? Este debate falso se debe a dos falacias del neoliberalismo salvaje que han conseguido sostenerle, llegando, en algunas partes del mundo como EE.UU o Brasil, a estar a punto de convertir las democracias representativas en dictaduras neoliberales. Esas dos falacias son:

1.- La falacia de la creación de empleo por parte del empresario, en lo laboral.

La falacia de la creación de empleo es aquella que argumenta que: “El empleo le crean los empresarios”. Con la caída del muro de Berlín y la llegada del capitalismo homogéneo, todos sus supuestos son tomados como verdades absolutas.

Esto se aumenta con el paso del capitalismo industrial al capitalismo financiero, lo cual, contribuyó a otra falacia del capitalismo: “Las clases sociales se difuminan”. El hecho de que no se vean masas obreras saliendo de las fábricas crea la ficción de que la clase obrera ha desaparecido.

Aquí conviene rememorar el concepto de Plusvalía, como aquella parte del beneficio económico que genera la clase obrera y que no se ve repercutida en esta. Por lo tanto, el empleo le saca materialmente adelante la clase trabajadora.

Por otro lado, conviene pensar que es la clase obrera. Tenemos que desechar la idea de una definición de clase en virtud del nivel salarial, y volver a la definición en función de la titularidad del capital.

Todo esto se ha visto con claridad durante estas segundas medidas contra la pandemia de Covid-19 tomadas por la Comunidad de Madrid. El sistema neoliberal, necesita a aquellas personas que desprecia, necesita a las personas que hacen sus informes, limpian sus oficinas, construyen sus edificios, etc, etc …,  aun cuando estén en las zonas más infectadas por el virus. Por esto, se rechaza la idea del confinamiento total de esas zonas, permitiendo desplazarse al trabajo a esas personas. De esa forma, se da la paradoja de que una persona confinada se vería obligada a meterse en un metro con miles de personas, tener contacto con cientos de personas en su lugar de trabajo y hacer la misma operación al volver a su casa, para encerrarse en esta.

Todo esto es la fantasía de todo propietario capitalista, tener trabajadores encerrados y que solamente salgan para trabajar en sus empresas. Otro argumento sería absurdo ya que, desde el punto de vista estrictamente sanitario, se trata de no expandir la pandemia. En todo caso, si se pretende hacer parecer que se ignora el factor de la clase social, las opciones serían cerrar toda la ciudad y/o la Comunidad de Madrid y decretare un confinamiento total. Es absurdo pensar que el virus distingue un desplazamiento laboral de cualquier otro desplazamiento.

Otra cosa que nos debemos preguntar es: ¿Por qué hay una mayor incidencia de la pandemia en los barrios obreros? Las razones son obvias:

– Las pocas posibilidades económicas de estas personas, lo que las impide comprar grandes cantidades de medios de protección.

  • El hacinamiento en espacios reducidos, lo que impide mantener la distancia de seguridad.

Evidentemente, las condiciones de

Insalubridad en los barrios obreros no son las mismas que las de barrios como El Soho londinense durante la revolución industrial y el éxodo rural. Sin embargo, no debemos olvidar que el éxodo rural de finales de los 60 y el éxodo de otros puntos del Estado español, es la causa del crecimiento de barrios obreros de Madrid y municipios de su Comunidad Autónoma. A esto se debe añadir la migración exterior.

Para acabar de rematar la situación de precariedad, hay que tener en cuenta los recortes sanitarios que hizo el Gobierno de Esperanza Aguirre. Según el portal Newtral , la variación del gasto sanitario de 2017 a 2018 fue solamente del 3´3%, si tenemos en cuenta que esta Comunidad es el segundo menor de todas las Comunidades, este gasto es un recorte de facto en la sanidad pública. A esto hay que añadir un personal mal pagado, el aumento salarial de estos profesionales en Madrid es solamente en 0´2 puntos porcentuales.

Todo esto da como resultado una sanidad pública desbordada en esta segunda ola de pandemia.

2.- La falacia postmoderna, (con las teorías queer y crip a la cabeza), en lo social.

Asimismo tiene un fiel aliado en el postmodernismo. Hemos visto como se ha conseguido difuminar la idea de clase obrera, siendo interiorizado este discurso por la nueva izquierda, abrazando el discurso de teóricos populistas como Laclau y Mouffe. La Profesora de la Universidad de Granada (UGR) y Directora del Observatorio Nacional de la Fobia a la Discapacidad (ONFD), Tasia Aránguez Sánchez, explica muy bien ese paralelismo del borrado de la clase obrera y de otros grupos de personas, (en su caso las mujeres), en su artículo para Tribuna Feminista: Del borrado de la clase trabajadora al borrado de las mujeres

Me van a permitir ustedes que centre mi ejemplo en mi propio colectivo, el de la discapacidad. Esa filosofía del “no etiquetado”, ha sido impulsada por la izquierda postmoderna, pero rápidamente ha sido asumida y absorbida por la derecha liberal y/o acomplejada y traumatizada por una discapacidad sobrevenida, intentando sobreponerse con frases como: “Yo llevo la silla en el culo y no en la cabeza”, y quitándose de la silla de ruedas para sentarse en su escaño de Diputados. Esta tontería simbólica, por ejemplo, supuso que el siguiente Diputado en silla de ruedas, (esta vez de motor), tuviera que solventar su situación en solitario. Este afán del “no etiquetado”, a nivel político puede hacer que las políticas de discapacidad se diluyan en un maremagnum diverso, como explica muy bien la profesora Aránguez en su artículo , en el caso de las mujeres.

Pues bien, apliquemos esta filosofía al tema que nos ocupa, el tema sanitario, el Covid-19 y las personas con discapacidad. Bien, si estudiamos las noticias de esta crisis sanitaria relacionadas con la discapacidad, vemos que en ningún momento se quiere hablar de la discapacidad como colectivo de riesgo. Se tratan otros temas como el empleo, la educación o las mascarillas transparentes. Como mucho, en otras Comunidades Autónomas, se habla de indicaciones para familiares para evitar los contagios. Concretamente, FAMMA (COCEMFE-Madrid), incidió incidió en la Comisión de Estudio para la recuperación e impulso de la actividad económica y social de la Asamblea de Madrid en el empleo y la educación, cosa que está bien, pero no dejo de preguntarme si no sería más urgente pedir que se estudie la forma en la que puede incidir el virus en las diferentes discapacidades y las consecuencias en las patologías ligadas a cada discapacidad. Pero… ¡horror! ¡Herejía patologizante!  ¡A la hoguera conmigo! Aquí vemos como, ni siquiera en una situación de vida o muerte, se quiere tener en cuenta nuestras discapacidades y enfermedades.

Por poner algunos ejemplos, una persona con secuelas de parálisis cerebral, huesos de cristal, tetraplégia, ELA u otras discapacidades, tenemos problemas respiratorios. Algo parecido a esto pasa en otros colectivos de riesgo.

Además, uniendo esto al argumento anterior, vemos que, lógicamente, los colectivos de riesgo coinciden en los barrios obreros que han sido confinados. Se trata de población con alto porcentaje de paro o jubilada, por lo tanto con un bajo nivel económico. De hecho, según numerosos estudios el colectivo de personas con discapacidad sufre una gran precariedad. Por ejemplo, según el último Informe del Relator de Pobreza de la ONU, publicada por el CERMI en 2019, la tasa AROPE de riesgo de pobreza y exclusión social de las personas con discapacidad en el Estado español en 2017, fue siete puntos porcentuales mayor que el de la población sin discapacidad, de tal forma que, mientras entre las personas sin discapacidad este porcentaje es del 24,4%, entre las personas con discapacidad es del 31,5%.

Con todo ello, esa pinza ideológica, entre la izquierda postmoderna y la derecha neoliberal, donde se une el beneficio empresarial con el miedo a las etiquetas, ha llevado al Gobierno de Madrid a confinar sin apenas oposición a las clases obreras y a los colectivos de riesgo  sin investigar las causas materiales de una mayor incidencia del virus, para buscar soluciones reales.

Afortunadamente, esta situación parece que está sirviendo para que la izquierda empiece a volver a su ser, despertarse de ese sueño postmoderno de la dicotomía entre lo social y lo laboral y darse cuenta de lo que ya vieron Marx y Engels en el Soho, los problemas de salud siempre se ceban en las mismas personas, en las pobres, en las enfermas, en las desahuciadas. Por eso, creo que ha llegado la hora de que los Ministerios sean recuperados por la Igualdad y las necesidades a cubrir sean reales y biológicas, no sentimientos identitarios o deseos sexuales y afectivos.

Mujeres con cargos de poder

foto Jarque ARCO

Cristina Jarque, Directora del Observatorio de Psicoanálisis de Arco Europeo

Gracia Querejeta

La directora de cine Gracia Querejeta hace poco fue entrevistada con motivo de su última película titulada «Invisibles». Me ha parecido una entrevista muy interesante para iniciar este escrito en el que quiero compartir intensas reflexiones de varias mujeres que alzan la voz para dar cuenta de sus personales experiencias cuando han tenido sobre sus hombros la responsabilidad de algún cargo de poder (presidentas, vicepresidentas, directoras, jefas, coordinadoras…).

Gracia dice: «El Feminismo no es sinónimo de mujeres empoderadas. Nos hemos acostumbrado a que una película  feminista lo es por hablar de mujeres empoderadas, mujeres que toman el mando de la situación. Pero no, también se puede hablar de feminismo desde el miedo, la soledad o la angustia».

La película Invisibles, como su nombre lo indica, intenta concientizar al público de algo que es un hecho: que a partir de cierta edad, las mujeres ya no son tenidas en cuenta como cuando eran jóvenes. De allí la palabra invisibles, como indicando que desaparecen, que ya no son miradas. Dice Gracia Querejeta que las mujeres tenemos más presión y que el tiempo es más injusto con nosotras que con los hombres.

Esta entrevista me hace constatar lo que vengo pensando hace mucho tiempo y que coincide con varias de mis colegas. Es una verdad dolorosa pero pienso que es necesario ponerla en palabras porque efectivamente, la presión en las mujeres sigue siendo devastadora. Esta verdad es, que pese a los cambios positivos que los movimientos feministas han ido aportando a las mujeres, aún queda mucho por hacer porque sigue siendo más difícil ocupar un cargo de poder, si se es mujer.

María.

María es una mujer inteligente y brillante que ocupa un cargo importante en su profesión. Ha sido reconocida por sus superiores porque es una mujer muy trabajadora, la primera en llegar y la última en irse. Por si fuera poco, tiene un don para organizar y coordinar eventos. Allí donde sus compañeros a duras penas logran coordinar un evento, esta mujer tiene el talento de coordinar diez. Esto le ha acarreado una gran cantidad de envidias y celos de todos sus compañeros en la empresa en la que trabaja, tanto hombres como mujeres.

– La presión que tengo sobre mis hombros es tan grande que a veces siento que me voy a romper me dice María consternada.

Me centraré en una escena que puede quizá dar luz a la problemática de María y puede abrir nuestra comprensión para entender lo que intento transmitir en esta escritura.

María estaba coordinando uno de sus eventos. Era el momento de la clausura. ¡Todo había salido precioso! La gente que había asistido (tanto intervinientes como público asistente) todos estaban muy satisfechos con el evento. Así lo demostraron con las palabras amables y los aplausos que le habían dirigido a María la noche anterior, en la cena de gala que había tenido lugar.

En la clausura uno de los directores de le empresa pidió la palabra. Este hombre es muy querido y reconocido en ese grupo, incluso hay quienes piensan que es un auténtico genio en la materia, así que el público escuchaba atentamente, incluso embelesado. Lo que dijo fue tan emotivo que cuando terminó la gente aplaudió a rabiar… Pero hubo un olvido. El olvido fue darle la palabra a otro hombre que era el encargado de clausurar ese evento. Aquel hombre estaba muy enfadado. De manera impulsiva se levantó de su silla y empezó a gritarle a María de manera muy grosera. Le decía que por qué no se le había dado la palabra, que él era el que debía de haber hablado en la clausura… En fin, que estaba hecho un basilisco.

Cabe preguntarse la causa de ese enfado. A la fecha María se lo cuestiona.

¿Qué es lo que causó semejante ataque de ira? ¿Por qué vino a desquitarse con María? ¿Por qué usó a esta mujer de tiro al blanco descargando contra ella toda su furia?

Estas son las cosas que nos hacen reflexionar sobre las mujeres en cargos de poder.

Es evidente que el enfado de este hombre no tenía nada que ver con María.

¡El enfado era con aquel otro hombre! ¡El que tomó la palabra en su lugar!

La ira surge porque este hombre se da cuenta que nadie ha echado en falta que hable, que clausure el evento. Esa rivalidad entre hombres es lo que lo ha llevado a cometer una injusticia con María. María ha sido el chivo expiatorio, la cabeza de turco.

¿Por qué María? ¿Acaso por el patriarcado?

Sin duda. Sigue siendo más fácil para un hombre atacar a una mujer. Sigue siendo más fácil echar la culpa a una mujer, sigue siendo más fácil tachar de incompetente a una mujer. Lamentablemente, aunque María sabe todo esto, no ha podido superarlo y ha renunciado a su cargo.

Krystal.

En su función de presidenta de su empresa, Krystal ha organizado un Simposio.

En esta reunión se van a tratar varios puntos importantes en relación a temas de la empresa. El Simposio es un éxito. Los compañeros están muy contentos con el resultado. La Mesa Directiva está muy satisfecha con el trabajo de Krystal. En el momento de las preguntas, surge una mujer que dice:

– Considero que este Simposio ha sido de muy bajo nivel.

Varias mujeres se unen a esta mujer sosteniendo que, efectivamente el Simposio (en opinión de todas estas mujeres, ha sido de muy bajo nivel.

Krystal se siente atacada en lo más profundo de su ser.

Krysral sabe que lo que está pasando es producto de la envidia pues la Mesa Directiva de la empresa acababa de promocionarla.

No obstante, aunque Krystal sabe que es envidia, aunque sabe que la Mesa Directiva le da su apoyo, Krystal no logra superarlo y esa misma tarde presenta su dimisión.

Por lo expuesto aquí, podemos constatar que nosotras, las feministas, tenemos mucho trabajo aún por hacer. Por eso considero que es muy importante alzar la voz. Hablar las injusticias que se cometen contra las mujeres es un primer paso. Hay violencias de las que no se hablan, violencias ejercidas hacia las mujeres que logran tener reconocimiento y llegan a ocupar cargos que más que de poder, son de una gran responsabilidad.

Es un hecho que se constata: Las mujeres con cargos de poder tienen más presión. Y esto es así por el simple hecho de ser mujeres.